Milton Cerquera era un líder indígena y ambientalista del pueblo Kokonuko, reconocido por su labor como exautoridad y Guardia Indígena del resguardo de Paletará, en el municipio de Puracé, Cauca. Fue asesinado el 18 de junio del 2026 en los hechos ocurridos en la vereda Rionegro, en el marco de acciones de control territorial. En medio de estas labores, Juan Carlos Bolaños, otro integrante de la guardia indígena, resultó herido con un arma cortopunzante.

A lo largo de su vida participó en diferentes espacios de representación y liderazgo comunitario, donde promovió la defensa del agua y la protección de los páramos, especialmente en su territorio. Hizo parte del equipo Económico Ambiental de la Asociación de Cabildos Genaro Sánchez Pueblo Kokonuko de la zona centro y del Sistema Autoridad Territorial Económico Ambiental-ATEA del Consejo Regional Indígena del Cauca -CRIC. Desde estos espacios acompañó iniciativas en el cuidado del agua, los ríos y los ecosistemas del Macizo Colombiano, articulando esfuerzos con organizaciones y comunidades de diferentes territorios. Su trayectoria en estos procesos lo consolidó como un líder comprometido con la protección de la vida, el territorio y el ejercicio de la autonomía en su territorio.

En los últimos años ejerció como integrante de la Guardia Indígena, participando en las acciones de control territorial, protección comunitaria y acompañando las orientaciones de las autoridades indígenas. Su labor también estuvo orientada a la defensa de los derechos humanos y el cuidado de los espacios considerados fundamentales para la vida de las comunidades, lo que implicó que su ejercicio comunitario fuera realizado en medio de múltiples riesgos.

De acuerdo con el Observatorio de Derechos Humanos del CRIC, entre 2016 y 2026 fueron asesinados 46 integrantes de la Guardia Indígena. Del total de casos registrados, el 90 % corresponde a hechos relacionados con actores armados, mientras que el 10 % ocurrió en el marco de ejercicios de control territorial, movilización y procesos de liberación de la Madre Tierra.

Por su parte, Indepaz indicó que la situación de riesgo en Puracé había sido advertida por la Defensoría del Pueblo a través de la Alerta Temprana 013 de 2025, la cual señalaba la imposición de normas, toques de queda y otras formas de gobernanza ilegal por parte de grupos armados. De acuerdo con su conteo, este es el líder social número 70 asesinado en lo corrido del año.

Su compromiso con el territorio se reflejaba en sus intervenciones, donde Cerquera expresaba la importancia de la protección de los sitios sagrados, las fuentes de agua y la armonía en el territorio. Asimismo, insistía en la necesidad de que el Estado reconociera el rol que desempeñan las autoridades indígenas en la conservación de los territorios, destacando las acciones de protección ambiental realizadas como pueblos indígenas.

Su asesinato no solo representa la pérdida de un líder y defensor ambientalista, sino también una afectación para la Guardia Indígena y su comunidad, que a través de esfuerzos colectivos trabajan por su pervivencia mediante acciones de protección territorial frente a quienes pretenden romper la armonía e imponer la violencia en los territorios.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC