30 años. Las lágrimas y el dolor siguen presentes, 6 de junio 1994

Todos recordamos, todos sentimos, todos hacemos memoria y decimos; ahora solos son relatos, vivencias y recuerdos de este desastre natural que deja una huella en la vida… cerca de dos mil Indígenas, campesinos y hermanos afros nos dan la fuerza desde el otro espacio de vida. “No los sepultamos nosotros, los sepulto el terremoto y la avalancha del 6 de junio de 1994.

30 años de muestras de la resiliencia de las comunidades de la región de Tierradentro. en el oriente del departamento del Cauca.

Hace 30 años… caía la tarde de un día soleado, la cotidianidad del pueblo Nasa de la región de Tierradentro era el reflejo de la vida del pueblo con identidad intacta, nadie esperaba, ni se imaginaba ese momento de dolores y tristezas. nadie se imagina que una tragedia, producto de un fenómeno natural los sorprendiera.

son las 3:47 de la tarde. Un terremoto de más de 6.4 grados con epicentro en pleno corazón del resguardo de Wila, sector el Dublín. Zona montañosa del norte del municipio de Páez. más de 3.000 deslizamientos y avenidas torrenciales de grandes dimensiones. Estos fenómenos dejaron más de 1800 personas muertas y más de 7.000 familias damnificadas en el departamento del Cauca.

30 años… el recuerdo y la memoria de los seres caídos, nos citan desde el más allá para que conmemoremos hagamos memoria más de su inmolación, esta vez, con un nuevo mensaje de seguir tejiendo, construyendo procesos que permitan vida, teniendo en cuenta de que luego de la tragedia de 1994 otras avalanchas han causado desastres como la del mes de noviembre del año 2008 tragedias que dejan secuelas en las diferentes etapas de las comunidades y habitantes de esta municipalidad pues el proceso de recuperación ha sido lento a pesar de que esta catástrofe le mostró al mundo las condiciones de vida de nuestros coterráneos, las tantas limitaciones contra las que se continúan luchando, el olvido en que el gobierno nacional nos ha tenido sumidos; a una dura y penosa forma de recordarle al país que el oriente del Cauca sigue clamando una recuperación eficaz y eficiente.

Para muchas familias, habitantes de la región de Tierradentro, el terremoto y la avalancha del 6 de junio de 1994 representan un momento crucial en la historia, debido a los cambios que afrontamos vertiginosamente. Su pasado y su futuro parecieron comprimirse en esta coyuntura histórica, una tragedia que nos obligó a marcharnos de nuestros propios territorios sin posibilidad de volver, un éxodo rápido que además implicó posteriormente un trabajo complejo de reinserción de organización, político, social, ecónomo y cultural.

Por: J. Albeiro Bisus Peteche

Tandachiridu Wasi unidos en defensa de los derechos, la vida y el territorio

La ardua labor por continuar en defensa del territorio, continúa con gran fuerza desde Tandachiridu Wasi, pues, más de 150 guardias se encontraron en el Cabildo Nasa Alto Suspizacha en Piamonte para analizar hacia adentro y encontrar las estrategias que permitan seguir fortaleciendo este ejercicio autónomo tan importante para los pueblos originarios.

Desde el Programa de Defensa de la Vida se acompañó y orientó esta gran minga de pensamiento que busca fortalecer y consolidar los Planes de Acción de la Guardia Indígena de acuerdo a las fortalezas y necesidades de los territorios, esta vez teniendo en cuenta la gran diversidad de pueblos que habitan esta gran zona que es la puerta de la Amazonía colombiana.

Esta vez se contó con una gran participación de más de 150 guardias de las comunidades de Tandachiridu Wasi y del vecino departamento del Putumayo. Hubo gran presencia de jóvenes, niñas y niños que envían un mensaje de esperanza para la pervivencia hacia el futuro de estos pueblos.

También se realizó la finalización del ciclo de talleres de autocuidado a las mujeres guardias, que se desarrolló en todos los territorios CRIC con una gran reflexión interna para continuar construyendo en dualidad.

El fuego de la tulpa, la calidez y la alegría de la gente siguen regando esa semilla de esperanza que anhela el buen vivir para las futuras generaciones y en armonía con la naturaleza poder seguir defendiendo la tierra con dignidad.

Por: Programa de Defensa de la Vida y Derechos Humanos