Fortalecimiento de la Guardia Indígena, la Juventud, las Mujeres, las Comunicaciones y Planes de Vida

Desde el marco del Sistema de Gobierno Propio – SGP, el programa de Derechos Humanos, continúa consolidando los sistemas propios en gobernabilidad y los planes de vida de nuestras comunidades indígenas en el Cauca.

La Guardia Indígena, como estructura fundamental de autonomía y defensa territorial, fortalece las acciones diarias desde lo político – organizativo para enfrentar los nuevos retos y dinámicas que emergen en los territorios. Este proceso no solo refuerza las estrategias de protección comunitaria, sino que también traza el camino hacia la autodeterminación de los pueblos.

El liderazgo juvenil se posiciona como un eje fundamental dentro del proceso organizativo, es necesario garantizar su participación activa en las comisiones que en los sistemas se tejen, asegurando la continuidad de la lucha y la gestión de políticas indígenas que reflejen las necesidades y aspiraciones de las juventudes en los territorios. La formación política y organizativa de las y los jóvenes es esencial para la consolidación de un movimiento indígena fortalecido y con visión de futuro.

Asimismo, el proceso de las mujeres indígenas avanza en el marco de los Cuatro Caminos, priorizando la atención, el empoderamiento y el fortalecimiento del cuidado integral de la familia y la comunidad, la generación de espacios de formación y capacitación en el ámbito político es un paso fundamental para consolidar la Política de la Mujer Indígena, permitiendo que su liderazgo y participación sean pilares en la toma de decisiones dentro de los sistemas de gobierno propio.

Los procesos de comunicación que se vienen desarrollando en el marco del fortalecimiento del Sistema de Gobierno Propio apuntalan un trabajo fundamental en la consolidación organizativa de los territorios, a través de estrategias de comunicación propia se busca afianzar y visibilizar las acciones que las comunidades indígenas han venido impulsando, permitiendo que sus voces y dinámicas organizativas sean reconocidas y fortalecidas. La producción de artículos propios, la documentación audiovisual de las sesiones comunitarias y el desarrollo de formatos de comunicación con identidad propia son herramientas esenciales para este propósito.

Estas acciones no solo consolidan los procesos comunicativos indígenas, sino que también potencian la autonomía y el ejercicio del derecho a la comunicación, garantizando que la información fluya desde y para los territorios. En este sentido, el fortalecimiento de la comunicación propia se proyecta como un pilar para seguir tejiendo el pensamiento colectivo y la defensa de la vida y el territorio.

Todo este esfuerzo se inscribe dentro de la importancia de los planes de vida, que no solo recogen la historia y la identidad de cada pueblo, sino que también orientan las estrategias para enfrentar los desafíos actuales. A nivel local, zonal y regional, estos planes permiten definir el camino de las comunidades en la defensa del territorio, la cultura y los derechos colectivos.

En este sentido, en el caminar del convenio del fortalecimiento del Sistema de Gobierno Propio, se llevó a cabo una socialización de estos procesos en el territorio Nasa Üus, específicamente en el resguardo indígena de Çxayu’çe Fiw, en el municipio de Cajibío, territorio del CRIC. Este espacio permitirá compartir experiencias, coordinar acciones y seguir avanzando en la construcción de un futuro basado en la autonomía y el fortalecimiento organizativo de nuestros pueblos.

Comunicaciones CRIC

Encuentro de víctimas y Unidad de restitución de Tierras.

En Santander de Quilichao norte del Cauca, fue el escenario del encuentro de las victimas desplazadas a causa de la violencia, con la Unidad de Restitución de Tierras en cabeza de Geovani Yule, donde se propone que el replanteamiento de esta unidad sea construido desdés las comunidades indígenas, afro y campesinos.
El encuentro dio inicio recordando que el 5 de diciembre de 1928, Colombia sufrió “la masacre de las bananeras” unas de las más horrendas en materia de violación de los derechos humanos en nuestro país colombiano. La masacre que sucedió en Ciénaga Magdalena, hoy cumple 90 años de impunidad, de historia y de olvido; la cantidad de víctimas nunca fue determinado, pero hay una cifra, según la historia, fueron 3800 víctimas mortales, los informes estatales colombiano calcularon que fueron nomas un millar de víctimas.
Esta muerte en el país de “cien años de soleedad” sucedió después de una de las huelgas más grandes del país, donde mas de 25000 trabajadores de la empresa United Fruit Company se negaron a costar banano.
El Cauca, en específico la zona norte, ha sido también escenario de muerte, entre ellas la masacre Nilo, resguardo indígena de Huellas Caloto y la Masacre del Naya, donde la comunidad han sido desplazada por la guerra. Según Rafael Zúñiga de la dirección territorial del Cauca dijo que lo que se quiere lograr con este encuentro que ya se han venido realizando en barias regiones, es el camino hacia la reparación de las víctimas por parte del estado colombiano, para reconciliación y la paz total.
Mencionó que la gobernanza no es desde las oficinas de Bogotá y quienes están encargado de la Unidad de Restitución de Tierra, el objetivo es llegar a los distintos territorios para atender a las comunidades, trabajando en minga para plantear un nuevo proyecto de vida desde una política pública que permita atender las víctimas individuales y colectivas.
La propuesta de la URT según geovany Yule, esta para ejecutarse a 9 años, donde se pueda dar cumplimento a más 140 mil solicitudes de restitución de tierras de las cuales solo han sido atendida 946 solicitudes.
Según la propuesta de la Unidad de Restitución de Tierras a nivel nacional y de la Dirección Territorial del Cauca, plantean cuatro propuestas que en sus pretensiones esta involucrar a las distintas comunidades con las cuales se pretende trabajar.
En primer lugar, se pretende construir propuestas con las victimas quienes han sido desplazado de sus territorios por el conflicto armado, donde se pueda tener presencias de las autoridades y comunidad.
En segundo momento proponen hacer recepción de solitudes desde los territorios y municipio a través de brigadas donde puedan atender a las victimas individuales.
En tercer lugar, la propuesta está basada en reactivar la minga del sur occidente colombiano, donde hay que definir qué tipo de movilización hay que caminar para fortalecer el tema de restitución de tierras.
En el cuarto lugar se propone hacer un relacionamiento con la Unidad de Restitución de Tierras (URT), la Agencia Nacional de Tierras ANT, las altas cortes y ministerio de defensa para que no impidan llegar a los territorios donde la fuerza pública considera que es de alto riesgo para que lleguen los funcionarios del estado. Así mismo se propones que la guardia campesina, indígena, y afro sen los garantes para que los funcionario encargadas de tierras puedan llegar a los distintos territorio.
Es así que con la participación de la comunidad se trabajo en tres comisiones para que propongan de que manera se puede aportar a las propuestas plantadas desde la Unidad de Restitución de Tierra.
Por: Tejido de Comunicación Pueblo Nasa norte del Cauca