Un llamado al caminar el mar del Pacífico

Desde la Casa Grande del CRIC nos encaminamos al puerto de Buenaventura, la travesía en lancha hacia Puerto Saija fue un llamado al caminar el mar del Pacífico embravecido que nos sacudía sin mente, cada ola nos lanzaba un reto al casco de fibra, salpicándonos los rostros, en una mezcla de gas y espuma salada que tanto golpeaba; el agua se colaba entre las rendijas, haciendo tambalear los pensamientos y encender el pulso, aquella lancha ícono de movilidad moderna surcaba al océano como si contara los latidos de una geografía herida pero aún fuerte.

Al arribar, bajo un cielo encapotado de nubes, nos recibió una población afro e indígena, y lamentablemente pancartas alucibas al margen de la ley como símbolos dominancia forzada en este territorio, lamentablemente donde el Estado no asoma su rostro se llenan de esas presencias armadas ecos de una nación rota que no llega, sin remedio ni rescate. Una autoridad del resguardo Infi, compañero ya de tantos encuentros, nos acogió junto a su familia su compañera y su pequeño hijo con cálida ternura, nos ofrecieron pescado fresco las raíces del mar en cada bocado, condimentado con yerbas que sazonaban la saberes ancestrales, a recordar que ese mar y ese río no solo alimentan, también nutren historias.

Al mediodía, partimos por la corriente hacia el río, percibiendo cómo el paisaje se transformaba en medio de los esteros, los manglares cedían paso a mangles extendiéndose con raíces aéreas firmes, hasta dar paso a la guadua, el caucho y el chontaduro, palmas que se estiran hacia el cielo, fuertes como la memoria de estos pueblos. Se alzaban también samanes y ceibas gigantes que miran el Cauca antiguo, entre lo medicinal se veía plantas como el cimarrón, el paico y la albahaca, utilizadas en infusiones curativas, parte viva de la medicina tradicional pacífica.

A medida que avanzaba el viaje, el río se estrechaba, y el motor debió bajar de hélice y usar la palanca la técnica ancestral se impuso, y la mujer dueña de esa habilidad ancestral se paró en la proa para guiar la lancha con una precisión ancestral. Su cabello, recogido con gracia, ondeaba con el viento sobre el aire húmedo; sus manos, firmes en la palanca, le hablaban al agua con respeto y sabiduría, manejar así tantas horas no es acto de resistencia: es un cantar de vida.

El trayecto de más de cuatro horas fue una lección de resistencia en unidad, vimos a lo lejos maquinaria de minería ilegal seis puntos claros de extracción, silencio de devastación y cultivos ilícitos de coca, heridas verdes en el suelo sagrado, el territorio, expuesto, llamaba por protección. El río crecía en sus orillas de selva; de pronto, el celular del grupo vibró y dio un sonido de mensaje señal entre espesores de bosque, una torre se alzaba desde lo alto, recordándonos cómo la tecnología penetra donde antes solo habitaba el aliento de las hojas. La lluvia nos recibió al llegar, gotas gruesas que limpiaron el cansancio del cuerpo y el aire con perfume de tierra mojada.

Ya en el resguardo de Infi, hacemos una pregunta de cuanto son los costos de los produtos agricolas como la cebolleta y papa costaban 7000 pesos la libra un estrangulamiento económico que atraviesa lo simbólico, el costo real de llevar alimentos desde afuera, atravesando deslindes, se refleja en cada precio; ese valor no es lujo, es supervivencia, una comparación: en zonas frías, una libra debería costar unos 600 pesos, esa brecha es violencia estructural, inflación del abandono estatal.

Ese diferencial casi doce veces muestra cómo la lejanía no solo es geográfica, es económico y político, nos dimos cuenta que los recursos y escasez de oportunidades, criticar desde afuera es ignorar ese conflicto, frente a ello, el tejido social emerge como resistencia.

Uno de los aspectos que más llaman la atención en estas vivencias con las comunidades de la costa pacífica es la forma en que se han organizado para suplir la ausencia de servicios básicos, en el resguardo Infi, por ejemplo, la energía no llega a través de las redes nacionales, ante ello, la comunidad encontró su propia solución: el uso colectivo de plantas eléctricas.

Cada tarde, hacia las seis o siete, el sonido de los motores anuncia que la luz comenzará a recorrer las casas, la electricidad se distribuye hasta alrededor de las nueve de la noche, tiempo suficiente para cargar celulares, encender algunas bombillas y realizar las tareas más urgentes, no es una energía permanente, pero sí la necesaria para mantener la vida cotidiana en movimiento. Este esfuerzo comunitario refleja no solo ingenio técnico, sino también resistencia, allí donde el Estado no logra iluminar, son las propias manos de la gente las que encienden la noche.

Al día siguiente se abrió el espacio de formación: conversamos sobre la política pública de comunicaciones para pueblos indígenas, sobre formas propias de comunicar, planes de formación, medios propios y derechos garantías; la comunicación no es sólo transmisión de información: es cosmovisión, agua, danza, aquí la “Tachinabe”, la autoridad política y espiritual del Sia (Epedara Siapidara), tiene la última palabra, la lengua Siapede retumbaba en cada palabra, aunque el taller se dio en español, el desafío traer comunicadores de la comunidad.

