La CIDH se reunió con el CRIC y pueblos indígenas del Cauca

En el marco de la visita a Colombia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, el Consejo Regional Indígena del Cauca y los pueblos indígenas del departamento, denunciaron la gran preocupación para los pueblos indígenas, especialmente la violación de los derechos humanos DDHH -18 asesinatos en lo corrido del año, unos 15 eventos de desplazamiento forzado, amenazas, confinamientos, sólo por dar un ejemplo-  y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario DIH, “grave situación que pone en jaque la población indígena, ya que es una población vulnerable”, señala el documento presentado a la CIDH, en la reunión que se llevo a cabo el pasado 05 de noviembre en la ciudad de Popayán, en la sede de la Universidad Autónoma Indígena intercultural, UAIIN .

Denuncio entre otros el asesinato de más de 18 indígenas en lo corrido del año, entre ellos el caso emblemático de los Médicos tradicionales Lisandro Tenorio Trochez y Jaime Mestizo Pito, lo cual afecta directamente la esencia de la pervivencia de los pueblos ya que los “médicos tradicionales son autoridades espirituales que representan la puerta entre el mundo espiritual y la naturaleza humana en la comunidad”.  El Cric denunció amenazas a la guardia indígena por las FARC y el asesinato de Zalatiel Méndez ex concejal de Toribio líder y ex coordinador de guardia indígena del resguardo San Francisco Toribio asesinado en el mes de octubre de 2012.

Entre otras graves vulneraciones advirtió la Judicialización contra líderes Indígenas, entre ellos Aida Quilcue y Feliciano Valencia: “En el momento de que estas personas hacen la representación  en defensa de los derechos de las comunidades indígenas  y la defensa del territorio son víctimas de discriminación, de señalamientos atropellos, persecución   por el continuo ataque de las fuerzas del Estado por despojarlos de sus tierras con la represión, y señalando  a líderes indígenas como cómplices o guerrilleros y con ese señalamiento pasa a neutralizarlos, lo cual implica desde encarcelamiento hasta la eliminación física”.

Entre otras graves violaciones el CRIC denuncio el abuso y amenazas contra los derechos de los niños y mujeres indígenas, como los hechos ocurridos el pasado 16 de noviembre, cuando María Eugenia Rivera Dagua, quien llevaba 4 meses de embarazo fue asesinada por el Ejército Nacional en la vereda el Rosal, resguardo menor de KWUEX KIWUE, municipio El Tambo, Municipio de Morales. Otro caso que conoció la CIDH fueron las constantes amenazas y agresiones contra los comunicadores indígenas por informar la realidad de los hechos que ocurren dentro de los territorios indígenas y por ello son víctimas de amenazas, persecuciones y muerte.

El CRIC denuncio la intensificación de la guerra y la militarización en los territorios de los pueblos indígenas, que en últimas favorecen la entrada de las multinacionales a territorios, “la militarización está siendo a favor de grandes multinacionales las cuales se han aliado con el gobierno nacional y ven en la población indígena una molestia para sus fines de extracción de los recursos naturales y minerales, esto ha llevado a  que en esta zonas donde antes no operaba ningún actor armado hoy se disputen el territorio guerrilla , autodefensas y ejército nacional, a diario se reportan hostigamientos en donde la población queda en medio del  fuego cruzado; además en el momento en que se hace resistencia  y se reclama el territorio por parte de la población indígena empiezan amenazas colectivas, atentados e incluso masacres”,

El documento presentado por los pueblos indígenas a la CIDH reitera cómo los pueblos  indígenas están en el corazón del conflicto, habitan territorios marginales  en los cuales son víctimas de grupos irregulares (narcotraficantes, guerrilla y autodefensas). “Invisibilizados por siglos, estos pueblos iniciaron un proceso de reconocimiento del Estado y la sociedad; a pesar de la normatividad vigente, son sujetos permanentes  de violaciones a sus DDHH, unas veces por el estigma  derivado por la reivindicación de su autonomía territorial, otras por razones de sus funcionarios públicos que no los reconocen como sujetos de derechos (individuales y colectivos), y en otras por la arbitrariedad de la fuerza pública”. Según la categoría o tipologías de los hechos violatorios  que se sistematizaron  en la base de datos la siguientes variables  que aparecerán en el transcurso del documento.

Atentado A La Integridad Física; Campo Minado; DH- Amenaza Individual; DH – Amenaza Colectiva; DH – Desplazamiento Forzado; DH – Homicidio; DIH-  Medios Ilícitos-Victima De MAP o MUSE -Herido; DIH –  Medios Ilícitos-Victima De MAP o MUSE -Muerte; DIH –  No Respeto Al Principio De Distinción-Involucramiento De Civiles Para Fines Relacionados Con El Conflicto; DIH – Acción Bélica-Muerte De Civil; DIH – Amenaza Individual Apersona Protegida; DIH – Herida De Civil; DIH – Restricción A La Movilidad; Herido Por Explosivos; Hostigamiento; Mutilación Miembros Inferiores; Retención Arbitraria

Requerimientos

  • Exigimos mayores acciones      afirmativas de la CDIH para lograr que el gobierno colombiano garantice la existencia física y cultural de los pueblos indígenas del Departamento del      Cauca  en alto riesgo de      desaparición física y cultural por actores del conflicto armado.
  • Tomar medidas necesarias para que los beneficiarios indígenas de Medidas Cautelares tengan una garantía real de sus derechos.
  1. El informe completo fue presentado por el CRIC a la CIDH

Pronunciamiento Sol y Tierra,

Popayán, Septiembre 18 de 2011  

Señores:  

Autoridad ancestral del Territorio Wampia, Silvia, Cauca. 

