La posición que necesitamos para defendernos y pervivir Sa’Th Tama Kiwe

Las amenazas y atentados de las últimas horas contra nuestras comunidades y pueblos incluidas las Autoridades Ancestrales de los Resguardos de San Lorenzo de Caldono y de Pioyá, contra la vida del Consejero de la Asociación de Cabildos, de la Guardia Indígena y de líderes del Territorio Ancestral Sa´th Tama Kiwe son expresión de una amenaza sin precedentes contra nuestros pueblos y territorios. No se trata de hechos aislados. Es hora –pasada ya– de asumir con firmeza y honestidad las dinámicas, decisiones e intereses que nos han llevado a esta situación si es que queremos pervivir como pueblos. Ya basta de que nos amenacen, atemoricen y asesinen. Ya basta de que esta enfermedad que nos carcome desde dentro y fuera se siga extendiendo sin que la reconozcamos y enfrentemos como hace falta. Para poder defendernos tenemos que empezar por mirar de frente lo que nos debilita, confunde y divide desde adentro. Si no lo hacemos, vamos a terminar sirviéndole a nuestro enemigo como, dolorosamente y en muchos casos ya viene sucediendo.

Hechos recientes

El día 14 de Octubre del presente año en horas de la mañana se encontraron varios panfletos amenazantes en la vereda Granadillo – Resguardo Indígena de Pioyà que aparecen como provenientes del CARTEL DE SINALOA. En estos se lee: Empezó la limpieza en el municipio de Caldono Cauca”. Y se amenaza a los Ne´jwesx: Ovidio Hurtado Pito del Resguardo de Pioyá y Alfonso Díaz del Resguardo San Lorenzo de Caldono. Al Consejero mayor Fredy Alexander Campo Bomba de la Asociación de Cabildos Ukawe´sx Nasa C´xhab. Así como a la Guardia Indígena y a líderes del Territorio Ancestral Sa´th Tama Kiwe.

Antecedentes Inmediatos

Es importante señalar por lo menos tres antecedentes recientes en relación con los hechos arriba mencionados:

  1. Acabamos de realizar una Junta Directiva de Autoridades del CRIC, en la vereda El Pital – Resguardo de Kweth Kiwe – Sa´th Tama Kiwe el día 7 de Octubre del 2019. Ante la gravedad de la situación hay algunas situaciones de esta Junta Directiva que debemos señalar: A. La injustificable ausencia de muchas autoridades y la pobre asistencia de quienes deberían haber respondido reconociendo el carácter de la convocatoria y de los temas que se iban a discutir; B. El silencio que guardaron muchas de las Autoridades que asistieron y C. La posición firme y fuerte presentada por dos de las autoridades que luego resultan directamente amenazadas.
  2. El decomiso de varios cargamentos de marihuana por parte de la Guardia Indígena en el Resguardo de La Aguada San Antonio y su posterior destrucción en Audiencia Pública de las seis (6) Autoridades de Sa´th Tama Kiwe en la cabecera municipal de Caldono. Hechos ocurridos en las últimas semanas, y
  3. Todo lo anterior en el marco de un ejercicio de control territorial, coherente con una posición clara frente al narcotráfico y su amenaza a nuestros territorios, pueblos y pervivencia por parte de unos resguardos y Autoridades que están por la defensa de la autonomía, las comunidades y nuestros resguardos y Mandatos. Esta posición y acciones contrastan con lo que ha venido sucediendo y profundizándose en nuestra regional y en muchos resguardos, Cabildos y Zonas del Cauca. Ha quedado claro que existe una división entre quienes hemos asumido una posición frente al narcotráfico y quienes no lo han hecho o no la han expresado de manera abierta y concreta.

La posición que necesitamos

Con esta nueva amenaza y el asesinato en las últimas horas de otro Kiwe Thegna; Toribio Canas Velasco, en el Resguardo de Tacueyó – Municipio de Toribío, Norte del Cauca- nos dirigimos a todas las autoridades del CRIC para exigir que como Movimiento Regional definamos una posición clara, que no sea sólo discurso, que nos permita enfrentar el narcotráfico y la violencia contra las comunidades y Autoridades que se oponen a este fenómeno. Esto necesita que entendamos el narcotráfico sin quedarnos en análisis y opiniones de discurso y vacíos que se vuelven propaganda.Tenemos que enfrentar y dejar atrás lo que tapa y encubre intereses de quienes se benefician de esto. Todos sabemos que no están involucrados solamente algunos grupos armados ilegales. El narcotráfico y el poder que lo mueve y obtiene ganancias con él engaña, manipula, compra, recluta, puede y tiene cómo meterse, corromper y destruir en todas partes y a cualquiera. Ese es el conquistador que ahora mismo nos amenaza, nos divide y nos mata.

