Pronunciamiento sobre los ataques sistemáticos que enfrenta la Guardia Indígena en el Departamento del Cauca

Cauca, 02 de septiembre del 2024.

La Guardia Indígena, brazo derecho en la lucha y resistencia del movimiento indígena integradas por las 138 autoridades tradicionales del Consejo Regional Indígena del Cauca y frente a los múltiples ataques en contra de la vida, la paz y el territorio, nos permitimos comunicar a la opinión pública lo siguiente:

  1. El pasado 18 de agosto del 2024 siendo las 7:30 p.m. el Coordinador Político Regional de la Guardia Indígena del CRIC y toda su familia incluido el conductor de su esquema fueron secuestrados por siete hombres fuertemente armados en el trayecto el Tambo- Popayán, donde fueron golpeados y trasladados a un sitio lejano donde les quitaron todas las pertenencia, incluido celulares desbloqueados, además dieron la orden de asesinarlos, sin embargo, los encargados de ejecutar la orden desistieron por encontrarse una menor de edad, hija del coordinador. Por este hecho, en días recientes han usado esos números de celular para intimidar a los contactos que estaban registrados en estos equipos móviles.
  2. El asesinato de Carlos Andrés Ascue Tumbo es una gran pérdida para su familia, su territorio ancestral, para la guardia indígena, para todo el movimiento indígena del país y del Abya Yala, sus sueños de paz y el buen vivir fueron arrebatados por las balas asesinas, accionadas por los sicarios de las estructuras criminales de Jaime Martínez y Dagoberto Ramos, quienes de manera cobarde acabaron con la vida de este joven dirigente del pueblo
  3. Repudiamos el actuar de los asesinos que niegan su responsabilidad en las redes sociales, tergiversando y buscando confundir a la opinión pública con relatos rebuscados y falsos, no quedando contentos con su asesinato siguen haciendo montajes, llegando al punto de intentar hackear nuestra página oficial en Facebook, el cual denunciamos ante la opinión pública y los entes judiciales pertinentes.
  4. Los ataques sistemáticos contra la Guardia Indígena, autoridades tradicionales y sus comuneros es la evidencia de su política de exterminio contra los pueblos indígenas, política dirigida por las máximas cabecillas del autodenominado bloque occidental comandante Jacobo Arenas de las farc bajo el mando total de Iván Lozada.
  5. En un reciente comunicado emitido el día 01 de septiembre del presente año, los enemigos del pueblo caucano que aluden hacer revolución amenazando y asesinando a civiles inocentes, negando nuevamente su responsabilidad criminal e inculpando a unos ex integrantes del ELN como autores materiales del asesinato de Carlos Andrés Ascue Por el contrario, y con anterioridad, conocíamos de la persecución y constates amenazas de muerte hechas por las estructuras de la Jaime Martínez y Dagoberto Ramos con el pretexto de que el guardia Carlos Andrés era integrante del Ejército de Liberación Nacional

– ELN, siendo estos señalamientos falsos, ya que la guardia indígena y todo el pueblo éramos testigos de que la amenaza era por ejercer control territorial contra todos los grupos armados ilegales presentes en territorios indígenas.

  1. Rechazamos de manera enfática que el autodenominado estado mayor del bloque occidental comandante Jacobo arenas de las farc, señalen a la guardia indígena de defensores del ELN, cuando en nuestra historia de resistencia todos los grupos armados legales e ilegales nos han causado daños irreparables, por tal razón les hemos exigido su salida inmediata de nuestros territorios, la única misión como Guardia Indígena es defender el territorio, la vida y la paz, de manera real y no desde el discurso mentiroso.
  2. A toda la sociedad civil hacemos un llamado a no creer en comunicados y relatos mentirosos que estos grupos armados están compartiendo en redes sociales y en panfletos en todo el No olvidemos que todos nuestros compañeros y compañeras guardias indígenas, autoridades tradicionales, niños y niñas, mayores espirituales asesinados, han sido por acción de los que dicen llamarse “revolucionarios y ejército del pueblo”.

“El mentiroso si no puede convencerte, intenta confundirte”

 Cuenten con nosotros para la Paz, nunca para la guerra.

COMUNICADO CRIC 3

Un Espacio de Resiliencia y Cultura de los pueblos originarios. 

Es necesario dar una mirada hacia atrás, para encontrar las raíces de nuestro ser y entender la profunda conexión que compartimos con nuestras culturas ancestrales. Este encuentro de culturas y pensamientos que buscan visibilizar, compartir y fortalecer las sabidurías ancestrales de los pueblos a través de las expresiones artísticas, culturales arraigadas desde nuestros territorios. Son caminos que avivan la armonía física, mental, espiritual, entre las generaciones jóvenes y experimentadas.

Este espacio de conocimiento teje la política educativa del Sistema Educativo Indígena Propio (SEIP), que construye, reivindica y resiste en busca de un buen vivir comunitario y territorial, donde las raíces de la cultura se entrelazan con las pedagogías de la madre tierra, creando un ambiente donde las lecciones del pasado son esenciales para guiar el presente y el futuro.

La simbología que guía este espacio es profunda y llena de significado. En la espiral encontramos la representación del origen de nuestras sabidurías, una línea de conocimiento que ha perdurado a lo largo del tiempo y el espacio. La espiral marca el paso del sol y la luna en el tiempo, también permite trazar nuestro propio camino de vida en esta tierra.

Las abejas, por su parte simbolizan la dualidad y la comunitariedad que son fundamentales en todos los aspectos de la vida. Su trabajo en unidad prevalece la colaboración y el esfuerzo conjunto en la comunidad. Representan la dulzura de la palabra y la armonía que deben permanecer en nuestras interacciones. Son guardianas de la disciplina, la lucidez y la elocuencia, cualidades que guían a las nuevas generaciones.

El maíz, un alimento fundamental en la vida de los pueblos originarios del Abya Yala, asume un papel protagónico en esta celebración de sabidurías ancestrales. Representa la fuerza y la identidad cultural, así como la conexión con los elementos básicos de la naturaleza: el viento, el agua, la tierra y el fuego. Esta planta simboliza el sol, la fertilidad y la vitalidad que impregnan a nuestras comunidades. Del mismo modo, nutre tanto el cuerpo como el espíritu, recordándonos la profunda interconexión entre la alimentación y la espiritualidad.

El llamamiento para mantener el amor y la dulzura en nuestras palabras, especialmente hacia la juventud y la niñez. Es a través de esta conexión con las nuevas generaciones que el proceso organizativo se fortalece, garantizando la defensa constante de nuestros territorios y formas de vida.

La diversidad cultural e identitaria de los pueblos originarios encuentra su hogar, es un recordatorio de que nuestras raíces son diversas y profundas, que nuestra resiliencia como comunidades se basa en la capacidad de abrazar esta riqueza cultural y llevarla con orgullo, honrando nuestras raíces, nutriendo nuestras almas, para construir un futuro enraizado en la fuerza de nuestros pueblos.