COMUNICADO FRENTE AL ASESINATO DEL THUTHENAS DE LA CXHAB WALA KIWE – ACIN

Las 8 Autoridades Ancestrales de la Asociación de Autoridades del Consejo Territorial de Pueblos
Indígenas Juan Tama Inzá, rechazamos y denunciamos a la comunidad nacional e internacional la incursión de los actores armados legales e ilegales y la delincuencia común, en nuestros Territorios Ancestrales, hechos que generan desarmonía y desequilibrio contra la Ley de Origen y el Derecho Propio. Esta situación que se viene presentando en materia de DDHH en el gran territorio de Cxab Wala Kiwe -ACIN constituye una afectación a la integridad de las autoridades territoriales, de los Kiwe Thegnas, de las comuneras y comuneros de los pueblos originarios; así como un desequilibrio a la identidad cultural, espiritual y la composición de la familia.

Como pueblo Nasa, lamentamos profundamente el vil y cobarde asesinato del compañero MILLER
CORREA, Thuthenas de la Cxhab Wala Kiwe ACIN, proveniente de Tacueyó. Además de ser autoridad,
fue coordinador del plan de vida, miembro del movimiento juvenil Álvaro Ulcué, coordinador del CECIDIC, concejal y secretario de gobierno del municipio de Toribio.

Nos solidarizamos con la familia Correa por estos atroces hechos que atentan contra la vida y la dignidad de los pueblos indígenas.

Exigimos al gobierno nacional el cumplimiento del capítulo étnico de los Acuerdos de Paz firmados en la Habana Cuba. Lo responsabilizamos de los asesinatos impunes de los defensores territoriales y la vulneración de la vida en nuestros territorios ancestrales. Igualmente instamos a la comunidad internacional y organismos de los Derechos Humanos como la ONU, MAPP OEA, Defensoría del Pueblo para el acompañamiento y verificación en terreno de la difícil situación de nuestros hermanos Nasas del Resguardo la Delicias y la exigencia de la implementación de medidas que garanticen la permanencia de las comunidades indígena sobre los territorios.

¡La insurgencia sin claridad política e ideológica no deben seguir silenciando la vida de nuestros pueblos. Caminamos la minga, porque dignidad es lo que nos sobra!

Un Viaje Hacia la Fortaleza Femenina en los Territorios Indígenas del Cauca

En una fresca mañana de marzo, el resguardo Papallacta del Macizo Colombiano, en el departamento del Cauca, se convirtió en el punto de partida de un viaje importante. Bajo el cielo azul y la luz del sol naciente, mujeres indígenas de los diferentes pueblos ancestrales se reunieron para iniciar una travesía hacia la laguna Magdalena. Una expresión de solidaridad, resistencia y homenaje en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Con la determinación y la dignidad que las caracteriza, las mujeres emprendieron este recorrido con el propósito de honrar a las generaciones pasadas y presentes de mujeres que han luchado por la igualdad y la justicia. Mayer Sánchez Velasco, coordinadora del programa mujer CRIC, lideraba este grupo con palabras de gratitud hacia los espíritus mayores de la montaña, el páramo y las lagunas, reconociendo su papel fundamental en la historia y la supervivencia de las comunidades indígenas.

El camino hacia la laguna Magdalena, no fue fácil. Cada paso requería determinación y resistencia, pero también era una oportunidad para reflexionar sobre el significado del Día Internacional de la Mujer en el contexto de la lucha indígena. Las mujeres llevaban consigo una «reseña fotográfica» titulada «Centro de Memoria de Mujeres que Hacen Historia», donde se destacaban las contribuciones y los sacrificios de las mujeres indígenas a lo largo del tiempo.

A medida que avanzaban, las mujeres compartían historias de fortaleza y solidaridad, recordando la importancia de la unidad en la lucha por la igualdad y la equidad de género delos derechos de las mujeres indígenas. La mayora Hortencia Tombe Tunubalá, guía espiritual del territorio de COTAINDOC, compartía su sabiduría ancestral, recordando la importancia de reconectar con los territorios para fortalecer el legado de los ancestros.

El consejero Yesid Conda resonaban con fuerza, recordando la necesidad de comprender y valorar las diferencias, así como de reconocer la lucha histórica de las mujeres indígenas. Era un llamado a celebrar el camino recorrido, desde las abuelas hasta las nuevas generaciones, en un homenaje a la resistencia y la organización.

La voz de Nora Jipiz de Tierradentro, del resguardo indígena de Coetando, se alzaba en un llamado a detener la violencia que arrebata a los seres queridos. Era un recordatorio de la esencialidad de las mujeres en la construcción de un futuro de dignidad y justicia para todos.

Finalmente, al llegar a la laguna Magdalena, las mujeres encontraron un momento de paz y reflexión. En este lugar sagrado, donde la naturaleza y la espiritualidad se entrelazaban, renovaron su compromiso de seguir luchando por un territorio más justo y equitativo. Porque saben que juntas, unidas por la historia y la hermandad, son capaces de enfrentar cualquier desafío que se presente en el camino hacia un futuro de esperanza y justicia para todos.

Por: Programa de Comunicaciones CRIC