La música tradicional nunca falta: la chirimía acompaña todos los momentos del 17 Congreso del CRIC

En medio de las conversaciones sobre territorio, autonomía, ley de origen y defensa de la vida, una presencia sonora envuelve el 17 Congreso del Consejo Regional Indígena del Cauca,  la chirimía es tan antigua como los caminos de los territorios CRIC. La chirimía no solo suena, respira con el pueblo.

Mientras los pueblos indígenas del Cauca comparten sus pensamientos en las comisiones políticas, mientras se tejen acuerdos y se renueva el mandato organizativo, el tambor suena como un llamado ancestral. La charrasca marca el tiempo como si cuidara que cada minuto del Congreso se viva en armonía, y la flauta, como un hilo de lana invisible, une a mayores, jóvenes, niños y niñas en un mismo tejer.

Esta música acompaña las marchas, los rituales, las celebraciones y las luchas. En la historia del Cauca ha estado presente en procesos de resistencia por vivienda, por territorio, en paros, en mingas, en despedidas, en fiestas, y ahora, en este espacio colectivo donde se decide el rumbo de los pueblos indígenas. La chirimía, más que música, es una forma de resistir.

“El tambor no solo suena, anuncia. La flauta no solo canta, recuerda. La chirimía no solo acompaña, resiste”, dice uno de los mayores del pueblo Yanacona.

No es coincidencia que donde hay lucha, hay tambor. Donde hay palabra, hay flauta. Donde hay comunidad, hay chirimía como si supiera que este evento también necesita corazón, ritmo y alma.

Jóvenes CRIC

La palabra, el poder de orientación de la comunidad. 

Alrededor del fuego, las y los mayores del pueblo Embera, Nasa, Yanacona e Ingas que conforman la Zona Tandachiridu Wasi, compartieron las acciones que se están haciendo frente a las problemáticas o desarmonía que están afectando el territorio, y que pone en riesgo la vivencia del noveno punto de la plataforma de lucha de nuestra organización «Recuperar, defender, proteger los espacios de vida en armonía y equilibrio con la Madre Tierra»

Donde resaltaron la importancia de seguir vivenciando las prácticas culturales en pro de currar la pacha mama,  ya que los principales desarmonía que aquejan a las comunidades en lo ambiental, es la contaminación de las afluentes  de agua, la presencia de grupos armados de los diferentes mandos, la tala indiscriminada del bosque y la presencia de multinacionales que buscan la extracción de los mal llamados recursos naturales.

Lo que mencionan es que las comunidades  de la mano de los mayores y las autoridades han mandatado distintas resoluciones que tiene como objetivo cuidar el territorio, con la aplicación del remedio a comuneros y foráneos que no han acatado lo orientado por las comunidades.

Por: Programa Económico Ambiental-CRIC