Continúa la infame guerra la población civil

COMUNICADO Y DENUNCIA PÚBLICA

¡CONTINÚA LA INFAME GUERRA CONTRA LA POBLACIÓN CIVIL!

Las Autoridades Tradicionales y Consejería mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC – Nacional, pertenecientes a 11 Pueblos: Nasa, Misak, Eperâara- Siapidâara, Yanakuna, Totoroéz, Embera Chamí, Kokonuko, Kishú, Ampiuile, Polindara e Inga, RECHAZAMOS rotundamente los recientes hechos de violencia que se presentan en el departamento del Cauca. Estos ataques indiscriminados que afectan a la población civil, son inaceptables y contravienen los principios fundamentales del Derecho Internacional Humanitario; seguimos siendo objeto de amenazas, persecuciones, extorsiones, asesinatos y demás afectaciones de una guerra que no es nuestra, que aborrecemos y de la cual no queremos ser parte.

Como movimiento indígena nos solidarizamos con las familias y comunidades afectadas, quienes han sufrido pérdidas irreparables a causa de estos lamentables y dolorosos sucesos; especialmente, a la familia del niño Dylan Camilo Erazo, quien fue asesinado con un explosivo lanzado desde un dron, mientras jugaba con otros niños en una cancha de fútbol en el municipio de Argelia; de la misma manera que REPUDIAMOS los asesinatos del niño Esteban Ipujan, su madre y su transportador, producto de un artefacto explosivo instalado en una moto en la vía principal del municipio de Miranda; igualmente recordamos que Breiner David Cucuñame, niño guardia indígena y ambientalista del Resguardo de Las Delicias, fue el primer niño asesinado en el año 2022 en medio de un ataque armado hacia la población civil, y como estos, los casos de muchos niños, niñas y jóvenes que han caído y siguen cayendo en medio de las confrontaciones armadas entre actores armados legales e ilegales.

Asimismo, denunciamos que continúa materializándose sistemáticamente el ETNOCIDIO contra nuestros pueblos originarios; el reclutamiento forzado de menores de edad se agudiza en los territorios indígenas, aumentándose los reportes de desapariciones que al final terminan siendo reclutamientos, a través de amenazas en redes sociales, engaños y otras estrategias; por lo cual no desestimamos la veracidad del reciente audio que circula desde el día jueves 25 de julio de 2024, realizado por medio de un lector de voz computarizada, donde aparentemente, la Columna Móvil Dagoberto Ramos en coordinación con el Frente Ismael Ruíz manifiestan que harán “una recogida de menores de edad, de diez años en adelante”, principalmente en las instituciones educativas y territorios, amenazando además a todo aquel que se interponga en su accionar.

Por otra parte, EXIGIMOS al Estado Colombiano cumplir su mandato constitucional en materia de seguridad y protección a la sociedad civil frente a los actores armados al margen de la ley que continúan sembrando dolor, terror y muerte en las comunidades; asumiendo también de manera coherente e imparcial los mecanismos y ceses que se han pactado con los actores armados que permanecen en las mesas y expresan sus voluntades de construcción de paz. En este sentido, solicitamos al Consejero Comisionado de Paz, señor Otty Patiño, avanzar y generar espacios para el diálogo con las estructuras armadas que desde el inicio de este gobierno han manifestado su voluntad de construcción de paz y a los que están en las mesas de diálogo, generar las condiciones y garantías políticas y jurídicas que permitan ir materializando los acuerdos hasta ahora consensuados y acordados.

Instamos al Gobierno Nacional encabezado por el Presidente Gustavo Petro, a actuar con firmeza para garantizar la seguridad y protección en la región y hacemos un llamado urgente a todos los actores armados a cesar de inmediato cualquier acción que ponga en riesgo la vida y la integridad de la población civil. Igualmente, llamamos a los países y organizaciones que actúan como garantes, observadores y verificadores a intensificar su acción de acompañamiento y presente atención especial ante estos acontecimientos y a ofrecer su apoyo solidario al pueblo colombiano en estos momentos difíciles. Esta situación continúa poniendo en peligro la vida y la integridad de niños, niñas, jóvenes, mujeres, autoridades tradicionales y espirituales, líderes, lideresas y la comunidad en general.

