Una Lucha por existir

“Porque el CRIC sabe que sólo desarrollándonos nosotros mismos, en la educación, en la economía, en lo comunitario y en la técnica, podremos ganar nuestras luchas.” (CRIC, 1973, p. 5)

Foto: Victor de Bonilla

El año 1973 fue muy importante para el movimiento indígena, se iba realizar la tercera asamblea del CRIC, en Tierradentro, por motivos de persecución a la organización por parte de los terratenientes y la prefectura apostólica, el gobierno nacional no lo permitió, después de continuar la concertación se definió a última hora que se efectuara en el municipio de Silvia.

Foto: Victor de Bonilla

Por consiguiente la noche del 14 de julio del 73 en lo que es hoy la cooperativa de las Delicias, en la finca San Fernando en el municipio de Silvia, se reunieron 4.000 mil personas, la mayoría del Cauca, el resto del Tolima, la Sierra Nevada y comunidades del resto del país, y delegación del movimiento indígena de Otavalo del Ecuador-ECUARUNARI, que recién se había constituido y es la segunda organización después del CRIC en Latinoamérica, además se esperaba la llegada de delegados indígenas de Norte América y a última hora no pudieron venir porque los encarcelaron.

Es decir, que el surgimiento del movimiento indígena que nace en las comunidades y se va regando por todo el país, se le creo un ambiente de reconocimiento y fue un golpe para los terratenientes y demás burocracia del país, porque el problema que había en aquella época era que los indios o no existían o si encontraban a uno, le decían “es que usted es el último, los demás ya se acabaron”.

Foto: Victor de Bonilla

Entonces lo fundamental que se puede resaltar de este encuentro de los pueblos, es su lucha por existir, que se reconociera este derecho a existir sobre la faz de la tierra, porque para ser colombiano tenia que se católicos, hablamos español y no somos indios, esa era y sigue siendo la realidad en el país.

El territorio de Sa’th Tama Kiwe se reafirma la lucha por la defensa de la vida y el territorio

En el territorio de Sa’th Tama Kiwe, se siente el dolor y la rabia, en silencio la comunidad acompañan el cuerpo del compañero Wilson Andrés Bomba Piamba, joven de 31 años, concejal del municipio de Caldono y comisario del resguardo indígena de San Lorenzo, quien fue asesinado el pasado miércoles 15 de marzo, en la vereda Santa Elena, a manos de grupos delincuenciales (Dagoberto y Jaime Martinez) que estaban en enfrentamientos con el ELN.

Las voces entrecortadas van narrando lo sucedido «iban por las autoridades, por los guardias» mencionan, pero la valentía de la comunidad que haciendo de la rabia, fuerza, accionó en contra de los armados.

Asesinan al compañero Wilson y hoy en ese silencio que a ratos se rompe por susurros, llanto y el sonido triste de la flauta y tambor, que lo acompañan, afirman el caminar digno del pueblo Nasa.

El camino esta trazado y la palabra ya está dicha, no queremos a actores armados en nuestros territorios, vengan de donde vengan, es nuestra casa y hay que hacerla respetar de todos y todas aquellas que la quieren convertir en un campo de batalla.

Hoy acompañamos este dolor y nos hacemos uno, nos juntamos para darnos fuerza, para llorar al compañero quien se encuentra en su casa, rodeado de la familia y comunidad, lo lloramos porque nos va a hacer falta en esta lucha, en este andar que hoy más que nunca rechaza esta guerra contra los pueblos.

Desde el territorio de Sa’th Tama Kiwe, en nombre de los y las que ya no están, se reafirma la lucha por la defensa de la vida y el territorio, posesionando el ejercicio de control territorial y Minga hacia Adentro que tan urgente se hace en estos tiempos.

Por: Programa de comunicaciones CRIC.