Papá Señor, el Volcán Puracé, el espíritu protector del pueblo Kokonuko

Para el pueblo Kokonuko, Papá Señor es un ser vivo y sagrado que guía y protege el territorio. Su presencia espiritual ha sido invocada durante el 17 Congreso del Consejo Regional Indígena del Cauca, a través de ofrendas y armonizaciones lideradas por las autoridades tradicionales.

La mayora médica tradicional Lurdes Eliza Narváez Coque, en conversación con el equipo de comunicación propia, explicó que este volcán “es el Papá Señor, un espíritu que nos protege. Él está en nuestro pueblo y es nuestro sitio más sagrado como pueblo Kokonuko”.

 

 

 

 

 

 

 

Desde el inicio del Congreso, se han realizado ofrendas espirituales como parte del diálogo con el territorio. “Desde la medicina tradicional hemos ofrendado dulces, plantas frescas y dulces naturales. El mayor Rosendo, autoridad espiritual de aquí de Puracé, subió al volcán para llevarle ofrendas a nombre de todos, para armonizar”, relató la mayora.

Estas acciones tienen como propósito pedir permiso y equilibrio al Papá Señor, para que las actividades del Congreso se desarrollen en paz. “Lo que se busca con esta armonización es que esté tranquilo, para que nos deje realizar el trabajo organizativo que estamos haciendo”, señaló la médica tradicional.

Actualmente, debido a la actividad del volcán, el acceso a los sitios sagrados está restringido. Por ello, la autoridad insiste en la necesidad de caminar el Congreso con respeto y espiritualidad. “Aunque todos no podamos subir, seguimos hablando con él desde aquí, con profundo respeto. Pedimos a todos los que participan que también lo hagan así, con un corazón limpio”, finalizó la mayora Lurdes Eliza.

Comunicaciones CRIC

Movilización indetenible de los pueblos por la defensa y la liberación del Macizo Andino Amazónico Colombiano

¡Saludo de re existencia y Defensa de la Madre Tierra!

El municipio de la Vega ubicado en la Corona del Macizo Andino Amazónico Colombiano vive una problemática debido a la minería ilegal y legal que viene menoscabando la biodiversidad , la riqueza hídrica y ambiental, la producción alimentaria – parcelaria, la cultura, la identidad, la autonomía y los derechos de la comunidad indígena y campesina.

Ante esto se vienen organizando procesos de resistencia política, jurídica y popular propiciada por las comunidades, juntas de acción comunal, Cabildos Indígenas Yanakunas, proceso Campesino, Comités de Derechos Humanos, sindicatos, pequeños productores, artistas y líderes que se niegan a desaparecer como Pueblos del Macizo.