Comunicado en rechazo por la utilización de la población civil como escudos humanos.

ALERTA Y DENUNCIA PÚBLICA A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL

El Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC Nacional, con sus 139 autoridades tradicionales, ALERTAMOS la grave infracción al derecho internacional humanitario y violación a los derechos humanos contra nuestros pueblos indígenas por parte de grupos armados ilegales y la Fuerza Pública.

En el Municipio de Buenos Aires – Cauca, entre los resguardos indígenas la Concepción y las Delicias, Zona Norte, continúa la presencia y confrontación de actores armados, desestabilizando la armonía en las comunidades, violando los derechos humanos y fundamentales de los y las comuneras, con los combates, asesinatos, amenazas e infracción al DIH.

El día de hoy 2 de agosto, en el centro poblado del Resguardo Las Delicias, se reportan combates entre la columna móvil Jaime Martínez y el Ejército Nacional, las y los comuneros tuvieron que refugiarse del fuego cruzado en sus viviendas, utilizando estos grupos armados a la población civil como escudo para acciones armadas o como escudos humanos. Siendo las 2:30 de la tarde se traslada el combate al cerro La Chapa, donde la Guardia indígena tuvo que desalojar un centro educativo, protegiendo a los estudiantes de la confrontación armada.

EXIGIMOS a los actores del conflicto armado, respeto por el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos en nuestros territorios, en especial el debido respeto y protección de los bienes y personas protegidas por el DIH, como garantía para la pervivencia de los pueblos.

En consecuencia, SOLICITAMOS a la fuerza pública y actores armados dejar por fuera de la confrontación a la población civil, esto incluye NO hacer uso y utilización de la población como escudos humanos y acciones como mandados, provisión de alimentos, bienes y otros servicios para los integrantes de sus grupos y el uso o reclutamiento directo en la confrontación armada, por cuanto es violatorio del DIH y los Derechos Humanos.

Recordamos la especial protección en el DIH y los Derechos humanos para las Mujeres, niños, niñas, adolescentes y personas de la tercera edad, así como de los pueblos indígenas.

Se exige a los actores armados NO usar viviendas, escuelas, casas del cabildo, centros de salud, polideportivos, casas comunales, sitios sagrados y espacios de vida, por cuanto esto pone en altísimo riesgo a la población civil en nuestras comunidades y es una infracción al derecho internacional humanitario por ser bienes civiles protegidos.

Ante la grave situación expuesta, hacemos un llamado urgente a las entidades del gobierno Nacional, ministerio público; a los organismos defensores de derechos humanos nacionales e internacionales (Mapp-OEA, ONU, CIDH) para realizar acciones que permitan salvaguardar la vida de los pueblos étnicos.

Las comunidades indígenas somos cuidadoras de la vida, de los derechos individuales, colectivos y la armonía territorial, por ello, rechazamos categóricamente estos actos violatorios de la vida, el gobierno y autonomía territorial de nuestras Comunidades.

 

CONSEJO REGIONAL INDIGENA DEL CAUCA CRIC

PROGRAMA DEFENSA DE LA VIDA Y LOS DERECHOS HUMANOS

POPAYÁN-CAUCA, 8 DE AGOSTO DE 2022

Secuestro y desaparición del comunero Eyber Danilo Poto Pazú

Santander de Quilichao 27 de junio del 2024

COMUNICADO

Como Kwekwe Thuthensa de Çxhab Wala Kiwe – ACIN, nos sumamos a la voz de rechazo levantada por las autoridades ancestrales de San Francisco, Plan de Vida Proyecto Nasa, ante el secuestro y desaparición del comunero Eyber Danilo Poto Pazú. Este comunero fue raptado la mañana del pasado 22 de junio de 2024 por el comandante «Pájaro» y por «Avelino Ul», miembros del Frente Dagoberto Ramos, en la vereda El Tierrero del municipio de Caloto. Desde ese momento se desconoce el paradero del comunero Eyber Danilo y, a pesar de los esfuerzos de las autoridades indígenas y de la familia, no se ha logrado el retorno al hogar.

Vemos este hecho con gran preocupación, pues se trata de un nuevo escalamiento de agresiones contra las comunidades indígenas en los territorios del norte del Cauca. Aunque se ha logrado avanzar en la defensa de la vida por medio de los puntos de cuidado territorial, los recorridos de la guardia indigena – kiwe Thegnas y la reactivación de los Sitios de Asamblea Permanente, seguimos viviendo la profundización de dinámicas violentas que buscan asegurar el control del territorio por parte de los grupos armados que quieren dominar a las comunidades.

El secuestro de Eyber Danilo está enmarcado en las acciones de grupos como el Frente Dagoberto Ramos que, por medio de la fuerza, el abuso y el sometimiento violento, quieren volverse autoridades en territorios ajenos. Además del secuestro también recurren a las amenazas permanentes, al saboteo de las decisiones legítimas de las comunidades, al asesinato selectivo, a la imposición de toques de queda, a la extorsión y a la demarcación del territorio con símbolos de muerte y guerra. Para todo esto tienen siempre una justificación y se escudan en que «así es la guerra», pero no se atreven a decir la verdad: porque la «guerra» que ellos libran no es contra el Estado colombiano, sino que es contra nosotros, contra las comunidades organizadas que buscamos la autonomía, la unidad, la protección del territorio y la pervivencia como pueblo originario.

Nosotros y nosotras hemos hecho innumerables llamados al diálogo y la paz. Pero el diálogo que hemos propuesto no es a partir de la entrega de nuestros territorios a una «autoridad» usurpadora, ni a partir de aceptar el reclutamiento de nuestros niños y ni niñas, ni a partir de aceptar el secuestro, el asesinato y la desaparición como armas políticas de sometimiento. Esto no sería dialogar para la paz, sino para profundizar la guerra. Al contrario, nuestra propuesta de diálogo real y propositivo para la región y el país parte del reconocimiento primordial de las organizaciones comunitarias como actores indiscutibles de paz, como constructores de justicia social y como sujetos de nuestro propio destino. En pocas palabras, nuestra búsqueda es por una paz de nosotros y nosotras, y para nosotros y nosotras.

Hasta el momento, los reiterados llamados al diálogo para alcanzar una paz seria no han sido atendidos. En contraste, siguen ocurriendo casos como el del comunero Eyber Danilo Poto. Exigimos su retorno inmediato a su hogar y en compañía de su familia. Exigimos se respete su vida y su integridad, así como hacemos un llamado enfático a que se abran los canales humanitarios necesarios para su retorno. La lógica de la guerra contra los pueblos, debe detenerse de inmediato. Este es un buen momento para comenzar.