La orientación política que se necesita para entender, conocer y enfrentar esta amenaza desde los pueblos indígenas ha estado ausente desde hace muchos años. Si no nos podemos defender hoy, es porque no hemos hecho lo que debemos para tener claro lo que pensamos y tenemos que hacer. Por eso estamos en peligro, confundidos, amenazados, divididos, débiles, impotentes y muchas veces defendiendo y encubriendo lo que nos está destruyendo. No haber definido como CRIC una orientación y una posición política y ética surgida desde nuestras comunidades en Asambleas y Congresos nos dejó sin orientación y normas claras, según usos y costumbres, compartidas entre todos los resguardos y pueblos que conforman nuestra organización. Sin esa unidad de criterio y dirección, cada cual jala por su lado según le parezca y los que quieren someternos nos confunden y se aprovechan para ponernos a pelear entre nosotros para acabarnos. Hemos permitido que entre el narcotráfico y los actores armados no sólo a todos nuestros territorios sino a nuestros hogares y esto confunde nuestra palabra y acción. Es un hecho que hay una cantidad de cultivos, laboratorios y tráfico en unos resguardos, mientras que en otros han sido destruidos por decisión colectiva o de Autoridades. Los corredores de circulación de la droga son tolerados y hasta protegidos en unos resguardos, mientras que en otros, vecinos, no se toleran. Por eso se captura y decomisa droga que pasa de unos resguardos indígenas a otros. Por eso, porque somos permisivos en unos casos y estrictos en otros, los narcotraficantes y sus cómplices se aprovechan. Por eso hay autoridades y guardias amenazados. Por eso nos están matando.

Entonces, como hay cada vez más amenazas y ataques contra quienes sí han tenido una posición firme con el control territorial. Como no hay una posición del CRIC unitaria y coherente. Como no existe ni se hace lo necesario para definir esta posición, se permite y se promueve que en muchos resguardos y zonas haya colaboración, complicidad o temor frente al narcotráfico, los narcotraficantes, sus jefes y sus aliados. El narcotráfico se aprovecha de las necesidades y de la ambición económica para meter a la gente en ese negocio. Como muchas y muchos son atraídos por lo que la plata consigue y ofrece, en algunas zonas existe negligencia, si es que no complicidad con esta cultura mafiosa y violenta cuyos valores son incompatibles con lo fundamental del ser indígena y guardián de la Madre Tierra. Por eso ahora resulta que tenemos gente que anda defendiendo (y hasta amenazando y matando por) lo que nos destruye y atacando lo que ha garantizado nuestra resistencia y pervivencia. Tenemos precio y nos vendemos. Así dejamos de ser indígenas.

La vida de nuestros líderes y guardias está en riesgo ahora en el territorio Sa´th Tama por todo esto que decimos y que hace falta enfrentar en toda la regional. No podemos defendernos ni proteger la vida de líderes, guardias, comuneras y comuneros, si esta situación no la reconocemos, enfrentamos y cambiamos. Ningún resguardo sólo, ninguna zona sola, puede afrontar esta situación. Si no le entramos a este asunto entre todas y todos y con nuestras comunidades hasta tener una posición común, nos pueden acabar. Con respeto y con compromiso como CRIC que somos todas y todos exigimos que la Consejería del CRIC y de todas las zonas, junto con las autoridades de los Cabildos procedamos con carácter urgente a enfrentar la que vemos como la mayor y más grave amenaza que ha sufrido nuestro proceso en toda su historia. Sólo así se responde a lo que hay detrás de las amenazas. Si no lo hacemos, seguimos abandonando a la gente en riesgo a su suerte. Confiamos en la sabiduría y en la capacidad que tenemos como pueblos para escucharnos y hacer lo necesario. No podemos aplazar más esta obligación por estar confundidos o en otros asuntos.

Nota: Y lo es además, porque no solo está la amenaza de actores armados y del narcotráfico. No solo está la división del Movimiento Indígena y la falta de claridad. No solo está el temor entre las distintas partes. No solo está la debilidad, la falta de participación y la falta de compromiso. No solo están las amenazas, sino que ahora el proceso mismo, las comunidades están divididas, quienes trabajan directamente para estos actores armados y para el narcotráfico ya son indígenas comuneros y comuneras.

EL PUEBLO NASA, LAS AUTORIDADES ANCESTRALES DE SA´TH TAMA KIWE: SAN LORENZO DE CALDONO, PUEBLO NUEVO, LAS MERCEDES, LA AGUADA, LA LAGUNA Y PIOYÁ Y LA CONSEJERÍA DE LA ASOCIACIÓN DE CABILDO UKAWE’SX NASA C’XHAB,

CALDONO CAUCA.

17 de Octubre de 2019

La estrategia de terror y guerra no nos va a arrebatar la alegría

Como Tejido de comunicación rechazamos las acciones que atentan la vida, vengan de donde venga.

Hoy como todos los días alzamos nuestra voz de rechazo en contra de los grupos armados (legales e ilegales) que por muchos años han desangrado el país, dejando como resultado muertos, desaparecidos, desplazados y un sin número de familias desconsoladas.