Respetuoso saludo.  

Nuestra Fundación Sol y Tierra representa el proceso de reinserción del Quintín Lame,  como resultado del acuerdo con el Gobierno nacional  realizado el 31 de mayo de 1.991 hace 20 años. 

Hemos recibido con preocupación, por lo que indica en términos de unidad en el movimiento popular y de no correspondencia con la verdad, la aseveración hecha por ustedes en un comunicado a la opinión pública de fecha 12 de septiembre que, refiriéndose a acciones de violencia y muerte cometidas contra comuneros y autoridades tradicionales del resguardo de Guambia, durante los años 1.986-2001, señala: “Todas estas acciones fueron cometidas por el cabildo de Ambaló, asesorado políticamente por el CRIC y militarmente por el grupo armado Quintín Lame en su momento, quienes selectivamente persiguieron y desplazaron a algunos comuneros Misak, que hoy viven en otros departamentos del país”.  

Gran parte del periodo señalado por ustedes corresponde al periodo en que el grupo hizo dejación de las armas, es decir con posterioridad a 1.991. Ante el país ha sido claro nuestro compromiso con la Constitución, la cual ayudamos a formular, y con la búsqueda de la paz, la justicia social y la unidad en la diversidad. Hemos buscado caminar juntos no solo con el CRIC sino con otras comunidades indígenas no integrantes del mismo y con las demás organizaciones sociales. Nos duele cuando las contradicciones que se presentan en el campo popular no se tratan de manera pacifica o cuando no se resuelven y son utilizadas por los opresores para impedir el avance de las luchas sociales y de los derechos humanos. Nuestro caminar con el CRIC nos permite afirmar públicamente que su lucha es pacifica y fraterna con las demás organizaciones y que hay un compromiso permanente para avanzar en la solución pacifica de los conflictos.
 

Las aseveraciones que ustedes hacen, las ubican dentro de la respuesta a las amenazas proferidas por un grupo que se firma “Movimiento armado Nietos del Quintín”. Al respecto creemos conveniente precisar lo siguiente:  

  1. Es completamente legítimo su pronunciamiento público como autoridad Misak al respecto y su demanda ante el gobierno nacional para que tome las medidas cautelares necesarias para garantizar la integridad de los comuneros amenazados y a los organismos nacionales e internacionales para que se haga el seguimiento respectivo.
  2. No tiene solidez relacionar estas amenazas con conflictos con otras comunidades indígenas, con el CRIC, ni con los integrantes del grupo armado Quintín Lame, que han hecho dejación de las armas hace ya 20 años. Es verdad que los firmantes utilizan el nombre de este dirigente indígena, lo cual debería ser una afrenta para todos los indígenas de Colombia y para el movimiento popular. Es claro al leer el comunicado que quienes en el primer párrafo plantean luchar por la causa indígena y a continuación se dedican a amenazar a defensores de derechos humanos, águilas negras, estudiantes, funcionarios, comunidades negras, campesinos, guambianos, gremios, solo quieren crear animadversión contra los indígenas, para así poder consolidar ese sentimiento que quiere dividir étnicamente al departamento del Cauca.  Las amenazas de quienes se firman como Movimiento armado Nietos del Quintín son una clara expresión del amedrentamiento antipopular a que durante las últimas décadas nos han acostumbrado a expresiones que se usan en el comunicado tales como: “sapos”, “hijas serán violadas”, “acabaremos con la niñez negra”, “guambianitos”, etcétera, expresiones que nos duele reproducir, pero que muestran claramente la respuesta de rechazo contra lo indígena que quieren promover quienes que así se expresan.
  3. El uso del nombre Movimiento Armado Nietos del Quintín Lame busca aprovechar en el imaginario de la gente la existencia de otro movimiento del que se tiene noticia de su existencia hace unos cinco o  seis años y que se denomina Movimiento de los sin tierra “nietos de Manuel Quintín Lame”. Este movimiento por su parte se ha pronunciado públicamente rechazando cualquier relación con  la autoría de este comunicado, aclarando que son un movimiento social y unitario y que el comunicado pretende mostrar que ellos tienen un grupo armado cuando su trabajo es netamente social y unitario. Aclaran que son parte del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano, del cual también forman parte organizaciones amenazadas en el panfleto como la Coordinadora estudiantil Tuto Gonzáles, la Red de derechos humanos Francisco Isaías Cifuentes y el pueblo guambiano. 
  4. El CRIC por su parte se pronuncio de manera pronta y oportuna rechazando el panfleto de quienes se firman como movimiento armado nietos del Quintín, llamando a la opinión pública a no dejarse manipular por estos mecanismos desorientadores, exigiendo a la justicia para que se identifique y castigue a los autores. 

    Desde la Fundación Sol y Tierra y como integrantes del campo popular, comprometidos con la paz y la justicia social, en un país multiétnico y pluricultural, hacemos un llamado fraterno al pueblo misak y sus autoridades para la construcción conjunta con otras organizaciones y sectores de un escenario de diálogo social y solución pacifica de conflictos, no dejándonos utilizar por quienes quieren construir un escenario de desconfianza y enfrentamiento entre los sectores sociales.  
     

Atentamente: 

Junta directiva Fundación Sol y Tierra.