Desde la finca La Emperatriz en el resguardo indígena de Huellas Caloto, se dio inicio al Ritual Mayor del Saakhelu, con la participación de niños, niñas, mayores, mayoras, autoridades y comunidad en general. La jornada comenzó con la danza de bienvenida alrededor del árbol del Saakhelu. El inicio del ritual marca una nueva jornada de encuentro comunitario para continuar fortaleciendo las prácticas culturales y espirituales propias del pueblo Nasa.

En ese sentido, el mayor Mariano Pilcue del territorio ancestral de Jambaló, comentó parte de la historia de esta práctica cultural y las transformaciones que ha tenido con el paso del tiempo donde explicó que desde el 2005 el Ritual Mayor adquirió un carácter zonal y que, desde entonces, la participación se ha extendido a los diferentes territorios del Cauca. Sin embargo, señaló que las formas de realizar algunas prácticas también han cambiado, especialmente frente al uso de los árboles que hacen parte del ritual sagrado.

En los primeros años, la preparación del Saakhelu incluía el corte y traslado del árbol, siguiendo las orientaciones espirituales y culturales establecidas como parte del ritual. Para obtener un árbol con las características requeridas, en ocasiones era necesario internarse en zonas de las montañas y cortar otros árboles para abrir camino y facilitar su extracción y traslado.

Sin embargo, esta práctica comenzó a cambiar a partir de las orientaciones recibidas por los mayores a través de los sueños y las señas. Según explicó Pilcue, desde alrededor de 2019 estas orientaciones indicaron que ya no era el momento de continuar cortando árboles para la realización de los Rituales Mayores. Entonces a partir de ello, en el territorio de Jambaló se tomó la decisión de no volver a cortar el árbol utilizado en el Ritual Mayor y de desarrollar esta práctica de ofrenda en vida.

En esta medida algunos territorios han optado por no extraer el árbol y han desarrollado prácticas de ofrenda en vida, mientras otros han mantenido diferentes formas de participación de acuerdo con sus propias orientaciones culturales.

Para el Ritual Mayor que actualmente se desarrolla en el territorio de Huellas, Caloto, se estableció que el árbol utilizado corresponde a una representación femenina, que, de acuerdo con esta orientación de los mayores, las partes de la ofrenda animal corresponden a un ejemplar macho. Esta disposición hace parte del orden cultural establecido para el desarrollo del ritual.

El mayor Mariano Pilcue también reconoció que algunas de estas prácticas no se están realizando actualmente de la misma manera. Por ello, planteó la necesidad de revisar cómo se están desarrollando los Rituales Mayores y cuáles elementos de estas prácticas culturales se han transformado o se han dejado de realizar.

A esta situación se suma la disminución de la participación comunitaria. El Mayor recordó que, cuando los Rituales Mayores adquirieron un carácter zonal en 2005, la asistencia era entre 5.000 y 7.000 personas, pero actualmente, pese a que la convocatoria comprende 22 territorios y siete planes de vida, la participación se ha reducido a alrededor de 2.000 personas.

Esta situación, debe llevar a una reflexión dentro de los territorios sobre las razones de la disminución de la participación y sobre la manera en que se están transmitiendo estas prácticas a las nuevas generaciones. “Hay que hacer una autorreflexión, hacer un pare y revisar qué está pasando”, señaló el mayor Mariano, al tiempo que sostuvo que los Rituales Mayores deben continuar realizándose como parte de las prácticas propias de los pueblos y de su relación con la naturaleza.

Por: Programa de Comunicaciones CRIC