La Guardia Indígena, un proceso milenario por la defensa de la vida.

2do Encuentro de guardia indígena Tierradentro, apoyo Fotográfico Karina Gugu

Con la participación de más de 5000 guardias indígenas, entre niños, niñas, jóvenes y adultos, se llevo a cabo el II encuentro regional de la guardia indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC.

Llegaron desde los distintos territorios que hacen parte de nuestro proceso de lucha, caminaron la palabra desde sus lugares de origen, posesionando la vida y la defensa territorial, y como siempre lo han venido haciendo, caminaron en nombre de la paz, alzando con orgullo su palabra y volviéndola acción en cada paso.

Guardia Indígena de Ecuador acompaña al evento 2do Encuentro Regional de la Guardia indígena
2do Encuentro de guardia indígena Tierradentro, apoyo Fotográfico Karina Gugu

Durante cuatro días, se reunieron alrededor de la palabra, la música; los colores verde y rojo convocaban con dignidad a la memoria, a recordar la lucha de los y las que ya no están, recordar a quienes han hecho posible el mantenernos como pueblos originarios, siempre en pie de lucha.

Es por ello, que en nombre de los que ya no están, la guardia indígena del CRIC, inicio un proceso de formación política permanente, en el cual participaron 600 guardias de los territorios que hacen parte del consejo regional indígena del Cauca y fueron certificados durante este importante encuentro.

El ejercicio político de defender la vida que vienen realizando los y las guardias indígenas desde los distintos rincones del gran territorio CRIC, ha sido constante, sin cansancios y ha costado sangre, dejando dentro de nuestros territorios dolor y rabia los cuales se hacen rebeldía para continuar firmes en ese sueño de permanecer como pueblos, en el tiempo y el espacio.

2do Encuentro de guardia indígena Tierradentro, apoyo Fotográfico Karina Gugu

El dar la vida defendiendo la misma es convicción, es siempre, pese a las consecuencias, hacerle frente al plan de muerte que han implementado en contra de los pueblos indígenas a través de distintas estrategias llenas de terror, despojo y guerra por parte de actores armados al servicio de unos pocos.

Otro de los espacios importantes dentro del proceso que adelanta la guardia indígena es el acompañamiento y participación política de la mujer quienes se han venido involucrando en los distintos espacios de formación, dejando de lado los miedos, para alzar con fuerza la voz de lucha, sacando sus dolores y posesionando la dignidad con la que dan y defienden la vida.

2do Encuentro de guardia indígena Tierradentro, apoyo Fotográfico Karina Gugu

El conocer la lucha y resistencia milenaria de los pueblos, es caminar la memoria de los y las mayoras, hablar de lo que han logrado en minga, como acuerdos, decretos y como se ha avanzado en gobierno propio y legitimidad hace parte de la formación política que día a día realiza la guardia indígena, al igual, que conocer los mandatos, como el de Vitoncó y otras resoluciones que hablan y legitiman el ejercicio de control territorial que desde hace mucho tiempo vienen realizando.

Durante este encuentro se realizó un homenaje a la guardia cívica, como era conocida en sus inicios la Guardia Indígena, en donde se reconoce las estrategias de lucha por el territorio con la que nuestros mayores empezaron este proceso, un legado que se continúa caminando con firmeza y dignidad, del que hace parte niñxs, jovenes y mayorxs.

Es importante mencionar que en este ejercicio de caminar el territorio, la guardia indígena a visitado distintos procesos de lucha en el país y en el Abya Yala, uno de ellos es el proceso de la CONAIE, en Ecuador, quienes en el 2017 crearon la Guardia Indígena y en distintas ocasiones han invitado a territorio al proceso político que desde el CRIC se camina para compartir conocimientos y experiencias de lucha que en ambos países y organizaciones han logrado paralizar el país en contra de los malos gobiernos.

2do Encuentro de guardia indígena Tierradentro, apoyo Fotográfico Karina Gugu

Es por ello que para esta ocasión, una delegación de compañeros y compañeras indígenas, de distintas nacionalidades indígenas del Ecuador, hicieron presencia en este II encuentro Regional de la Guardia Indígena del CRIC, hablaron de su lucha, de sus pueblos y de la concepción de vida que se tiene sobre nuestra Madre Tierra, dejando en claro y posesionando el ejercicio de control territorial que se realiza para defender su vida y libertad, un sentir que sin duda nos une a todos los pueblos indígenas.

