Santander de Quilichao 27 de junio del 2024

COMUNICADO

Como Kwekwe Thuthensa de Çxhab Wala Kiwe – ACIN, nos sumamos a la voz de rechazo levantada por las autoridades ancestrales de San Francisco, Plan de Vida Proyecto Nasa, ante el secuestro y desaparición del comunero Eyber Danilo Poto Pazú. Este comunero fue raptado la mañana del pasado 22 de junio de 2024 por el comandante «Pájaro» y por «Avelino Ul», miembros del Frente Dagoberto Ramos, en la vereda El Tierrero del municipio de Caloto. Desde ese momento se desconoce el paradero del comunero Eyber Danilo y, a pesar de los esfuerzos de las autoridades indígenas y de la familia, no se ha logrado el retorno al hogar.

Vemos este hecho con gran preocupación, pues se trata de un nuevo escalamiento de agresiones contra las comunidades indígenas en los territorios del norte del Cauca. Aunque se ha logrado avanzar en la defensa de la vida por medio de los puntos de cuidado territorial, los recorridos de la guardia indigena – kiwe Thegnas y la reactivación de los Sitios de Asamblea Permanente, seguimos viviendo la profundización de dinámicas violentas que buscan asegurar el control del territorio por parte de los grupos armados que quieren dominar a las comunidades.

El secuestro de Eyber Danilo está enmarcado en las acciones de grupos como el Frente Dagoberto Ramos que, por medio de la fuerza, el abuso y el sometimiento violento, quieren volverse autoridades en territorios ajenos. Además del secuestro también recurren a las amenazas permanentes, al saboteo de las decisiones legítimas de las comunidades, al asesinato selectivo, a la imposición de toques de queda, a la extorsión y a la demarcación del territorio con símbolos de muerte y guerra. Para todo esto tienen siempre una justificación y se escudan en que «así es la guerra», pero no se atreven a decir la verdad: porque la «guerra» que ellos libran no es contra el Estado colombiano, sino que es contra nosotros, contra las comunidades organizadas que buscamos la autonomía, la unidad, la protección del territorio y la pervivencia como pueblo originario.

Nosotros y nosotras hemos hecho innumerables llamados al diálogo y la paz. Pero el diálogo que hemos propuesto no es a partir de la entrega de nuestros territorios a una «autoridad» usurpadora, ni a partir de aceptar el reclutamiento de nuestros niños y ni niñas, ni a partir de aceptar el secuestro, el asesinato y la desaparición como armas políticas de sometimiento. Esto no sería dialogar para la paz, sino para profundizar la guerra. Al contrario, nuestra propuesta de diálogo real y propositivo para la región y el país parte del reconocimiento primordial de las organizaciones comunitarias como actores indiscutibles de paz, como constructores de justicia social y como sujetos de nuestro propio destino. En pocas palabras, nuestra búsqueda es por una paz de nosotros y nosotras, y para nosotros y nosotras.

Hasta el momento, los reiterados llamados al diálogo para alcanzar una paz seria no han sido atendidos. En contraste, siguen ocurriendo casos como el del comunero Eyber Danilo Poto. Exigimos su retorno inmediato a su hogar y en compañía de su familia. Exigimos se respete su vida y su integridad, así como hacemos un llamado enfático a que se abran los canales humanitarios necesarios para su retorno. La lógica de la guerra contra los pueblos, debe detenerse de inmediato. Este es un buen momento para comenzar.

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