Tercer Encuentro de Minga Solidaria: Nasa Üus

En el Territorio Indígena de Musse Ukwe, municipio de Morales, Cauca, zona Nasa Üus, se llevó a cabo el Tercer Encuentro de Minga Solidaria del segundo semestre del año. La actividad fue liderada por el Sistema Político de Gobierno Propio, de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos del CRIC, bajo la coordinación del guardia José Oveimar Tenorio.

Durante los días lunes 8 y martes 9, el propósito central fue reunir a la Guardia Indígena (Kiwe Thegnas) de los 11 pueblos, con el objetivo de fortalecer el proceso comunitario de defensa, protección y unidad territorial. A la cita asistieron ocho zonas; la ausencia de los Kokonukos responde a que aún no se han articulado a los recorridos de minga, mientras que el grupo de Juan Tama no pudo llegar debido a desarmonías territoriales que impidieron su desplazamiento hasta el territorio de Nasa Üus.

En el marco de este encuentro, el Territorio de Musse Ukwe encomendó a la Guardia una labor concreta: arrancar y cosechar la yuca sembrada en la finca del Cabildo. La jornada inició desde las 6:00 a.m. con estiramientos, llamado de lista y las orientaciones de la Autoridad del Territorio. Hacia las 7:00 a.m. comenzó el trabajo comunitario, que se extendió hasta la 1:00 p.m.

Los comuneros de Musse Kiwe destacaron que, “gracias a la presencia y el esfuerzo colectivo de la Guardia, se lograron ahorrar varios jornales”

El encuentro no se limitó a la cosecha de yuca: en cada mata arrancada, en cada surco limpiado y en cada bulto recogido se hizo visible el sentido de la Guardia Indígena. Su tarea es el cuidado del territorio frente a las amenazas externas, para sostener la vida cotidiana de la comunidad, fortalecer el tejido social y mantener vivas las prácticas de trabajo colectivo que dan fundamento a la Autonomía de nuestros Pueblos.

La Guardia, al ponerse hombro a hombro con la comunidad, demostró que su fuerza no está solo en el bastón, sino en la capacidad de unir esfuerzos, de garantizar alimento, de sembrar confianza y de proyectar futuro en nuestros territorios. Estos espacios, donde se juntan la defensa, la solidaridad y el trabajo común, le dan un sentido a su caminar: ser guardias del territorio, de la vida, la cultura y la esperanza de nuestros Pueblos Indígenas.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC.

La Estrategia de Derror y Guerra en el Territorio

El recrudecimiento del conflicto armado dentro de los territorios, ha puesto en máxima alerta a la comunidad en general, han sido varios los hechos de violencia en los que desafortunadamente los actores que hacen la guerra, han involucrado de la manera más cobarde a menores de edad, arrebatándoselos a sus familias y alejándolos del territorio.

En los últimos años han sido reclutados 272 menores (según informe de DDHH ACIN), cifra que va en aumento y que viene acompañada de amenazas, asesinatos, entre otros hechos de desarmonía que preocupa, alerta y pone en riesgo la comunidad.

En los últimos hechos, han sido reclutadas por un grupo armado, seis personas comuneras del resguardo de Huellas Caloto, el Tejido defensa de la vida y los DDHH de la ACIN, denuncia y alerta a la comunidad frente a estos hechos “entre el martes 8 y miércoles 9 de marzo, al menos seis comuneros del resguardo fueron reclutados por grupos armados, cuatro de ellos menores entre 12 y 14 años.

Comuneros denuncian que hombres que se desplazaban en una camioneta se llevaron a los menores y jóvenes desde las veredas de La Palomera, El Credo y La Chivera. Al parecer los trasladan hacia Argelia, en donde se presentan intensos combates entre el frente Carlos Patiño, que pertenece al comando coordinador de occidente y la alianza entre el ELN y segunda Marquetalia

Es realmente preocupante como esta estrategia de terror y guerra se viene implementando dentro de los territorios que han vivido en carne propia el conflicto armado, pues recordemos que el resguardo de Huellas Caloto, en el norte del departamento del Cauca, ha sido epicentro de la disputa territorial entre los actores armados, tanto legales como ilegales que hacen presencia en la zona y han causado dolor en la comunidad.

Es necesario hacer memoria de ello, ya que las principales víctimas, desde siempre, han sido niños y jóvenes, quienes han visto como la guerra, les arrebata los sueños.

Esta es una guerra que no nos pertenece, sin embargo, es una guerra en la que han involucrado a nuestra gente, tanto en los grupos armados legales, como en los ilegales, en donde las víctimas directas es el mismo pueblo.

Tanto las autoridades tradicionales y comunidad en general hacen un llamado claro por el respeto la vida, rechazando rotundamente esta forma de violencia que no busca más que sembrar el miedo en el territorio, usando como botín de guerra a nuestra gente.

Por Programa de comunicaciones CRIC