Asesinan a Guardia Indígena en Norte del Cauca

Las autoridades indígenas del norte del Cauca denuncian el asesinato del guardia indígena Gersain Yatacue del municipio de Toribio, quien se desempeñaba como coordinador de la guardia de la vereda San Julián. Según el coordinador zonal de la guardia Oveimar, los hechos ocurrieron cerca de las 2:00 pm de este 1 de agosto de 2019, cuando Gersian se dirigía a su lugar de origen fue abordado y asesinado por hombres desconocidos en el sector de Pajarito resguardo de Huellas Caloto.

En este momento la guardia indígena se dirige al lugar de los hechos para la verificación de los mismos y dar con los responsables de este asesinato. Esta situación se presenta como represalias al ejercicio de control territorial que se está haciendo en el Norte del Cauca. “Hoy estamos siendo objetivo militar de los grupos que quieren causar desarmonías en los territorios, por eso hacemos un llamado a la comunidad para continuar con este ejercicio” manifestó el coordinador zona de la guardia indígena del norte.

Cabe recordar que el pasado 26 de julio de presente año, miembros de la Guardia Indígena Kiwe Thegnas fueron víctimas de un atentado perpetrado por supuestas disidencias de Las Farc, quienes atacaron con varias ráfagas de disparos y granadas de fragmentación.

Este ataque ocurrió en la vereda La Chivera. Esto en el corregimiento El Palo, en la vía que del municipio de Caloto conecta con el Toribío donde resultaron heridos cuatro guardias indígenas que se movilizaban en un vehículo.

Por: programa de comunicaciones CRIC

Masacradas 13 vacas en La Emperatriz: Incauca, Asocaña y estado colombiano, el eje del mal contra la liberación de la Madre Tierra

No les basta con matar gente, ahora matan animales. En una nueva incursión del eje del mal, mueren 13 vacas liberadoras masacradas en la hacienda Canaima, punto de liberación de la Madre Tierra La Emperatriz en el norte del Cauca, Colombia. Ya lo habíamos advertido en la alerta el 21 de abril, los ataques crecen coordinadamente.

Los hechos sucedieron hoy 25 de abril de 2020, días histórico para el Proceso de liberación de la Madre Tierra. 13 compañeras vacas, adultas y jóvenes, cayeron masacradas en la lucha de la liberación. No lo olvidaremos, apúntenlo en su agenda.

La noche anterior, trabajadores al servicio de Incauca, el mayor ingenio productor de azúcar y agrocombustibles de Latinoamérica, entraron en la hacienda Canaima, donde hoy solo hay pasto, y regaron bolas de veneno en un gran lote de potrero. En la mañana de hoy las vacas las consumieron y 19 resultaron afectadas. 13 murieron, 6 volvieron a la vida después de recibir un rápido tratamiento.

La escena fue triste, dolorosa. Vacas tiradas, unas muertas, otras agonizando, otras levantándose y cayendo, luchando por sobrevivir. Nos recordó la masacre de El Nilo en 1991. Las vacas son nuestras compañeras de lucha.

Hace cinco años la hacienda Canaima era un inmenso cañaduzal, hasta que decidimos entrar a liberarla del monocultivo cortando la caña. La hacienda colinda con La Emperatriz, muy cerca del pueblo de Caloto. A este tiempo podemos dar un parte de victoria porque ya acabamos con la caña. En 400 hectáreas de tierra el monstruo capitalista ya no saca una gota de jugo de caña para su destructiva industria de azúcar y agrocombustibles.

Las dos fincas son emblemáticas para el pueblo nasa porque los policías y paramilitares masacradores de 20 hermanos y hermanas nuestras en la hacienda El Nilo salieron desde La Emperatriz la noche del 16 de diciembre de 1991. Y los autores intelectuales son la familia Bernal Seijas, ‘dueños’ de la hacienda Canaima. Así que estas dos fincas se liberan porque se liberan.

En los últimos años son muchos los intentos del eje del mal por desarticular el proceso de liberación. Asesinato o captura de liberadores, desalojos policiales y ataques militares, descrédito por medios de comunicación como RCN (propiedad del mismo dueño de Incauca, de Postobón, del equipo de fútbol Atlético Nacional, etc.), amenazas de grupos paramilitares, ofertas indecentes de negociación. Hasta ahora habían asesinado liberadores, ahora masacran vacas.

Los autores de todos estos ataques son el eje del mal: Incauca, Asocaña (que agrupa todos los ingenios azucareros de la región) y el estado colombiano. Llenan de odio a la opinión pública contra nuestro proceso, envenenan a pueblos contra pueblos, tuercen la información en favor de los ricos, se alían con paramilitares, desestabilizan y persiguen procesos alternativos, coordinan grandes subsidios con dineros públicos para intereses privados. El eje del mal entra a la historia por cometer la primera masacre de vacas liberadoras.

El eje del mal seguirá su plan de destrucción, allá ellos. De nuestra parte continuaremos liberando la Madre Tierra y compartiendo los frutos de las tierras que hemos ocupado desde hace cinco años. Justo ayer, llevamos un camión con tres toneladas y media de alimentos para las comunidades del distrito de Agua Blanca, en Cali.

El eje del mal destila y reparte veneno. Nuestro proceso comparte alimentos.

Proceso de liberación de la Madre Tierra
Norte del Cauca, Colombia