Solicitud al diálogo y al cese multilateral del fuego

SOLICITUD AL DIÁLOGO Y AL CESE MULTILATERAL DEL FUEGO

Las (139) Autoridades Tradicionales del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC – NACIONAL pertenecientes a 11 Pueblos: Nasa, Misak, Epedara- Siapidara, Yanakuna, Totoroéz, Embera, Kokonuko, Kisgo, Ambaló, Polindara e Ingas, se permite RECHAZAR y CONDENAR la grave situación humanitaria que se encuentran padeciendo las comunidades indígenas de la zona oriente del departamento del Cauca, el día 17 de mayo de 2023 se presentan fuertes enfrentamientos entre grupos armados en el territorio Nasa de Tumburao , la Gaitana, Quinchaya del municipio de Silvia zona COITANDOC, la población de encuentra entre el fuego cruzado, las comunidades indígenas de este territorio están confinados sin ningún tipo de asistencia humanitaria.

Los pueblos indígenas del Cauca vemos con mucha preocupación el comunicado del Estado Mayor Central de las FARC que anuncia una posible suspensión al cese bilateral al fuego, así mismo los pronunciamientos del ELN qué no vislumbran acuerdos cercanos en este sentido angustia el rechazo de los grupos armados ilegales a los ceses multilaterales al fuego, ya que las víctimas y la grave situación humanitaria que estamos padeciendo los pueblos indígenas en medio de la guerra se da por los enfrentamientos entre las disidencias del Estado Mayor Central de las FARC , la Segunda Marquetalia y el ELN, y frente a esta situación el gobierno Colombiano no ha planteado solución que permita desescalar el conflicto y disminuir los hechos de guerra en los territorios indígenas.

Según las cifras de INDEPAZ en el primer trimestre del año se registraron un total de 80 violaciones al cese al fuego bilateral vigente dentro de los procesos para el cese de la violencia en el país que están adelantando algunos grupos armados ilegales con el gobierno Nacional dentro de la política de Paz Total, la mayoría cometidos por el Estado Mayor Central de las FARC en el departamento del Cauca, en nuestros territorios indígenas y nuestras comunidades son las primeras afectadas de esta guerra que pareciera no tiene fin.

Nosotros vemos con gran preocupación la práctica del reclutamiento forzado de nuestros jóvenes indígenas mencionamos de conocimiento sobre instalaciones por parte de las divisiones de las FARC de un centro de operaciones militares en Tacueyó para entrenar militarmente a los niños indígenas reclutados, sumado a al asesinato de dos guardias indígenas durante el cese al fuego, estos hechos son el constante enfrentamiento entre grupos armados en los territorios indígenas vulneran la armonía de la comunidad y el territorio dejando a las comunidades en situación de confinamiento y generando situaciones de desplazamiento forzado.

Desde nuestro origen como pueblos indígenas, aquí en este gran territorio de luchas históricas invitamos a que se continúen las Mesas de Dialogo instauradas en los acuerdos del Gobierno Nacional, ELN y el Estado Mayor Central de las FARC, y a que se nos vincule con la participación efectiva de esta Mesa de Dialogo como un mecanismo vital para búsqueda anhelada por todos los Colombianos como es la PAZ TOTAL. Solicitamos el Cese al fuego multilateral, la guerra intensificada en los territorios, el terror, la zozobra, el reclutamiento de nuestros niños, niñas, jóvenes (NNJ).

Hacemos un llamado al Gobierno Nacional y a los grupos armados para que en conjunto llevemos la construcción en la unidad de rutas humanitarias para casos de urgencia como el que hoy manifestamos, al establecimiento de acompañamientos vitales de carácter humanitario en los territorios indígenas y a la atención integral- diferencial a las víctimas indígenas del conflicto armado, y el llamado al Movimiento Indígena quien actuara como garante en la construcción de la Paz Total.

