El DANE y a agencia nacional de tierras vulneran los derechos fundamentales de los pueblos indígenas en Colombia

Las (139) Autoridades Tradicionales del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC – NACIONAL pertenecientes a 11 Pueblos: Nasa, Misak, Epedara- Siapidara, Yanakuna, Totoroez, Embera, Kokonuko, Kisgo, Ampiuille, Polindara e Ingas, denunciamos ante el gobierno nacional las irregularidades del DANE  y la Agencia Nacional de Tierras en el registro de censos demográficos de las comunidades: SA`T WE`SX del Territorio Indígena y Resguardo Páez de Corinto, Cauca,  la comunidad indígena del resguardo Escopetera Pirza de Rio Sucio, Caldas y cerca de 526 comunidades indígenas de Colombia que se encuentran en la misma situación, y que constituye una grave vulneración de derechos fundamentales de los pueblos indígenas.

Desde el gobierno de Juan Manuel Santos en 2018, las comunidades han enfrentado el desconocimiento injusto por parte del DANE, que excluyó al 94% de la población indígena del territorio de Corinto del censo nacional, esta misma situación la padecen 526 comunidades indígenas del País.

Este acto tiene consecuencias graves, como el debilitamiento de la identidad cultural de los pueblos indígenas, la disminución de recursos públicos para la satisfacción de las necesidades básicas de las comunidades indígenas afectadas, la exclusión en programas sociales y dificultades para la situación militar y el acceso a la educación universitaria de los jóvenes y el acceso a la tierra para la conformación y constitución de Resguardos Indígenas por parte de la Agencia Nacional de Tierras.

Se está configurando una vulneración del derecho a la autodeterminación de los pueblos indígenas consagrado en Convenio 169 de la OIT firmado y ratificado por Colombia. Los pueblos indígenas tenemos derecho a determinar nuestras propias prioridades en lo que respecta al proceso de desarrollo, así como a participar en la toma de decisiones que nos afecten. El Estado de Colombia debe respetar nuestras instituciones y prácticas tradicionales y culturales. En este sentido nuestro censo comunitario, registrado ante el Ministerio del Interior es el que debe ser tenido en cuenta por el Estado de Colombia para la implementación de las políticas públicas en garantía de nuestros derechos fundamentales.

A lo largo de cinco años, las autoridades tradicionales indígenas han buscado soluciones a través de mesas técnicas y políticas, pero la situación persiste y el error del DANE no ha sido subsanado. Se ha acudido a la administración de justicia sin que a la fecha se hayan restablecido los derechos fundamentales de las comunidades.

La solución inmediata es considerar los censos de población que registra los pueblos indígenas en el marco de su autonomía política ante el Ministerio del interior, apelando a la figura de excepción de inconstitucionalidad, en tanto se hacen las revisiones correspondientes, las correcciones y las modificaciones jurídicas que haya lugar que constituyan una política de estadística especial que respete los derechos de autodeterminación de los pueblos indígenas reconocidos en el derecho internacional de los derechos humanos y en la constitución política.

Actualmente, nueve personas, entre autoridades y guardias indígenas, están en huelga de hambre frente a las oficinas del DANE en Bogotá para persuadir a la entidad de corregir sus estadísticas y llamar la atención del gobierno nacional.

Exigimos al gobierno nacional la corrección inmediata de los censos poblacionales indígenas de conformidad con los derechos fundamentales indígenas y solicitamos a los pueblos indígenas de Colombia y a todas las organizaciones defensoras de Derechos Humanos vigilar la situación de la delegación en Bogotá. Exigimos una pronta solución a esta problemática.

NO MAS ETNOCIDIOS ESTADÍSTICOS

Semillas de identidad

El comienzo del camino

En vehículos tipo chiva, camionetas, motocicletas y a píe surcando la cordillera central, cientos de niños y niñas de diferentes resguardos indígenas del municipio de Inzá arribaron al territorio de Santa Rosa de Capicisco, zona de Tierradentro para participar en el Octavo encuentro de Semillas de Identidad, Autoridad, Defensa y Control Territorial de las instituciones educativas adscritas a la Asociación de Autoridades Tradicionales Juan Tama.

Son las semillas que han ido creciendo desde que se constituyó el Consejo Regional Indígena del Cauca, que 51 años después empuñan en sus manos un bastón de autoridad por determinación de sus compañeros de clase en las diferentes instituciones educativas. Al tratarse de personas que apenas inician su escuela de formación político administrativa vienen acompañados de sus dinamizadores, padres de familia y sus autoridades tradicionales que tienen como tarea el fortalecimiento de estos mecanismos de mantener viva la organización local, zonal y regional. Una vez descienden de los automotores pasan por donde el médico tradicional que con agua preparada con plantas medicinales armonizan a los asistentes y sus pertenencias.

