Kokonuko: Comunicado a la opinión pública

Las Autoridades tradicionales, comunidades indígenas, campesinas y administración municipal que habitamos entre los municipios de Popayán y Puracé enviamos un respetuoso saludo de armonía y resistencia a toda la población del departamento del Cauca y Colombia, como es de conocimiento la ciudadanía estamos ubicados en un hermoso territorio que goza de un gran potencial turístico, acompañado de una extensa reserva natural muy rica en flora y fauna, además de contar con un sin número de paramos, lagunas, ríos y quebradas que nacen de nuestros territorios incluyendo el majestuoso río Cauca uno de los más grandes de nuestra nación y que goza de haber sido declarado sujeto de derechos. En ese sentido queremos inicialmente hacer el llamado amable a todos los pobladores, visitantes, transportadores de servicio público y particular  a cuidar y conservar nuestros espacios de vida, ya que hemos observado que en varios puntos de la vía interdepartamental entre Cauca y Huila en las dos intersecciones de conexión  Popayán – La Plata y Popayán – Pitalito se están utilizando para botar escombros, basuras, así como la mala utilización de las fuentes hídricas para lavar vehículos y motocicletas con detergentes y otros líquidos tóxicos que contaminan el medio ambiente, además de los restos de combustibles o aceites que se pueden derramar en el momento de realizar el aseo a estos automotores, también es de nuestro conocimiento que se han visto presentando hechos de orden público que están generando inseguridad a nuestras comunidades y visitantes lo cual rechazamos y lamentamos profundamente, en ese sentido  desde nuestras autoridades, guardias indígenas, las juntas de acción comunal de Pisoje, El Imperio, El Canelo y la administración municipal de Puracé en conjunto con sus comunidades queremos expresar lo siguiente:

  1. Como cuidadores del territorio y de la vida, es nuestro deber cuidar, velar y proteger el ambiente, nuestra madre naturaleza para que las futuras generaciones puedan gozar de un buen vivir comunitario.
  2. Que para el caso de los pueblos indígenas nos asiste y faculta la jurisdicción especial indígena regida por nuestro usos y costumbres enmarcadas en la ley de origen, ley natural, derecho mayor y derecho propio amparada en el decreto 246 de la constitución política de Colombia para proteger nuestros espacios de vida.
  3. Que las juntas de acción comunal elegidas por sus comunidades en este caso campesinas podrán realizar acciones enmarcadas en el control ambiental.
  4. Las comunidades indígenas y campesinas consientes de los graves daños al ambiente, la salud y las personas, realizaremos el primer recorrido territorial para este domingo 15 de mayo de 2022, como acto simbólico y pedagógico en los trayectos desde el Resguardo Indígena de Paletará, kokonuko, Puracé, Poblazón y Pisoje bajó hasta la entrada a las chozas en Popayán y con retorno a el punto de encuentro en el sector del río Molino en compañía de las guardias indígenas para concientizar a propios y visitantes de las afectaciones y daños irreversibles que le estamos causa a nuestra madre naturaleza.

Finalmente invitamos a toda la ciudadanía sin excepción a proteger y cuidar nuestros espacios de vida, a ser conscientes de que la tierra nuestro mundo, nuestra casa grande está sufriendo por causa de nuestros excesos de contaminación y mal uso de nuestros recurso naturales, también dejamos el precedente de que continuaremos con nuestros ejercicios de control territorial hasta que cese el mal uso y manejo del agua en los punto que hemos identificado, por un mundo sin contaminación Indígenas y Campesinos unidos en la acción, porque no solo se convive y se respeta entre nosotros, también se convive y se respeta la naturaleza.

SIEMPRE SERAN BIENVENIDOS A NUESTROS TERRITORIOS, RECUERDEN QUE LA IMAGEN QUE ESPERAN VER DE NOSOTROS SERA LA QUE NOSOSTROS NOS LLEVEMOS DE USTEDES.

Boletín de Derechos Humanos: Escalada de Violencia en el Norte del Cauca

BOLETÍN DE DERECHOS HUMANOS

Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos

Çxhab Wala Kiwe – ACIN

01 de agosto de 2024

ESCALADA DE VIOLENCIA EN EL NORTE DEL CAUCA

El Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos informa a la comunidad en general y a la opinión pública nacional e internacional sobre los últimos hechos de violencia que se han concentrado en el norte del Cauca, configurando un estado de alto riesgo y vulnerabilidad para la población civil indígena, campesina y afrodescendiente.