Participaron representantes de El Playón, yerbateras y yerbateros, estudiantes de derecho propio, dinamizadores de SISPI, tejedoras y sabedores. Se abordaron temas de arte ancestral, música, tejido simbólico, oralidad, la casa grande en techo de palma, vibraba el tambor y la voz en agudos de los mayores una comunicación que no se dice, se siente.

La comida tradicional pescado tapado en hojas, tejido en tetera, morrales con simbología, cuentos y sainetes dibujó una espiral: caracol, remolino, huella que se expande, como la comunicación propia, esa voz, ese origen, es danza y tejido, es comunidad. Esa noche, en la casa de un compañero, compartimos saberes y conocimientos del alma, el mandato de concepción dentro del pueblo Sia, ceremonias que mantienen el espíritu, mayores y mayoras que están en otro espacio que requieren acompañamiento espiritual con la Tachinabe para que descansen en paz, porque aquí el más allá sigue presente en cada río que pasó.

Y, contra todo pronóstico, vimos felicidad auténtica niños que nadan en el río, juegan sin pantallas; el menor uso tecnológico fortalece la cultura, su memoria, así lo demostraron en los juegos ancestrales del encuentro en la categoría de nado, los delegados Sia ganaron.

Al siguiente día, iniciamos formación en producción radial notas de audio, entrevistas sencillas con celular, herramientas para comunicar desde adentro, cerramos con tejido en tetera: fibras secas, manos que vuelven memoria a vida, nos alistamos para la Minga Grande del Arte 2026, convocando a acompañar ese canto que será mural, tejido, sonido y palabra

Por programa de comunicaciones CRIC. 

Informativo regional 15 de marzo de 2024: Segundo aniversario del asesinato del Thuthenas Miller Correa

Local-Regional

Segundo aniversario del asesinato del Thuthenas Miller Correa

Han pasado dos años del asesinato del Thuthenas Miller Correa, líder del pueblo nasa del norte del Cauca, a quien las balas asesinas le arrebataron la vida el 14 de marzo del 2022.

Dos años después nos volvemos a encontrar para seguir haciendo memoria de su lucha, es por ello que durante los días 13 y 14 de marzo del 2024 se realizó un acto conmemorativo, con el fin de dar un mensaje de dignidad y resistencia, exigiendo justicia para que esté hecho no quede impune.

Minga sur occidente en marcha por la paz, el territorio y la transformación social.

La Minga Sur Occidente, un ejercicio de derecho legítimo en conjunto con diversas organizaciones sociales e indígenas, se moviliza en una marcha histórica en búsqueda de la paz, el territorio y la transformación social.

En esta movilización, caminan voces diversas y representativas de afrodescendientes, indígenas, campesinos, mujeres, sectores obreros y estudiantiles, haciendo un llamado al Gobierno Nacional claro y contundente, llamando al diálogo para avanzar hacia una paz real y duradera. Exigiendo el cese bilateral y multilateral al fuego, así como la implementación de medidas concretas que beneficien a toda la población en los territorios afectados por la violencia.

Avanza el proyecto de implementación de la planta de Agroindustrial en el municipio de Totoró.

En la Planta Agroindustrial para el Procesamiento de Alimentos Concentrados ubicada en la Vereda La Palizada, sección sepulturas del resguardo indígena Totoró, pueblo Totoroez, se realizó un encuentro que contó con la participación de delegados de los resguardos indígenas   de  Paniquita, Jevalá, Novirao y  cabildo  de Totoró que hacen parte del Municipio de Totoró, para ver los avances de la planta en las líneas aviar, bovina y piscícola.

Desde el Consejo regional Indígena del Cauca, hay gran preocupación por la reforma a la salud.

Desde el programa de Salud, del Consejo Regional Indígena del Cauca, se manifiesta la preocupación ante ese hecho, y se recalca que la reforma que plantea el gobierno, busca garantizar un acceso equitativo a la salud para todos los colombianos, y es acogida con agrado por parte del movimiento indígena, ya que subraya la necesidad de un enfoque preventivo y no solo reactivo en materia de salud.

Finaliza la auditoría de la AIC a la unidad de cuidado TOTOGUAMPA

Con el fin de verificar que se esté brindando una atención integral y adecuada a la comunidad de la zona Oriente, la Asociación Indígena del Cauca AIC, desde el pasado 27 de febrero, se venía realizando una auditoria a la Unidad de Cuidado Totoguampa, acción que también permitirá avanzar en la implementación del sistema indígena de salud propia intercultural SISPI.

Oficina asesora de planeación del municipio de Jambaló, realizó el primer encuentro sectorial.

En las instalaciones de la administración municipal de Jambaló, la Oficina Asesora de Planeación llevó a cabo la primera mesa con los diversos sectores del municipio el pasado jueves 14 de marzo, con el fin de dar a conocer las diversas iniciativas económicas del territorio.

Concertada la implementación de convenio marco para el proceso de semillas de vida.

En un espacio realizado entre el ICBF y la Asociación de Autoridades Ancestrales Territoriales Nasa Çxhãçxha, se logró concertar por cuatro años la implementación del convenio Marco para el proceso de Semillas de Vida, con beneficio de autonomía para la implementación de la propuesta indígena propia.

Rendición de informe de la vigencia 2023 de la ese Cxayu’ce jxut en Toribio

El pasado miércoles 13 marzo se presentó la audiencia pública de rendición de cuenta de la empresa social ESE CXAYU’CE JXUT de la vigencia 2023, la cual en este cuatrienio ha crecido en diferentes aspectos que permiten fortalecen la atención a la comunidad.

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