Pronunciamiento final de la Asamblea Nacional de salud de los pueblos indígenas ”construyendo alternativas para un buen vivir desde los Pueblos”

DECLARACIÓN PÚBLICA

Los Pueblos Indígenas de Colombia, nuestras autoridades, organizaciones y dirigentes indígenas representados en la Primera Asamblea Nacional de Salud Indígena, convocada por la ONIC, AICO, CIT y OPIAC, en cumplimiento de las Leyes de Origen, el Derecho Mayor y el Derecho Propio, en pleno ejercicio de la libre determinación de los Pueblos,

invocando nuestro ejercicio autónomo a ejercer gobiernos propios, buscando proteger la vida, el territorio, los conocimientos ancestrales, promoviendo el fortalecimiento de lo propio, y procurando la unidad de los Pueblos, y

CONSIDERANDO

  1. Que los Pueblos Indígenas de Colombia hemos sido sometidos a procesos de extinción y exterminio por parte del Estado Colombiano y actores externos, como lo reconoce y determina la Corte Constitucional, el Relator de las Naciones Unidas sobre las cuestiones Indígenas y el movimiento indígena nacional.

  1. Que los Pueblos Indígenas hemos venido siendo sometidos de manera sistemática a procesos de exclusión, discriminación e imposición cultural y en los últimos tiempos nuestras justas luchas han sido estigmatizadas, perseguidas y judicializadas.

  1. Que el Estado social de Derecho y el pluralismo étnico y cultural ha venido siendo desmontado de manera sistemática, privilegiando los intereses privados y comerciales en deterioro de los derechos de la inmensa mayoría de la sociedad Colombiana y fundamentalmente de los Pueblos Indígenas.

  1. Que el modelo de desarrollo que se implementa en Colombia destruye la madre tierra y condecora a los intereses capitalistas y neoliberales de las multinacionales a quienes se les concesiona nuestros territorios.

  1. Que en el marco de la política de seguridad democrática la situación de conflicto armado en nuestros territorios se ha profundizado, generando una serie de violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario por todos los actores armados que operan en nuestros territorios.

  1. Que alrededor del 27% de los indígenas en Colombia no tenemos garantizado el derecho al territorio. En materia de desarrollo rural las políticas del Gobierno privilegian los intereses de los grandes terratenientes, de los para-políticos y de las familias hacendadas de este País, como ha ocurrido con Agro Ingreso Seguro “AIS”; mientras que las luchas campesinas, agrarias e indígenas son desconocidas y en muchos casos estigmatizadas, como ocurre con la extinción de los resguardos coloniales.

  1. Que uno de los sectores más afectados por los procesos de corrupción en este País ha sido la Salud, que bajo el modelo de la Ley 100 de 1993, los pacientes pasamos a ser clientes, convirtiendo el derecho a la salud en una mercancía o negocio que favorece los intereses privados.

  1. Los Pueblos Indígenas consideramos que el problema de la Salud en Colombia no se resuelve colocando impuestos o recortando presupuesto; si no a partir de reformas estructurales que parten de la derogación de la Ley 100 y de su modelo perverso que ha fracasado en nuestro País.

Por éstas y muchas razones más,

DECLARAMOS

  1. La defensa de la vida, el territorio y el patrimonio social, cultural y ambiental de los Colombianos y especialmente de los Pueblos Indígenas.

  1. Rechazamos las decisiones del Gobierno Colombiano de imponer reformas constitucionales, legales o extralegales que atentan contra los derechos de los ciudadanos, bajo el sofisma de atender a la población, cuando lo que se pretende es privilegiar los intereses de unos pocos como ocurrió con la extinta declaratoria de emergencia social de la salud.

  1. La Salud es un derecho fundamental e integral que corresponde a todos los Colombianos sin ningún tipo de distinción política, étnica, racial, filosófica, etc.

  1. La necesidad perentoria de articular esfuerzos con otros movimientos sociales y populares para la defensa de la salud pública en Colombia, mediante la propuesta de adelantar una minga por la defensa de éste derecho vital para el buen vivir.

  1. Los Pueblos Indígenas de Colombia realizaremos el Primer Congreso Nacional de Salud Indígena donde se legitime y consolide la puesta en marcha de un Sistema de Salud Propia e Intercultural, en armonía con la ley de origen, la constitución política de 1991, la declaración universal de naciones unidas sobre pueblos indígenas y el Convenio 169 de la OIT;

Por lo tanto,

EXIGIMOS

  1. La vigencia y el cumplimiento del Estado Social de Derecho reconocido en el pacto social y político que todos los sectores del País suscribimos en la Constitución Política de 1991.

  1. La derogatoria del actual sistema de salud, que contraría los principios de humanidad y equidad social.

  1. El reconocimiento político, jurídico y garantía financiera al Sistema de salud propio e intercultural de los Pueblos Indígenas.

Finalmente, hacemos un llamado a todos los sectores sociales y populares para consolidar un sistema de salud alternativo que respete los derechos fundamentales de los colombianos, y adelantar acciones de unidad política, en minga para la defensa de la salud pública de nuestro País; así mismo, invocamos la solidaridad internacional para mantener y consolidar la incidencia y el acompañamiento permanente en nuestros procesos de lucha.

VILLETA – CUNDINAMARCA

El 20 de julio fue día de minga por la liberación de la madre tierra

Mientras el país celebraba el día de la independencia, comunidades indígenas del norte del Cauca limpiaron potreros para sembrar comida. En la finca La Emperatriz, comuneros del resguardo de Huellas Caloto, la guardia indígena, familias enteras de estos territorios, en minga, se unieron con otros comuneros de Corinto, Vista Hermosa, La Emperatriz, para que, junto con las autoridades de los cabildos, de la ACIN y el CRIC, se siga en resistencia, recuperando espacios de vida para las próximas generaciones.

Los liberadores manifestaron que el día de la independencia fue la fecha para recordarle al gobierno nacional, los incumplimientos del estado en temas de tierras; de volver a insistir en los acuerdos que se dieron posterior a la masacre del Nilo, en 1991 donde el estado se comprometió a indemnizar a los pueblos del norte del Cauca y hasta ahora la respuesta ha sido negativa.

Con la minga del 20 de julio realizada en la finca la emperatriz, se hizo un llamado de rechazo a los proyectos de ley que afectan la vida digna de las comunidades; al proceder discriminatorio del gobierno en los asuntos sociales y de carácter indígena, pero sobre todo al tratamiento de guerra que se les da a los liberadores y a la protesta social en el país.

Vigilar, cuidar y preservar la Madre Tierra es el objetivo de la minga, que en el caso de la finca La Emperatriz, se llevan a cabo proyectos productivos de maíz, cilantro, frijol y plátano, así mismo se desarrolla la crianza de ganado.

Las mingas son rotativas y en próximas semanas se llevarán a cabo en otros territorios del norte del Cauca, desde donde se invita a continuar en el proceso de resistencia, a sumarse a esta iniciativa de liberación de la madre tierra, proceso que se desarrolla en lo plano, para dejar de talar los bosques en la montaña y así cuidar los bosques y el agua que son los que nos da la vida.

Por: Programa de comunicaciones CRIC