Este plan de muerte que se alimenta del terror y la guerra ha querido sembrar el miedo en las comunidades y se ha camuflado de muchas formas, una de ellas fue la ilusión de “una paz duradera”, una paz que se firmó entre los actores armados, para seguir matando al pueblo.

Nunca paro el asesinato a líderes y lideresas sociales, nuestros territorios siguieron siendo el tema de disputa porque a este gobierno le falta tierra y le sobra gente, entonces en respuesta a todo esto las comunidades nos hemos levantado un sinfín de veces para rechazar toda esta política de muerte y de despojo a la que este estado asesino ha respondido con bala, para de esa forma, garantizar una política de seguridad para los ricos de este país.

Otra de las amenazas para los pueblos, llega camuflada con la pandemia del covid 19, uno de los años más críticos para Colombia, ya que el gobierno de Iván Duque con su estrategia de cuarentena y aislamiento obligatorio y con el respaldo de los medios masivos de comunicación, crearon una cortina de humo con la que siguieron masacrando, desplazando y estigmatizando a las comunidades por medio de su ejército de muerte al que denominan fuerza pública y que han sido los responsables directos de los muertos y heridos de este pueblo al que matan a bala y de hambre.

En respuesta a todo esto las comunidades deciden movilizarse para alzar la voz y la alegría, para mostrar las ganas de vivir y luchar en un país donde todos los días uno es una cifra más en la larga lista de este estado asesino. El pueblo se levanta para decir que nos dejen vivir, que no nos maten, que queremos vivir dignamente, bonito y sencillo y la respuesta del gobierno viene en armas de fuego, porque a él, le aterra el hecho de que la dignidad se tome las calles.

Actualmente nos encontramos en un escenario de resistencia, que lleva un mes y pucho de tomarse dignamente las calles, en donde los miedos quedaron atrás porque como ya lo hemos dicho, no son nuestros.

Un mes donde la fuerza pública ha matado desde la legalidad que le concede el estado y donde (descaradamente y acolitado por los medios masivos de comunicación) surgen nuevamente grupos paramilitares (gente de bien) que atentan contra los que se movilizan desde la digna rabia.

Todos los días en este país del sagrado corazón hay muertos, heridos, desaparecidos, todos los días hay uno, hay una menos y en nombre de ellos seguimos movilizados porque nadie tiene el derecho de negociar su lucha.

El día de hoy nos tocan nuevamente, tocan la alegría y la palabra de un pueblo en un atentado, en una guerra que no nos pertenece, pero en la que siempre hemos sido los afectados directos. El día de hoy asesinan al compañero Juan David Guegue, autoridad del resguardo de Munchique los Tigres, a la señora Aleida Perafan, mujer de 54 años, dejan heridos a los compañeros: Floresmiro Trochez, comunero de Munchique los Tigres, al compañero Cesar Galarza, comunicador del Tejido de Comunicación ACIN, a la compañera Beatriz Cano, mujer comunicadora del Tejido de comunicación ACIN y a su hija, Ayelen Guetio Cano, de cinco años de edad.

El dolor y la rabia que nos embarga no se puede explicar, en este momento solo surgen preguntas como ¿cuándo va a terminar esta horrible noche? ¿Cuánta sangre se va a seguir derramando en el territorio mientras se defiende la vida y la palabra digna?

Por mucho tiempo hemos luchado bajo las consignas de resistencia que son himno y legado en nuestra comunidad y se ha derramado sangre desde la dignidad que nos ha echado a andar en este camino, porque miles nacerán, pero hoy atentan contra nuestras semillas (Ayelén), contra nuestros jóvenes (Daniela Soto, herida el pasado nueve (09) de mayo, junto a otros 11 compañeros guardias indígenas y de procesos juveniles de la organización, Sebastián Jacanamijoy, asesinado el pasado 28 de mayo, entre otros cientos de casos que se han dado en el país) esto es una guerra directamente contra el pueblo, siempre lo ha sido, hoy en día el estado quiere borrar la memoria, el arte y la palabra con la que caminamos nuestra lucha porque saben que la resistencia que se está dando es joven, digna y rebelde.

Desde este espacio de comunicación seguiremos siendo la voz, seguiremos contando los dolores y alegrías del pueblo, seguiremos en minga, ahora con más fuerza y dignidad porque la estrategia de terror y guerra no nos va a arrebatar la alegría.

Por ahora les contamos que Cesar Galarza, está estable, listo para seguir cantándole a la vida.

Nuestra compañera Beatriz Cano está en estado delicado, aferrándose a esta vida para cantar con fuerza las canciones de Galarza.

Su hija, también, Ayelén entro en cirugía, aún estamos pendientes de su evolución.

Por acá les estaremos contando de su estado, mientras tanto les pedimos fuerzas para ellas y para el territorio.

Cxute pay.