El CRIC realizó encuentro para fortalecer el instrumento normativo de protección de los saberes colectivos de los pueblos indígenas

En el territorio del pueblo Kokonuko se realizó un espacio de encuentro para presentar los avances en la construcción del instrumento normativo de protección y salvaguarda de los derechos colectivos sobre los saberes, conocimientos y expresiones culturales de los pueblos indígenas de Colombia.

Este proceso se desarrolla en el marco de los acuerdos del Plan Nacional de Desarrollo y es liderado por la Comisión Nacional de Comunicación de los Pueblos Indígenas (CONCIP) junto con las organizaciones indígenas. Durante la jornada realizada en el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), se compartieron los avances de la propuesta normativa que busca salvaguardar la memoria colectiva de los pueblos indígenas frente a las expresiones artísticas y culturales que nacen en los territorios.

Más allá de una socialización, el encuentro permitió recoger observaciones, reflexiones y propuestas de las autoridades, comunidades y participantes. También se identificaron aspectos que aún no están contemplados en el instrumento y que son fundamentales para fortalecer esta iniciativa. Desde los procesos organizativos se señaló que este camino no termina con la expedición de un decreto, sino que representa el inicio de una ruta para la protección de los saberes ancestrales y culturales de los pueblos indígenas.

Uno de los elementos centrales de la propuesta es reconocer que los conocimientos, las expresiones artísticas y las creaciones culturales son resultado de procesos colectivos y no individuales. Por ello, se busca contar con herramientas que permitan que las obras y expresiones producidas desde los pueblos indígenas sean reconocidas bajo principios de colectividad y no únicamente desde la individualidad.

El espacio fue promovido por el Programa de Comunicaciones del CRIC en conjunto con la Red AMCIC, con el propósito de analizar, aportar y continuar construyendo una política propia para el cuidado, la protección y el compartir de los saberes y conocimientos ancestrales de los pueblos originarios, tema que desde la legislación ordinaria es conocido como derechos de autor.

Durante el encuentro se resaltó la diversidad de saberes, vivencias y prácticas que existen en los pueblos indígenas, muchas de ellas relacionadas con la naturaleza, el territorio y las formas de vida propias. En ese sentido, se reiteró la importancia de continuar reflexionando y construyendo propuestas que respondan a las realidades y necesidades de los territorios.

Entre los temas abordados estuvieron las prácticas y construcciones artísticas vinculadas a la espiritualidad, el cuidado del territorio y la protección de las semillas. Desde las comunidades se insistió en la necesidad de que las voces y apuestas de los pueblos indígenas sean parte fundamental de esta política que se construye desde lo nacional y desde los procesos organizativos propios.

Las y los participantes destacaron que la jornada permitió reunir diferentes saberes para analizar, retroalimentar y orientar el documento del decreto de salvaguarda y reconocimiento para los pueblos indígenas. Además, se plantearon preguntas y reflexiones que aportarán a los próximos espacios de construcción colectiva.

Para los pueblos indígenas de Colombia este es un tema fundamental, ya que permanentemente se generan conocimientos y saberes que en muchas ocasiones son compartidos sin que existan mecanismos claros para su protección y reconocimiento colectivo.

Como ejemplo, se mencionó el trabajo audiovisual que se realiza en los territorios. Allí se recordó que el conocimiento que aparece en una producción no pertenece únicamente a quien la realiza, sino principalmente a las personas y comunidades que comparten sus experiencias, historias y saberes. Por ello, se considera que este instrumento normativo puede aportar herramientas para proteger esos conocimientos cuando son divulgados y compartidos.

La construcción de esta propuesta continuará recibiendo aportes de las organizaciones indígenas que integran la CONCIP, fortaleciendo un proceso que busca garantizar el reconocimiento y la protección de los saberes colectivos de los pueblos indígenas de Colombia.

