La Guardia Indígena, una estrategia central del Consejo Regional Indígena del Cauca en la COP16

La Guardia Indígena, una estrategia central del Consejo Regional Indígena del Cauca, se establece como un refugio de protección para el territorio y los derechos de los pueblos indígenas en el Cauca. La vigilancia y defensa no solo se ocupa de la seguridad física de las comunidades, sino que también simboliza la resistencia cultural y la autonomía frente a las múltiples amenazas que enfrentan, como la explotación de recursos naturales, la violencia y el desplazamiento forzado.

En el contexto de la COP16 en Cali, la presencia de la Guardia Indígena adquiere una relevancia particular. Este evento internacional brinda una plataforma única para que sus voces sean escuchadas en un espacio donde se toman decisiones críticas sobre el futuro del medio ambiente. Durante la conferencia, los miembros de la Guardia Indígena no solo participan activamente, sino que también comparten sus conocimientos ancestrales sobre la relación entre los pueblos indígenas y la naturaleza. Su experiencia en prácticas sostenibles y en la defensa del territorio es invaluable para las discusiones sobre el cambio climático y sus impactos.

La participación de la Guardia Indígena es un recordatorio contundente de que las soluciones al cambio climático deben ser inclusivas y considerar las realidades locales. Al alzar su voz en este foro internacional, buscan que los sentires y necesidades de los pueblos indígenas sean parte integral de las decisiones globales. Esto incluye el reconocimiento de sus derechos territoriales, así como el respeto a sus cosmovisiones que promueven un equilibrio entre el ser humano y su entorno.

Además, su presencia en la COP16 también fomenta conexiones con otros actores globales. Al interactuar con representantes de gobiernos, ONGs y movimientos sociales, la Guardia Indígena fortalece e amplifica su mensaje: La paz con la naturaleza es esencial para garantizar no solo su supervivencia, sino también el bienestar del planeta en su conjunto. Este llamado a la defensa de la vida y del territorio resuena profundamente en un momento en que el mundo enfrenta crisis ambientales sin precedentes.

En este sentido, la Guardia Indígena actúa como un puente entre las luchas locales y los debates internacionales, subrayando que las voces indígenas son esenciales para construir soluciones efectivas frente al cambio climático. Su labor no solo es crucial para proteger sus pueblos, sino que también contribuye a un movimiento más amplio por justicia ambiental y social.

Así, al finalizar su participación en la COP16, queda claro que el compromiso de la Guardia Indígena va más allá del evento: es parte de una lucha continua por el reconocimiento de sus derechos y por un futuro sostenible donde todos podamos coexistir en armonía con nuestro entorno. Su mensaje resuena fuerte, defender el territorio es defender la vida misma.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC.

Hilando la vida y la cosmovisión identidad de los pueblos

Con diversas expresiones artísticas, los pueblos originarios del cauca y del nivel nacional e internacional participan de la minga de arte indígena, culturas en comunicaciones.  Evento que dio inicio el viernes 23 de Noviembre, en el parque Caldas de la Ciudad de Popayán – Cauca.

Entre las diversas representaciones de arte y cultura presentes en la minga del arte; el pueblo Misak trajo consigo, la alegría y la sabiduría a través de las danzas ancestrales, las cuales a mediante sus pasos dan cuenta de momentos especiales para la familia y las comunidades, es así como a través de las danzas, el pueblo Misak conto sobre la ceremonia del matrimonio, la danza del angelito y danza de la Minga, danzas que transmiten la cultura e identidad como pueblo.

Vestidos con sus trajes tradicionales, como la Ruana, el Anaco, el Tambalwari, las Gargantillas y el Chumbe, donde cada color y cada símbolo de sus trajes simboliza la cosmovisión y la historia de los Misak. Jacinta Velasco mayora o mama para su comunidad, una tejedora hiladora de la vida y la cosmovisión, encargada de guiar a la juventud en la preservación de la identidad, dedica su tiempo en trasmitir el conocimiento cultural, mediante la enseñanza del tejido misak.

El pueblo Misak, también se caracteriza por conservar la alimentación propia, cultivando de manera orgánica sus alimentos tradicionales, alimentos que dan fuerza física y espiritual. Entre los alimentos que conservan y cultivan está el Maíz, la Arracacha, los Ollucos, las Habas, las Coles, la Majua y diversas variedades de Papa. Con esos productos se prepara el Mote y el Sango, comidas típicas del pueblo Misak. menciono la Mayora.

En su intervención la mayora Jacinta, también manifestó su preocupación, diciendo: “En la mayoría de los pueblos ya poco se consumen los alimentos propios. Hoy en día en las familias solo quieren comer chatarra y productos que vienen empaquetados y enlatados; ojalá se vuelva a sembrar los productos en las huertas para que no falte la comida y desde la casa, del Nak chak o fogón. En las escuelas se deben buscar estrategias para preparar la alimentación con los productos que se cultivan y que se produce en la madre tierra”.

Por:  Colectivo de Comunicaciones Voces de Nuestra Tierra del plan de Vida Proyecto Global Municipio y Resguardo de Jambaló – Cauca.