Por la remediación, corrección y sanación con Uma Kiwe -Resguardo Indígena de Caldono

En Uswal Çxhab (resguardo indígena de Caldono) Territorio Sa’th Tama Kiwe, bajo la orientación de mayoras y mayores espirituales se llevó a cabo la asamblea de remediación, corrección y sanación con Uma Kiwe (Madre Tierra).

Esta asamblea se hizo con el fin de concientizar a la comunidad con los seres mayores quienes comparten el espacio e incluso son los seres cuidadores del territorio.

Esta asamblea fue convocada por las autoridades debido a los hechos ocurridos en el resguardo de Caldono, en donde un puma fue asesinado.

La comunidad y las autoridades hacen el llamado a las instituciones competentes a realizar espacios de concientización y prevención, porque estos seres (animales) pueden causar algún daño con la población que vive cerca a las montañas de estos territorios.

Las autoridades ancestrales Uswal Çxhab en el marco de sus usos y costumbres, desde la jurisdicción propia y con la aprobación de la asamblea determinan:

  • Aplicación de la jurisdicción propia con el acompañamiento espiritual de los Thê’sawe’sx
  • Sanación por parte de las personas implicadas, realizando pedagogías en el territorio y ayudar al cuidado y conservación del medio ambiente.
  • Fortalecimiento de los espacios de vida por medio del cuidado de la fauna y la flora.
  • Acompañamiento a las autoridades.


Todo este trabajo que se realizará en el territorio es para dar enseñanza a las semillas de vida de los diferentes espacios de aprendizaje (escuelas y colegios) encaminados en la pedagogía del amor y el cuidado.

En esta asamblea se contó también con la presencia del Subdirector de Defensa del Patrimonio Ambiental – Celio Urresti Meza de la Corporación Autónoma Regional del Cauca – CRC.

Comunicaciones CRIC

30 años. Las lágrimas y el dolor siguen presentes, 6 de junio 1994

Todos recordamos, todos sentimos, todos hacemos memoria y decimos; ahora solos son relatos, vivencias y recuerdos de este desastre natural que deja una huella en la vida… cerca de dos mil Indígenas, campesinos y hermanos afros nos dan la fuerza desde el otro espacio de vida. “No los sepultamos nosotros, los sepulto el terremoto y la avalancha del 6 de junio de 1994.

30 años de muestras de la resiliencia de las comunidades de la región de Tierradentro. en el oriente del departamento del Cauca.

Hace 30 años… caía la tarde de un día soleado, la cotidianidad del pueblo Nasa de la región de Tierradentro era el reflejo de la vida del pueblo con identidad intacta, nadie esperaba, ni se imaginaba ese momento de dolores y tristezas. nadie se imagina que una tragedia, producto de un fenómeno natural los sorprendiera.

son las 3:47 de la tarde. Un terremoto de más de 6.4 grados con epicentro en pleno corazón del resguardo de Wila, sector el Dublín. Zona montañosa del norte del municipio de Páez. más de 3.000 deslizamientos y avenidas torrenciales de grandes dimensiones. Estos fenómenos dejaron más de 1800 personas muertas y más de 7.000 familias damnificadas en el departamento del Cauca.

30 años… el recuerdo y la memoria de los seres caídos, nos citan desde el más allá para que conmemoremos hagamos memoria más de su inmolación, esta vez, con un nuevo mensaje de seguir tejiendo, construyendo procesos que permitan vida, teniendo en cuenta de que luego de la tragedia de 1994 otras avalanchas han causado desastres como la del mes de noviembre del año 2008 tragedias que dejan secuelas en las diferentes etapas de las comunidades y habitantes de esta municipalidad pues el proceso de recuperación ha sido lento a pesar de que esta catástrofe le mostró al mundo las condiciones de vida de nuestros coterráneos, las tantas limitaciones contra las que se continúan luchando, el olvido en que el gobierno nacional nos ha tenido sumidos; a una dura y penosa forma de recordarle al país que el oriente del Cauca sigue clamando una recuperación eficaz y eficiente.

Para muchas familias, habitantes de la región de Tierradentro, el terremoto y la avalancha del 6 de junio de 1994 representan un momento crucial en la historia, debido a los cambios que afrontamos vertiginosamente. Su pasado y su futuro parecieron comprimirse en esta coyuntura histórica, una tragedia que nos obligó a marcharnos de nuestros propios territorios sin posibilidad de volver, un éxodo rápido que además implicó posteriormente un trabajo complejo de reinserción de organización, político, social, ecónomo y cultural.

Por: J. Albeiro Bisus Peteche