Tras los recientes hechos de violencia registrados en el departamento del Cauca, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), junto a las 138 autoridades de sus territorios, se reunieron en Junta Directiva en la finca San Bernardino con el propósito de analizar la situación actual y definir acciones colectivas frente a los hechos de violencia que se han venido presentando en los últimos días y que afecta la vida y la integridad de los comuneros y comuneras en los territorios.

Durante la junta, las autoridades realizaron un análisis del contexto tanto nacional, regional y local, evidenciando el fortalecimiento de grupos armados ilegales, el crecimiento de economías ilícitas y la minería ilegal, además de la intensificación de disputas por el control territorial. A esto se suma la coyuntura político-electoral, que agrava aún más las tensiones en los territorios y que afecta a pueblos indígenas, campesinos y afros del territorio caucano.

Como resultado de este espacio de diálogo, las autoridades indígenas reafirmaron la emergencia social y humanitaria que atraviesan los territorios y mandataron avanzar en la minga hacia adentro, mediante la reactivación de puntos de control territorial en los 138 territorios del CRIC, como estrategia para la protección comunitaria.

Asimismo, se acordó revisar y armonizar los procesos de diálogos de paz que se desarrollan en los territorios, con el fin de establecer criterios unificados para la actuación organizativa tanto en lo político como en lo territorial. En este marco, se resaltó la importancia de fortalecer el rol protagónico de las mujeres en los procesos de diálogo humanitario y en los espacios organizativos.

Otro de los puntos abordados fue la necesidad de fortalecer la Jurisdicción Especial Indígena, con el objetivo de garantizar la aplicación de justicia propia en los casos donde comuneros y comuneras estén vinculados a grupos armados que generan desarmonías dentro de los territorios.

También, las autoridades hicieron énfasis en promover dentro de los programas o sistemas, tanto en lo regional, zonal y local, las iniciativas productivas, deportivas y culturales para prevenir el reclutamiento forzado y la cooptación de jóvenes a grupos armados en los territorios.

Finalmente, aunque muchas de estas acciones ya han sido orientadas en escenarios organizativos como los congresos, las autoridades ratificaron su implementación ante la actual emergencia para la protección de la vida, la autonomía y la pervivencia como pueblos indígenas del Cauca.