Con los símbolos de cada una de sus parcialidades, con pancartas que llaman a la unidad y al fortalecimiento de la autoridad tradicional, en medio de la música del carrizo que acompañan los tambores y con la guía de los “padrinos”, dos mayores que portan bastones gigantes iniciaron el recorrido desde la entrada al centro poblado con destino al coliseo cubierto. El grupo multicolor avanza en medio de la alegría y el bullicio que se incrementa cuando los músicos entonan ritmos propios del pueblo Nasa al que representan.

Ya en el sitio de concentración sobre un espiral trazado con cintas multicolores las jóvenes autoridades tomaron puesto para acompañar a todo pulmón el canto al hijo del pueblo Nasa, el Himno a la Guardia Indígena y el homenaje a Benjamín Dindicué, orientados por un grupo musical de la región. Desde la tarima principal el coordinador político del programa de educación entregaba la orientación a los comuneros para continuar con el orden del día.

Una fuerte voz en Nasayuwe se escuchó en el escenario para llamar la atención de los menores. Era el dirigente Adan Pame que llegó desde el resguardo de Tumbichucue para acompañar este encuentro y por su recorrido organizativo había sido seleccionado para el acto de posesión de las nuevas autoridades estudiantiles. Lo hizo en su idioma propio y levantando la voz hizo el llamado a estas autoridades para que se comprometieran a cumplir con las funciones encomendadas por las asambleas de cada una de las instituciones educativas y las dio por posesionadas. A renglón seguido el llamado fue para los dinamizadores y padres de familia para que continúen la orientación de las nuevas generaciones que serán las encargadas de relevar a los actuales dirigentes o los que ya se marcharon para el otro espacio y mantener todo el proceso organizativo en la zona de Tierradentro.

La madre naturaleza acompañó este multitudinario acto con el envío de la lluvia que por espacio de varios minutos cayó sobre este territorio para sumarse a los últimos aguaceros que han causado serios daños a carreteras y caminos que entre otras cosas fue la razón para que el encuentro se iniciara más tarde de la hora de la convocatoria. Estas son solo algunas de las dificultades que se han tenido a la largo de estos 51 años de organización y recordaron que a los mayores fundadores les tocó hacer largas jornadas a pie por estos caminos, descalzos, con hambre, frío, cansancio, pero con la convicción que éste sería el legado para sus hijos y nietos que son precisamente los que hoy empiezan ese camino como homenaje a quienes entregaron

hasta su vida en la lucha por un mundo mejor.

Vendrían luego los saludos de las semillas de autoridad y las autoridades por cada uno de los resguardos en los que siempre se insistió en agradecer al grupo organizador en Santa Rosa que les brindó un caluroso saludo de bienvenida con música y danza, así como de los alimentos que hombres y mujeres prepararon para esta ocasión. Destacaron el trabajo de los dinamizadores educativos para ir formando a los niños en temas como la historia, el fortalecimiento del idioma propio y en el manejo de los temas de administración de sus territorios teniendo en cuenta que esta es la primera escuela antes de iniciar como adultos la participación en la toma de decisiones comunitarias.

Uno de esos llamados fue el de recuperar el nombre ancestral de cada uno de los resguardos en el idioma nativo, hacer conocer los documentos de creación de los resguardos, recuperar la nasa yuwe donde por diferentes razones ha desaparecido y muy especialmente retomar las parcialidades como el Resguardo de Inza o el de San Antonio de Pedregal que es de los pocos que cuenta con cédula real emanada de la corona española. Fue entonces la ocasión para recrear la historia del pueblo Nasa asentado en esta región, de generar interés en algunos de los participantes sobre la necesidad de investigar y continuar esta labor tanto en los centros educativos como en la comunidad en general.

Entre tanto, en la tulpa los “padrinos” del evento intercambiaban conocimientos con comuneros de otros resguardos al ritmo de la música autóctona. Fue cuando terminaron los saludos que se anunció la entrega de los símbolos de los actuales organizadores a quienes asumen la preparación del noveno encuentro que tendrá como sede el resguardo de Calderas. En medio del aplauso quienes ya cumplieron con la organización del encuentro entregaron los bastones a los nuevos padrinos, hombre y mujer que agradecieron la designación y se comprometieron a sacar adelante la nueva reunión que se realizará el 20 de julio del 2023. Cumplido el acto protocolario con el acompañamiento de los sabedores espirituales la flauta de carrizo emitió un fuerte sonido para iniciar con la melodía que con tambores y maracas darían paso a la danza en espiral para recibir a los nuevos “padrinos”, nombre que seguramente será cambiado al considerar que esta designación tiene una connotación religiosa. El acto estaba llegando a su final que sería con música y danza propia del pueblo nasa para luego disfrutar de un almuerzo comunitario y por los mismos caminos y carreteras retornar para seguir en ese caminar por fortalecer la organización partiendo de las semillas de autoridad e identidad.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC.