Diez jóvenes ciclistas de diferentes territorios de Colombia llevarán nuevamente los colores del Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC Nacional el rojo y el verde en el “Duelo de Titanes”, demostrando que desde los pueblos indígenas también se construyen grandes historias a través del deporte, para tejer paz y oportunidades en las juventudes.

Las carreteras colombianas volverán a ser escenario de sueños, y resistencia. Por segunda vez, el Equipo de Ciclismo CRIC Nacional participa en el Clásico RCN 2026, una de las competencias ciclísticas más importantes del país, llevando consigo la representación de los territorios, las comunidades, las familias y las semillas de vida que encuentran en el deporte una oportunidad para construir nuevos caminos de paz.

Tras recibir la invitación de RCN Radio y contar con el aval técnico y deportivo de la Federación Colombiana de Ciclismo, el equipo asumió nuevamente el reto de participar en esta competencia, que en su edición 66, conocida como el “Duelo de Titanes”, recorrerá aproximadamente 1.272 kilómetros en nueve etapas. La carrera iniciará el 17 de octubre en Mosquera, Cundinamarca, y llegará a su última jornada el 25 de octubre en Medellín, con una contrarreloj individual de 17,2 kilómetros entre el Edificio Inteligente de EPM y el Alto de Las Palmas.

Pero para el equipo del CRIC Nacional, estar en esta competencia representa mucho, es una manera de decirle a las nuevas semillas que los sueños también se pueden alcanzar sobre una bicicleta, y no portando un fusil en manos inocentes. El equipo está conformado por Diez ciclistas, jóvenes deportistas de diferentes territorios indígenas y comunidades campesinas.

La nómina está conformada por Adrián Alejandro Cuetocue Pistala, de la zona de Tierradentro, Resguardo Indígena de Belalcázar Páez; Fabián Alejandro Penagos Noscue, del Resguardo Indígena de Toribío; Brayan Fernando Ruiz, del Resguardo Indígena de Paniquitá; Leison Maca, del Resguardo Indígena de San José de Julumito; Jhon Anderson Manquillo, del Resguardo Indígena de Puracé; Juan Manuel Viveros Cotazo, campesino de Popayán; Edwar Rondón Buitrago, campesino de Pachavita, Boyacá; Víctor Valencia Peña, campesino de Algeciras, Huila; Jorge Luis Rojas Mejía, del Resguardo Indígena Santa Bárbara Pijao, Pitalito, Huila; y Daniel Hoyos, del Resguardo Indígena Cañamomo Lomaprieta, del Consejo Regional Indígena de Caldas, y dirigido por el profesor Giovanny Hernández, del Pueblo Indígena Totoroez.

Nuestro compañero Lesión Maca manifestó lo siguiente: “Estar nuevamente con el equipo del CRIC representa una apuesta gigante. Estamos representando a nuestra organización, a las 138 autoridades y a las comunidades indígenas de Colombia. Queremos que nuestras semillas encuentren en el deporte una alternativa y una motivación para seguir construyendo sus sueños”.

La apuesta del Equipo de Ciclismo CRIC Nacional no se limita a la competencia. Su propósito también está en motivar a niños, niñas y jóvenes para que encuentren una construcción de paz, en los territorios más afectados por el conflicto armado. El ciclismo es una de esas posibilidades, pero no la única. La invitación es para que las nuevas semillitas de vida se acerquen también al fútbol, el atletismo y otras disciplinas que contribuyan a fortalecer sus capacidades y a generar nuevas oportunidades desde los territorios.

Según el director del equipo Giobanny Hernandes manifestó lo siguiente: “Queremos que nuestras semillas practiquen deporte, que tengan otra mirada y encuentren en estas disciplinas una posibilidad para construir territorio y fortalecer nuestras comunidades”. Este proceso también reconoce el camino recorrido en la temporada anterior y el trabajo realizado por quienes hicieron parte del proyecto en 2025, entre ellos el profesor Jimmy Morales, quien estuvo al frente del equipo durante esa edición.

Los buenos resultados alcanzados el año pasado dejaron una motivación especial para afrontar este nuevo desafío. Ahora, los corredores llegan con la ilusión de volver a dejar en alto el nombre del Consejo regional Indígena del Cauca CRIC, y de revalidar el esfuerzo que permitió alcanzar importantes resultados en la competencia anterior.

Para los corredores, ponerse nuevamente la camiseta del CRIC Nacional significa asumir una responsabilidad que va más allá de los resultados deportivos “Venimos con una bonita ilusión de hacer las cosas bien. Nos hemos preparado junto con nuestros compañeros para representar al Consejo Regional Indígena del Cauca de la mejor manera”, manifestó uno de los integrantes del equipo.

El llamado es a las autoridades, dirigentes, Consejería y comunidades en general para que continúen respaldando este proceso a través de los procesos de formación del Programa de Educación Bilingüe e Intercultural PEBI CRIC. El equipo sabe que el camino no será fácil. Existen dificultades, exigencias físicas y grandes retos en cada etapa. Sin embargo, la motivación permanece intacta, y se estarán posesionando en uno de los equipos más destacados del ciclismo colombiano.

Hoy, las carreteras de Colombia vuelven a convertirse en un escenario para llevar un mensaje de paz para los Pueblos Indígenas, son diez corredores, pero detrás de ellos representan sus comunidades y territorio, el Equipo de Ciclismo CRIC Nacional continúa avanzando con fuerza, disciplina y entregando el alma y el corazón.

¡Vamos, muchachos! Seguimos #PedaleandoPorLaPaz



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