Como organización reafirmamos nuestro compromiso con la construcción de la paz, la reconciliación, sanación, el respeto de la vida y el territorio; es imperativo que todos los esfuerzos se concentren en buscar soluciones pacíficas y sostenibles para resolver los conflictos que aún persisten en nuestro país.

Finalmente, hacemos un llamado a las familias, autoridades y comunidades para fortalecer la UNIDAD y rodear a nuestras semillas, intensificar las acciones y estrategias de autoprotección, de la mano de nuestras autoridades y guardia indígena, con el propósito de salvaguardar la vida, integridad y dignidad en nuestros territorios.

La paz para los pueblos, sin el sentir los pueblos de Colombia, no trascenderá si los que están en armas no desarman el corazón.

CONSEJERÍA MAYOR CRIC NACIONAL

Julio 24 de 2024

Y llegó la Minga de Arte Indígena

Llovió buena parte de la noche en todos los territorios indígenas del departamento del Cauca. En la madrugada el agua no cesaba de caer pero aun así don Pedro, doña Juana, María, Juan y José se levantaron a preparar el desayuno reforzado para iniciar la jornada de Minga que los llevaría a la capital caucana. Otros, como los comuneros  de las etnias Embera, Inga y Yanacona de la Bota Caucana emprendieron el mismo camino desde el día anterior con la diferencia que allá se disfruta del verano pero aún así debieron viajar por 13 largas horas.

Entre tanto otros comuneros, mayores, mayoras, jóvenes y niños alistaban los elementos que llevarían a esta Minga. Es una Minga diferente, no llevan azadones, machetes, palas o picas, tampoco alistaron el kit minguero cuando la minga es político organizativa, sino que buscaron sus flautas, tamboras, maracas, guitarras, charangos y quenas de grupos musicales, otros alistaban los vestidos, zapatos, sombreros y ornamentos porque llevan la danza, unos más alistaban pescado, gallina, pato, harina, maíz y frutas porque son los encargados de mostrar las comidas tradicionales. En otras regiones del Cauca comuneros artesanos sacaban la muestra del arte ancestral y hasta las bebidas artesanales que presentarán tanto a otros pueblos indígenas como a la población en general en la ciudad de Popayán.

El viaje fue difícil, las carreteras convertidas en trochas por efecto del invierno no permitían el normal desplazamiento de las chivas, camionetas o buses. Los conductores hacían toda clase de maniobras para evitar caer en los huecos construidos por el invierno, otros para no quedarse en los barrizales mientras que los ocupantes se encomendaban a sus Dioses y hasta emitían gritos de angustia en busca de evitar un accidente.
Por fin, en medio de la lluvia que no amainaba llegaron hasta la ciudad de Popayán y de ahí se encaminaron hasta el morro de Tulcán donde los antepasados Pubenenses adelantaban los ritos al Padre Sol y que luego fue el lugar que ocupara un monumento ecuestre de Sebastián de Belalcázar que un buen día las propias comunidades indígenas lo derribaron para rechazar la presencia del colonialismo en los territorios americanos. Allí, los sabedores espirituales ataviados de mochilas repletas de remedios adelantaban el ritual de armonización del territorio en busca que la lluvia disminuyera para luego armonizar a cada una de las personas que se concentraban en ese sitio porque así lo aconsejan los mayores para esta clase de eventos.

Luego de un saludo protocolario la Guardia Indígena en dos filas iniciaron el recorrido portando el símbolo que identifica al Consejo Regional indígena del Cauca, seguido por un grupo musical del pueblo Yanakona que con flautas y tambores expresaban la alegría que se siente volver a participar en una jornada de arte de los pueblos originarios. Mientras tanto, hombres, mujeres y niños ataviados con su anaco y su reboso, con la cusma o la pacha y con vistosos sombreros se contagiaban de alegría al paso por las calles de la llamada «ciudad blanca» donde algunos payaneses registraban en sus celulares este acontecimiento.

Así, después de recorrer varias cuadras con esas expresiones de alegría por contar con un espacio para mostrar la riqueza cultural las delegaciones llegaron al parque de Caldas donde una gran carpa espera la multitud para iniciar toda la programación que entregará una muestra del arte ancestral, la oralidad, los tejidos, la música, la danza y la comida tradicional. Serán tres días de una muestra cultural en cumplimiento del sexto punto del programa de lucha que orienta «Defender la historia, la lengua y las costumbres indígenas”.