Hacia una política publica de comunicación para los pueblos indígenas de Colombia

Apartes de la Propuesta hecha por Jeremías Tunubalá, Comunicador Social del Pueblo Gambiano, miembro de la Red-AMCIC, en su ponencia “La Palabra en el Derecho Mayor”

(Silvia – Cauca – Colombia, marzo 03 de 2004)

Los Pueblos Indígenas del Cauca, exigimos al gobierno de Colombia, a los organismos internacionales defensores de la libertad de Prensa, a los Medios de Comunicación Convencionales:

Visibilización de los asuntos indígenas mas allá de la información convencional, eventos relacionados con el ejercicio del poder, las crisis de la naturaleza, el desenvolvimiento de la guerra o la alteración del orden público; en donde la información periodística los pueblos y, organizaciones indígenas inscriban en un tipo de relato informativo más duradero y denso.

Los medios de comunicación deben asumir a los pueblos indígenas mucho mas que noticias de orden público, porque somos pueblos empeñados en fortalecer la historia y conquistar un lugar en el presente y en el porvenir del país.

Los pueblos indígenas se resisten al olvido, se niegan a ser excluidos no solo del espacio sino además del tiempo, abogando por una política de medios que abra a las culturas e identidades indígenas las puertas de entrada al universo de la vida publica en la que sea conocible su legado histórico, pero también su presente, su visión de futuro su proyecto de vida, sus sueños y sus aspiraciones. asumir la contemporaneidad de la información Relacionada a asuntos indígenas es romper con el exilio al tiempo pasado – muerto y situarlo en la dimensión del paso- presente y futuro considerando la vida social de los pueblos y culturas que coexisten en el territorio colombiano.

La propuesta a los medios es a afirmar una política de inclusión de los pueblos indígenas en tiempo presente y futuro. Los aborígenes colombianos somos mas que objetos de recuerdo o piezas exóticas de museo, somos pueblos persisten en romper con el exilio temporal que nos condena al pasado inactivo, estamos empeñados en seguir existiendo como culturas diversas, en un país en el que aún el sentido de la diversidad y su apropiación son una conquista que debe traducir en practica y hechos cotidianos las aspiraciones constitucionales que reconocen a Colombia como un país multicultural y pluralista.

Los medios de comunicación deben permitir la polifonía en el concierto de voces de todos los actores sociales que constituyen el país, desarrollando una de sus funciones sociales más básicas: Ser foros de debate público, ámbitos en que la voz y perspectiva de muchos actores sociales se escuche y comprenda, y las agendas sociales y las opiniones sean reconocidas y criticadas en virtud del diálogo razonado y abierto.

Desde los medios se fortalecen referentes de identidad, se reproducen representaciones sociales y se afianzan valores y principios de relación, se construye una opinión frente a los asuntos de interés nacional, por eso buscamos promover en Colombia una campaña continuada por la visibilización pública de las culturas y de sus aportes a la construcción del país, En un empeño orientado a restablecer el vinculo entre los medios y sus audiencias, promover la visibilización publica de de las propuestas sociales que las distintas culturas adelantan en su empeño de pervivir y alcanzar el bienestar.

Como mecanismo para implementar una dinámica de veeduría sobre la información referida a las identidades indígenas la propuesta es que representantes de las organizaciones indígenas nacionales y los periodistas encuentren espacios para asumir el diseño de mecanismos de veeduría y control sobre las representaciones que los medios hacen de los asuntos indígenas y proponga estrategias para alcanzar representaciones sociales que promuevan el pluralismo, el reconocimiento y respeto por la diversidad cultural en Colombia.

Proponemos para precisar esta iniciativa que el Ministerio de Comunicaciones y el Ministerio del Interior concerten con los pueblos aborígenes mecanismo de seguimiento y control de una política de comunicación y de medios para los pueblos indígenas, dando continuidad a las mesa de comunicación que se vienen planteando con las organizaciones indígenas a nivel nacional, haciendo seguimiento a los compromisos que se fijan y evaluando el impacto real de las propuestas que se desarrollan para favorecer el acceso de los pueblos indígenas a los medios de comunicación y la visibilización de las identidades indígenas en la esfera pública.

