Foro de mujeres indígenas CRIC se realizó en la Rejoya en Popayán

El pasado 6 de mayo, el programa mujer del Consejo Regional Indígena del Cauca, realizó el Foro caminando del silencio a la palabra, de la palabra a la acción porque desde las voces de las mujeres seguimos transformando territorios en la finca ubicada en la vereda La Rejoya. En este espacio participaron autoridades de los diferentes territorios, coordinadoras locales y zonales, quienes participaron y estuvieron atentas a los temas que se trabajó para así mismo generar propuestas en pro de las mujeres indígenas.

Este espacio dio apertura con el saludo de la coordinadora del programa mujer CRIC, quien agradeció la participación de las mujeres y hombres al evento e hizo memoria de las compañeras que ha partido hacia el espacio espiritual por los distintos tipos de violencia contra las mujeres. Además, de enviar un saludo de fuerza a las mujeres que fueron judicializadas en el Norte del Cauca por la policía del cual se exige justicia para ellas.

Dando continuidad con el foro se mencionó que las mujeres cuando asumen el rol de autoridades son señaladas y presionadas con la finalidad de colocarlas a prueba para saber si son capaces de asumir ese rol como autoridad. Además, que las mujeres son defensoras de los derechos y de la vida, en ese sentido se habló del plan de seguridad el cual fue construido con la participación de todas con el que se espera sea operativo para así brindar unas garantías a las mujeres que ejercen los liderazgos.

Además, se hizo el lanzamiento oficial del Observatorio de Violencias Basadas en Género, y la entrega de dos boletines que se han emitido, uno correspondiente al año 2021 y el otro del 2022 en su primer trimestre donde se recopiló las afectaciones que sufren las mujeres en las comunidades.

También se mencionó que el observatorio es una estrategia del programa mujer cuyo propósito es registrar los casos de violencias contras las mujeres y la población con orientación sexual diversa que hay en nuestros territorios. El observatorio inicio desde el año 2021 en la necesidad que tenían las mujeres de registrar los casos de violencias y feminicidios para así dar cuenta a las comunidades y entes externos sobre las diferentes violencias que padecen las mujeres en los territorios.

También se trabajó sobre diversidad sexual, donde el colectivo Aquelarre realizó un taller didáctico para que las mujeres lograrán comprender que dentro de la sexualidad hay personas que nacen que con una orientación sexual distinta a la que no han enseñado tales como hombre y mujer. Entender que en la actualidad en nuestros territorios hay personas con diversidad de género, y que debemos empezar a hacer conciencia de ello y aceptarlos sin discriminarlos, “se debe empezar un proceso de sensibilización, donde nosotros y nosotras no coloquemos en zapatos del otro y aceptarlos en su diversidad porque finalmente son nuestros comuneros” mencionó unas de las participantes.

Finalmente, la abogada Milena Mazabel habló sobre la política pública respecto a mujeres indígenas, donde ella menciona el decreto 1811 con el que se pensaba que este decreto diera viabilidad jurídica y presupuestal para implementarse como se ha venido demandando desde el CRIC.

Sin embargo, el 1811 solo es un instrumento para desarrollar la política indígena, que se habla al interior de la organización y que esta recoja las necesidades de todos. Es así que para llevar a cabo la política se requiere de un trabajo de investigación diagnostico y un plan de acción para desarrollarlo.

La política indígena se debe construir de manera participativa entre todos y todas, para ello se requiere construir una metodología, ya que apenas está iniciando y esta debe tener un enfoque de género. En ese sentido, se deja la tarea para que las mujeres coordinadoras den las orientaciones en los territorios y se agende un nuevo espacio donde se encuentren todos y todas para trabajar la política pública, ya que debe trabajarse con tiempo porque aquí se deben sentir identificados todos como pueblo indígena del Cauca.

Programa Mujer CRIC.

32 años del Centro de Formación Integral Comunitario “Luis Ángel Monroy”

Desde 1986 el Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC, a través del Programa de Educación Bilingüe Intercultural – PEBI, venían ofreciendo a través de diversas capacitaciones, el acompañamiento constante a los jóvenes de los diferentes resguardos indígenas del Cauca, que estaban formándose como maestros bilingües.

Estas capacitaciones se realizaron en las comunidades de la Laguna Siberia (Caldono), Recuperación de López Adentro (Corinto), El Cabuyo (Tierra dentro) y posteriormente en La Mancha (Caloto). A partir de las evaluaciones con los cabildos y ante los requerimientos de las comunidades, se vio la necesidad de ir perfilando una propuesta de formación integral, que se fue nutriendo del proceso de profesionalización de los Maestros, la cual permitió fortalecer los procesos de formación propia para jóvenes que tuviera una visión integral y comunitaria.

El 31 de mayo de 1991, en el Resguardo Indígena de Pueblo Nuevo, se llevó a cabo las negociaciones entre el gobierno y el Movimiento Armado Quintín Lame, la cual culminó en el mismo año con la reinserción de sus integrantes. Dentro de los puntos centrales de la negociación, además de exigir la participación de representantes indígenas en la Asamblea Nacional Constituyente, se pedía al gobierno la implementación de proyectos productivos abanderados por los reinsertados, para que ayudaran a las comunidades a superar las difíciles condiciones en las que estaban viviendo.

Es en este proceso de reinserción del Quintín Lame, el CRIC, vio la importancia y la necesidad de seguir con la formación de los jóvenes que estaban en el campamento haciendo su convalidación de la primaria, la cual se realizó durante 6 meses con la colaboración de la Universidad del Cauca, eso motivó que los jóvenes solicitaran la continuación de su formación que se tradujo en capacitaciones por un periodo de dos años.

En septiembre de 1992, se firma un convenio entre el Programa de Educación Bilingüe Intercultural PEBI- CRIC y la Fundación Sol y Tierra, para desarrollar un programa de formación para jóvenes, teniendo en cuenta los principios de la plataforma política de la organización y los fundamentos pedagógicos del programa.

El Centro de Capacitación, dio inicio con 42 jóvenes entre hombres y mujeres; algunos reinsertados y otros provenientes de diferentes Resguardos Indígenas del Cauca y de algunos departamentos del país. En el segundo año se inscribieron 36 jóvenes, de los cuales nueve eran mujeres, constituyéndose así en el centro de formación para jóvenes con cobertura regional. De aquí nace la idea que el espacio formativo reciba el nombre de «Centro de Formación Integral Comunitario Luis Ángel Monroy, CEFIC-LAM», en memoria del gestor del Movimiento Armado Quintín Lame y quien fuera asesinado el 7 de noviembre de 1985.

Todo este ejercicio de reflexión permitió que el CEFIC-LAM se constituyera en un centro de carácter regional, de investigación de la cultura, de carácter intercultural, con una propuesta curricular propia que pudiera ser replicada en diferentes territorios indígenas.