 

La Autoridad Ancestral de Rioblanco – Sotará, expresa su oposición directa a todo tipo de interés extractivo en el territorio

A la opinión pública nacional e internacional, al Estado colombiano, a los organismos de control, a las organizaciones defensoras de derechos humanos, ambientales y de los pueblos indígenas, y a la comunidad internacional:

Nosotros, como Autoridad Ancestral y Comunidad Indígena del Resguardo de Rioblanco, Sotará, Cauca, pertenecientes al Pueblo Yanacona, ubicados en el corazón del Macizo Colombiano, nos dirigimos al mundo con profunda preocupación y firme convicción para expresar nuestro rechazo categórico y absoluto frente a la amenaza que representan las concesiones minero-energéticas sobre nuestro territorio ancestral y el de comunidades indígenas hermanas al igual que de las campesinas con las que compartimos el territorio estratégico del Macizo Colombiano.

El Macizo Colombiano: Territorio Sagrado y Patrimonio de la Humanidad: El Macizo Colombiano, reconocido como la Estrella Fluvial de Colombia, es fuente de los ríos Magdalena, Cauca, Caquetá y Patía, y es una reserva estratégica de agua y vida para millones de personas. En 1998 fue declarado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera, y en 2023, como Patrimonio Mundial de la Biosfera, resaltando su incalculable valor ecológico, cultural y espiritual a nivel planetario. Este territorio no solo alberga una riqueza ambiental excepcional, sino también una diversidad humana profunda, siendo hogar de pueblos indígenas, comunidades campesinas y afrodescendientes que han protegido sus saberes, tradiciones y vínculos espirituales con la Madre Tierra durante siglos.

Rioblanco: Territorio Sagrado del Agua: Desde nuestro caminar colectivo, hemos declarado internamente nuestro territorio como “Rioblanco, Territorio Sagrado del Agua y Espacio Biodiverso de la Cultura Ancestral Yanacona”, reconociendo la sacralidad del agua, los bosques, la vida y nuestras prácticas espirituales como pilares fundamentales para la armonía de la comunidad y del planeta, proceso conocido por la institucionalidad del Cauca. Cualquier intervención extractivista en este espacio constituye una afrenta directa a nuestros derechos colectivos, culturales, ambientales y espirituales.

Derechos Fundamentales y Normatividad Nacional e Internacional: La Corte Constitucional de Colombia, a través de múltiples sentencias (T-129/11, T-622/16, SU-123/18, entre otras), ha reconocido el carácter de sujetos de derechos a la naturaleza y a los pueblos indígenas, así como el principio de prelación de los derechos fundamentales sobre intereses económicos. Asimismo, la jurisprudencia ha reafirmado el derecho a la consulta previa, libre e informada, consagrado en el Convenio 169 de la OIT, la Constitución Política de Colombia (artículos 7, 70, 72, 79 y 330), y en declaraciones internacionales como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

La pretensión de imponer concesiones mineras en nuestros territorios, sin respeto a nuestra autodeterminación y sin consulta previa, constituye una violación flagrante del derecho nacional e internacional y un atentado contra los principios del Estado Social y Pluricultural de Derecho.

Responsabilidad Estatal e Institucional

Denunciamos la negligencia y permisividad institucional que ha facilitado el avance de intereses extractivistas sobre territorios sagrados y vitales para la humanidad. Reiteramos que la omisión, acción o complicidad del Estado colombiano y sus entidades frente a los daños ambientales, culturales y espirituales derivados de estos proyectos será objeto de acciones jurídicas, éticas e internacionales.

El Estado tiene la obligación constitucional y moral de garantizar la protección integral de los territorios indígenas y campesinos, la biodiversidad y la cultura, y de promover un modelo de desarrollo sostenible, justo y respetuoso de los derechos de la Madre Tierra.

Nuestro Llamado a la Humanidad

Convocamos a los pueblos, organizaciones y personas conscientes del mundo a unirse en la defensa de la vida, a rechazar el extractivismo que amenaza con destruir las bases de nuestra existencia, y a reconocer el papel fundamental de los pueblos indígenas y campesinos como guardianes milenarios de la naturaleza.

Desde Rioblanco, Sotará, Cauca, reafirmamos nuestro compromiso con la paz, la armonía y el buen vivir, pero no estamos dispuestos a sacrificar nuestro futuro por intereses económicos ajenos.

Nuestra lucha es por la vida, por el agua, por las futuras generaciones y por el equilibrio del planeta.

¡El territorio no se vende, se ama y se defiende!

¡Rioblanco vive, el Macizo resiste, la Madre Tierra no se rinde!

 

 

Comunicado- Rioblanco 2025