El arte y la palabra fortalecen el camino de las nuevas generaciones en el IV Encuentro Cultural y Lingüístico de Jóvenes CRIC

Resguardo Indígena de Honduras, Zona Uh Wala Vxiç. En la vereda El Mesón se desarrolla el IV Encuentro Cultural y Lingüístico de Jóvenes CRIC, un espacio que reúne a jóvenes de los diferentes territorios del Consejo Regional Indígena del Cauca con el propósito de fortalecer los procesos organizativos, los semilleros artísticos y culturales, el liderazgo juvenil y la revitalización de las lenguas, los saberes y las prácticas culturales.

A partir del 9 hasta el 12  de julio de 2026, los procesos juveniles de los 11 pueblos indígenas que conforman el CRIC, compartirán experiencias a través de la música, la danza, el teatro, la pintura y otras expresiones culturales que reflejan la diversidad de los pueblos indígenas del Cauca. El encuentro se consolida como un escenario de intercambio de saberes, fortalecimiento de la identidad y reafirmación del compromiso de las nuevas generaciones con la defensa de la vida, el territorio y el proceso político -organizativo del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC.

Para Marcela Pachú, Coordinadora del Programa de Jóvenes CRIC, este espacio hace parte de una de las principales estrategias que impulsa el programa para fortalecer las expresiones y vivencias artísticas como un camino para la pervivencia de los pueblos indígenas.

«Este encuentro nos permite encontrarnos para revitalizar, fortalecer y vivenciar esos talentos, esos dones, nuestros usos y costumbres. Desde aquí seguimos fortaleciendo los semilleros artísticos y culturales para que las y los jóvenes nos apropiemos de nuestra cultura, de nuestra lengua y de nuestra identidad como pueblos indígenas», señaló.

Así mismo enfatizó que, aunque aún existen retos para consolidar estos procesos en la totalidad de los 138 territorios que integran el CRIC, la mayoría de los semilleros artísticos hacen parte del proceso organizativo juvenil a nivel regional y representan una apuesta por la formación de nuevas generaciones comprometidas con sus comunidades.

En medio de las complejas realidades que atraviesan los territorios indígenas, el arte también se convierte en una herramienta de resistencia y transformación social. Desde la música, la danza, el tejido y las demás expresiones culturales, las juventudes construyen alternativas para fortalecer la armonía comunitaria y alejarse de escenarios que afectan la armonía y la vida de las comunidades.

«Como Procesos Juveniles siempre hemos dicho que preferimos que un joven empuñe un instrumento, cree un tejido o una danza a que esté inmerso en situaciones que afectan la armonía familiar, comunitaria y territorial. El arte ha sido una estrategia para fortalecer nuestra identidad, convocarnos, compartir experiencias y fortalecer la unidad entre los pueblos», afirmó Marcela Pachú.

Más allá de la muestra artística y cultural, el encuentro representa un espacio de sanación colectiva para muchas y muchos jóvenes que enfrentan las consecuencias del conflicto, las dificultades familiares y otras problemáticas presentes en los territorios.

“Cuando los jóvenes llegan a estos espacios para ensayar, compartir o encontrarse con sus compañeros, por un momento logran dejar atrás muchas de las situaciones difíciles que viven. El arte y la música también permiten sanar, transformar esos dolores en cantos y expresiones que fortalecen su identidad como indígenas y su compromiso con el Consejo Regional Indígena del Cauca” expresó la coordinadora del Programa Jóvenes.

Finalmente, Marcela Pachú hace una reflexión en torno  a las comunidades y al país, resaltando el papel que desempeñan las juventudes indígenas en la construcción del presente y el futuro de los pueblos.

«Aquí estamos los jóvenes del Consejo Regional Indígena del Cauca. Estamos soñando, fortaleciendo y asumiendo la responsabilidad política, cultural y artística que nos dejaron nuestros mayores. Seguiremos caminando para que nuestras culturas, nuestras lenguas y nuestros territorios continúen vivos a través de las nuevas generaciones.»

El IV Encuentro Cultural y Lingüístico de Jóvenes CRIC consolida el arte, la cultura y la palabra como espacios que continúan siendo caminos fundamentales para fortalecer el tejido comunitario, la organización y la resistencia de las juventudes, quienes mantienen vivo el legado de los pueblos y proyectan, desde los territorios, un futuro basado en la autonomía, la identidad y la defensa de la vida.