Es fundamental ceder la palabra a los pueblos indígenas, permitir que podamos hablar por sí mismos no sólo acerca de “asuntos indígenas”, sino de los del conjunto de país. En este sentido el término “asuntos indígenas” reconoce la especificidad de temas relacionados con los pueblos aborígenes, su cultura, su vida social y su cosmogonía considerando además que esperamos reconocimiento como interlocutores válidos ante los medios de comunicación, exponentes de un saber, de una opinión cuando se consulta al país de los temas de interés nacional. En este sentido la perspectiva del pensamiento indígena expresado en los medios, es una contribución a ese concierto de voces diversas, plurales que los medios deben visibilizar.

No es posible obrar formas de reconocimiento efectivo si los medios de comunicación imponen los monólogos, si hay quienes reemplazan la voz de los indígenas sean estos antropólogos, periodistas, sacerdotes, funcionarios públicos, asesores y consultores, expertos. De este modo se consagra el silencio y se vulnera el derecho a la palabra. Reconocemos la importancia de quienes obran como acompañantes de los distintos procesos de desarrollo de los pueblos indígenas pero ratificamos nuestro interés que los medios asuman a los pueblos indígenas como interlocutores y protagonistas en la expresión de su propio pensamiento.

Los pueblos indígenas declaramos nuestra preocupación por la estructura y la lógica de funcionamiento de los medios. En Colombia cada vez más se va corriendo el tiempo que se dedica al cubrimiento de sucesos banales. Entre mas masiva es la audiencia menos interés hay en cubrir asuntos que pueden molestar a la gente. Entre mas se masifica la audiencia mas cuidado hay en cubrir temas problemáticos y si hay algo “problemático” es el tema de los movimientos sociales. Entre mas se extienden las secciones ligeras de los noticieros, mas se esta perdiendo oportunidad de cobertura de información relevante para el país.

Como parte de una política de medios debe considerarse el desarrollo de un perfil profesional que invite a los periodistas a desarrollar actividades de tipo investigativo, de documentación y consulta para asumir el acompañamiento a los procesos que viven los pueblos indígenas en nuestro país, lo cual se traduce en la solicitud para trabajar por el derecho a una información cultivada e informada sobre los contextos indígenas.

Hay una estructura de autoridad y unos mecanismos en la toma de decisiones que son de carácter colectivo. Los pueblos indígenas reconocemos representatividad a las autoridades que elegimos, las decisiones se toman en el marco de asambleas y congresos de nivel local – regional y nacional. Existen organizaciones indígenas nacionales, regionales y locales y cada una de ellas esta encabezada por autoridades delegadas para asumir representación con instituciones, el gobierno. Correspondería a los periodistas consultar estas instancias de autoridad y organización social en una actitud respetuosa de encuentro con las comunidades y en la búsqueda de las opiniones y posiciones que asumen como parte integrante del movimiento social indígena.

Velar por un trato justo de la información supone además exigir como derecho de información que en las salas de redacción de los medios de comunicación en Colombia y en las agencias Internacionales de Prensa haya corresponsales, periodistas de los pueblos indígenas que conozcan la zona, la experiencia histórica de sus pueblos.

Sobre las condiciones de aparición en la escena informativa, los periodistas tienen que estar dispuestos a escuchar con pausa, con atención, hacer preguntas respetuosas e informadas, a no interrumpir la palabra de los voceros, a no editar la palabra groseramente, a leer documentos, tener en cuenta que existen pueblos indígenas que conservan su lengua materna y que debe ser parte del rol del periodista posibilitar la palabra de los pueblos indígenas permitiendo que hablemos en su propia lengua. Estar dispuestos a asumir el trabajo de traducción y subtitulación, reconociendo que crear condiciones adecuadas para el ejercicio del derecho a la comunicación de un pueblo, implica facilitar las condiciones para que pueda expresarse en su lengua materna.

Los medios de comunicación indígena entregados por el Estado (Emisoras) como una pequeña parte de nuestro derecho a la palabra han sido de mala calidad técnica y con una cobertura local; por eso solicitamos unos medios con buena calidad técnica y que tenga una ley propia y de carácter especial, en donde el acceso a los medios de comunicación propios sea bajo una categoría especial como medios de comunicación indígenas que reconozca los mecanismos de resistencia a los procesos de aculturación y el empeño por fortalecer los planes de vida, los procesos de organización social, de fortalecimiento de la identidad y la continuidad de un pensamiento social y político que identifica el movimiento social de los pueblos indígenas ante el país.