Es así que contando y cantando las luchas, como la guardia indígena culmino este importante encuentro, haciendo un posicionamiento Político, Territorial y Cultural el cual servirá como camino para las nuevas generaciones y para quienes desde la palabra y la acción buscan defender la vida y el territorio.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC.

El Legado de los Amigos de Paniquitá

El Testimonio de Alcides Zambrano

El sol se cierne sobre el centro poblado de Paniquitá, al oriente del departamento, donde el tiempo transcurre a un ritmo distinto al del mundo exterior. En este rincón escondido de la geografía Caucana, la tradición y la música son mucho más que simples palabras; son la esencia misma de la comunidad. En medio de la cultura Nasa, se encuentra un hombre cuya vida ha estado entrelazada con las notas y melodías que fluyen como un río serpenteante por las verdes montañas que caracterizan a esta región.

Él es Alcides Zambrano, un hombre de cabello canoso y mirada serena, se sienta en una silla de madera en su modesta casa. Sus arrugas cuentan historias de años vividos con pasión y dedicación. Con voz tranquila pero llena de emoción, Alcides, nos lleva a un viaje a través del tiempo, hacia una vida que ha estado marcada por la música tradicional de su región.

«Nosotros venimos componiendo e interpretando música desde años atrás, más que todo desde 1978 para acá. Nosotros hemos perdurado porque siempre hemos sido amantes de la música…» Alcides, recuerda con nostalgia los primeros pasos de su travesía musical. En 1978, él y un grupo de amigos fundaron el Conjunto “Los Amigos de Paniquitá”, un grupo dedicado a preservar y promover la rica herencia musical de la región.

A medida que Alcides, comparte su historia no puede evitar mencionar a aquellos que ya no están presentes en el escenario de la vida. «Han fallecido varios, como el mayor Bernardo Gurrute, mi hermano Enrique, Libardo Velasco, que ya pasaron al otro espacio, y nuestro compañero Rafael Velasco, que ahorita está entre la vida y la muerte, ahí nosotros somos los que seguimos con el Conjunto musical para los Adultos Mayores». El paso del tiempo y las inevitables despedidas no han sido obstáculos para estos apasionados músicos.

La música se ha convertido en su refugio, en una forma de resistir ante las adversidades y de mantener viva una parte esencial de sus vidas. «Esto para nosotros ha sido ha sido duro, por la partida de nuestros compañeros, y hoy ojalá pudiéramos dejar algún legado para nuestras nuevas generaciones. Yo me siento alegre porque por lo menos ahorita tengo un nietico que está reemplazándome.» Con la mirada puesta en el futuro, Alcides encuentra consuelo en la certeza de que su legado musical continuará a través de las nuevas generaciones.

Su nieto, un pequeño de ocho años, se perfila como el relevo natural, llevando consigo la pasión y el amor por la música que ha caracterizado a su abuelo. «A mí me ha gustado y me gusta apoyarlo mucho en el arte que lleva en la escuela de música. Yo digo que eso es un apoyo para uno, a veces nos reunimos a repasar y a ensayar, ahí vamos, aunque él no puede todavía manejar la guitarra porque es un peladito de ocho años, pero veo y considero que es el legado que yo puedo dejar a mi familia…» La enseñanza y el apoyo hacia su nieto se convierten en un pilar fundamental para Alcides.

A pesar de las diferencias generacionales, encuentra en esta relación un puente que une el pasado con el futuro, asegurando la continuidad de una tradición que ha sido parte integral de su identidad. La música tradicional de Paniquitá, sigue vibrando en las manos y el corazón de Alcides Zambrano, y sus amigos quienes, a través de sus esfuerzos incansables y su compromiso inquebrantable, han tejido un legado que trasciende el tiempo y las fronteras, asegurando que las generaciones venideras continúen sintiendo la magia de la música que ha sido el alma de su comunidad durante décadas.