Encuentro político de Guardia indígena en la Bota Caucana

La coordinación regional de la guardia indígena en coordinación con el equipo de Derechos Humanos y defensa a la vida del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC. En la tarea de avanzar en el proceso de formación política y organizativa a la guardia indígena, se desplazo desde Popayán Cauca hasta la media Bota Caucana, zona Tandachiruduwas, pueblo Inga, Cabildo Chispizacha. Donde más de 150 guardias participan del espacio de formación.
La formación política y territorial a la guardia por parte del movimiento indígena y de las mismas comunidades es de capacitarlos permanente, tratándose de que son ellos quienes se encargan sobre el tema de control territorial ante las desarmonías que se puedan presentar.

¡Guardia Indígena guerreros milenarios!

05 de marzo
 
Comunicaciones Nasa Ćxhaçxha 2022.

Juegos ancestrales Nasa Çxha Çxha, tejido de la vida a través del deporte y la cultura

En el Territorio Ancestral de Kwetahd Kiwe (Cohetando), Municipio de Páez-Belalcázar, se realizan los Séptimos Juegos Ancestrales organizado por la Asociación de Autoridades Ancestrales Territoriales Nasa Çxha Çxha, más de mil semillas niños, niñas y jóvenes se encuentran para fortalecer el Espíritu de Unidad, Cultura y la Paz a través del juego, la música y la danza.

Nos encontramos con Ricaute Julián, coordinador de Puz Ya’ja Piyayuwe de Educación de la Nasa Çxha Çxha, quien nos comparte que estos juegos son mucho más que una competencia deportiva, son un espacio de unión, aprendizaje y resistencia.

“Lo que hacemos aquí con las semillas es sembrar la vida desde el juego y la cultura, porque el deporte ancestral es medicina, es pedagogía y es también un camino para alejarnos de las desarmonías que trae el conflicto armado”, expresó con firmeza.

Las disciplinas ancestrales que se viven en este encuentro son diversas: zumbambico, arco y flecha, el palmo o cacha, la barra del equilibrio, la soga de fuerza y el camino ancestral de fondo, en cada una de ellas se pone a prueba la concentración, la fuerza física, la puntería y, sobre todo, la integración en Minga.

“El juego del palmo o cacha no es solo lanzar una piedra o un disco, es comunicarse, es reír, es encontrarnos después de la minga y en los días de mercado, allí se fortalece el tejido social y se aprende a caminar juntos”, relató Julián.

Pero también hay lugar para lo intercultural: el fútbol sala abre un espacio de encuentro entre generaciones y culturas, donde la juventud juega, comparte y se organiza. “Queremos que los jóvenes tengan este campo de concentración de la vida, donde se reúnan el deporte, la danza, la música y el arte. Así se construye autonomía y se descubren los dones de cada uno”, añadió.

Estos juegos, en su séptima versión, reúnen a cerca de mil participantes de diferentes comunidades e instituciones del norte, sur, oriente y occidente del Municipio de Páez- Belalcázar, algunos equipos ya han representado a la región en encuentros Nacionales, demostrando que desde el Cauca el deporte ancestral tiene mucho que aportar al País y al mundo.

“El mensaje que enviamos es claro, sí es posible construir Paz desde el juego, desde la danza y desde la música, porque cuando jugamos, cuando bailamos y cantamos, estamos tejiendo comunidad y abriendo caminos de esperanza”, concluyó Ricaute Julián.

Por programa de Comunicaciones CRIC.