Presentamos los principales hechos ocurridos en los últimos días:

25 de julio: en horas de la mañana se presentaron fuertes combates por tierra y aire en las veredas La Estrella, El Amparo y Alejandría del municipio de Suárez. La población civil de estas comunidades quedó en medio del fuego cruzado, teniendo que salir en algunos casos de sus hogares y trasladarse a lugares seguros por los fuertes enfrentamientos.

27 de julio: después del cierre de los recorridos territoriales ambientales de la guardia indígena, en horas de la noche, en una emboscada contra un vehículo blindado en el sector de San Julián fueron asesinados el comandante Maicol del Frente Dagoberto Ramos (responsable del sector de Río Negro en el municipio de Toribío) y su compañera sentimental. En el hecho fue herida otra mujer que se encontraba en el mismo vehículo.

En el municipio de Suárez este mismo día ocurrió un hostigamiento en proximidad del casco urbano, poniendo en una situación de alto riesgo a la población.

28 de julio: en medio de la caña, en el sector de El Barranco, municipio de Corinto fue hallado el cuerpo de la profesora María Mercedes Tenorio. Al parecer fue asesinada a tiros.

29 de julio: en la vereda San Julián fue asesinado Juan Evelio Rivera, un firmante del acuerdo de paz de 2016, en la modalidad de ejecución, pues fue sacado de su casa y asesinado en estado de indefensión. Esto ocurrió en medio de combates, presumiblemente, entre el Frente Dagoberto Ramos y el Frente 57. En la retirada, una célula del Frente Dagoberto Ramos atacó a bala el punto de control territorial de la guardia indígena en La Despensa; no hubo heridos.

Este mismo día fue hallado el cuerpo de Wilmer Andrés Yule que había sido reportado como desaparecido el jueves 25 de julio. Su cuerpo fue encontrado en la parte plana del municipio de Corinto. Al parecer había sido retenido mientras se desplazaba en una camioneta hacia Media Naranja en la parte alta del mismo municipio. 

30 de julio: se registraron ataques con explosivos contra la fuerza pública en Corinto, así como combates en la parte alta de Jambaló, muy cerca del casco urbano. El mismo día el sector de las disidencias bajo el mando de Iván Losada publican un comunicado en el que se entrevé un inminente enfrentamiento armado con el sector de las disidencias que está bajo el mando de Calarcá Córdoba que siguió en la mesa de diálogos con el gobierno nacional.

31 de julio: en la vereda Vichiquí del resguardo de Toribío, poco antes del anochecer, fue asesinado Arsenio Vitonás, presuntamente miembro de un grupo armado. En el mismo hecho fue herida una mujer. En Cerro Tijeras, municipio de Suárez, fueron hallados con tiros de gracia Aldibey Salazar y Darwin Henao. Días atrás habían sido reportados como desaparecidos en el municipio de Cajibío.

1 de agosto: esta mañana le hicieron un atentado a Eider Alfonso Osnas Yatacué en El Congo, resguardo de Tacueyó. El hombre fue trasladado herido al hospital de Toribío. De ahí fue remitido a una clínica de Cali, pero en el retén del Frente Dagoberto Ramos en Pajarito, municipio de Caloto, pararon la ambulancia, la abrieron y remataron al hombre dentro de la ambulancia.

Además de estos casos, tenemos registros en el mismo periodo de tiempo de varios hechos de reclutamiento forzado, desapariciones y amenazas que están en proceso de verificación. Como es evidente, se trata de un conjunto de hechos extremadamente graves, especialmente el ataque contra la Misión Médica ocurrido en el municipio de Caloto y el ataque contra el punto de cuidado territorial en el municipio de Toribío. En esta escalada violenta en el norte del Cauca no se están respetando ni el DIH ni ningún tipo de derecho individual o colectivo de las comunidades. La población civil sigue quedando en medio del fuego cruzado y la zozobra crece entre las veredas.

Queremos hacer énfasis en el creciente riesgo en el que se encuentran las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes de la región, pues en la medida en que incrementan las confrontaciones entre distintos grupos, incrementa directamente las vulneraciones de derechos de comuneros y comuneras que siguen estando expuestos a la violencia armada.

En lo corrido de este 2024 hemos denunciado reiteradamente la situación de crisis humanitaria que se vive en el norte del Cauca. Aunque el gobierno nacional se ha pronunciado y ha hecho seguimientos a las denuncias, esta atención no se ha traducido en acciones estructurales que mejoren las condiciones humanitarias de las comunidades. Exigimos no solo el fin de las confrontaciones y los actos de muerte que persisten en la región, sino también acciones reales, eficaces y contundentes de las instituciones estatales, en consenso con las organizaciones sociales, para atender a las comunidades que siguen siendo sometidas a la violencia.

Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos

Çxhab Wala Kiwe – ACIN

01 de agosto de 2024