Con la participación de los pueblos indígenas, organizaciones sociales y sectores populares del suroccidente colombiano se dio inició a la Cumbre Indígena y Movilización Social por la Vida en el territorio de Kwet Kina, Sa’th Tama Kiwe, Caldono. El propósito es avanzar en una agenda común que permita defender los derechos colectivos, la autonomía territorial y las condiciones de vida de las comunidades.
Durante el primer día se realizó un contexto nacional e internacional de la situación del país y las afectaciones que preocupa frente a las disputas por el control territorial, los intereses económicos y las dinámicas de poder que amenazan los derechos de los pueblos. En este escenario, se destacó la importancia de fortalecer los procesos organizativos y las relaciones entre las comunidades y otros sectores sociales, sin perder la autonomía ni la capacidad de decisión colectiva.
También se hizo referencia a las presiones y amenazas que enfrentan los procesos sociales. Frente a ello, desde el movimiento indígena se expresó que la fuerza de la organización está en el respaldo de la comunidad, la unidad y la continuidad de una lucha histórica por la vida, el territorio y los derechos fundamentales.
En el análisis del escenario internacional, Camilo González Posso, presidente de Indepaz y con trayectoria en el acompañamiento a las luchas sociales, habló sobre las disputas por la hegemonía global, el predominio de la fuerza militar, el debilitamiento de los mecanismos del derecho internacional y las presiones ejercidas contra quienes defienden proyectos políticos, sociales y territoriales distintos a los intereses de los poderes dominantes.
Asimismo, se refirió a los riesgos de estigmatización y a las restricciones que pueden afectar a organizaciones sociales, las universidades públicas y otros espacios de pensamiento crítico, en un contexto en el que la defensa de los derechos y la diferencia pueden convertirse en factores de señalamiento y persecución.
Por su parte, de Aida Quilcué, destacó la importancia de continuar caminando junto a los pueblos indígenas y de fortalecer los procesos organizativos construidos históricamente desde las comunidades. En medio de las tensiones del contexto nacional e internacional, hizo un llamado a confiar en las autoridades indígenas y en las estructuras propias de gobierno, reconociendo el recorrido colectivo que ha permitido avanzar en la defensa de los derechos.
Señaló la importancia de mantener la unidad del Consejo Regional Indígena del Cauca y de sus estructuras organizativas, advirtiendo que las diferencias y los desafíos actuales no deben convertirse en motivos para fracturar el proceso colectivo. En esa perspectiva, insistió en la necesidad de sostener la fuerza organizativa, cuidar los avances alcanzados y continuar defendiendo los derechos conquistados mediante la lucha histórica de los pueblos.
Aida resaltó, que el movimiento indígena ha construido un camino propio desde su identidad, sus derechos y sus formas de organización. El diálogo con los gobiernos y la interlocución política hacen parte de ese recorrido, sin que ello signifique renunciar a la autonomía ni a los principios que orientan la lucha de los pueblos. Por ello, llamó a continuar el proceso con decisión, mantener abiertas las posibilidades de diálogo y fortalecer la articulación con las organizaciones sociales y populares.
En este escenario, la Cumbre se proyecta como un espacio para articular las luchas sociales, fortalecer la unidad entre los pueblos y construir orientaciones comunes frente a las problemáticas que afectan los territorios, la defensa de la vida, la paz, la autonomía y los derechos colectivos, para avanzar en un proyecto construido desde las comunidades y sus propias realidades.
















