El 12 de octubre no es para nosotros, los pueblos indígenas de Abya Ayala, un día de celebración. Este día, que muchos aún llaman «Día del Descubrimiento de América», es el inicio de una invasión violenta que no solo nos arrebató tierras, sino que buscó destruir nuestra cultura, cosmovisiones y sistemas de vida. Aquello que en 12 de octubre 1492 fue presentado como un «encuentro» para las narrativas coloniales, no fue más que el inicio de un genocidio, con consecuencias devastadoras para los pueblos originarios que habitábamos este continente. En palabras del líder Nasa Manuel Quintín Lame, “No hemos sido descubiertos, hemos sido invadidos. Nuestra sangre se ha derramado, pero nuestras raíces son más profundas que la espada que vino a destruirnos” (Sánchez, 2018).

(El Pital, marzo de 2019)
Foto: Archivo CRIC
Antes de la invasión, nuestras tierras de Abya Yala albergaban una población indígena estimada entre 50 y 100 millones de personas, una cifra que en menos de dos siglos se redujo dramáticamente a menos de 5 millones debido a las guerras, masacres, esclavitud y enfermedades traídas por los colonizadores (Cook, 1998). En la actualidad, aunque hemos resistido y reconstruido, nuestra población sigue siendo minoritaria en muchos territorios, con alrededor de 45 millones de indígenas en todo el continente, lo que refleja el impacto devastador de la invasión (CEPAL, 2020).

Nosotros, los pueblos indígenas del Cauca, hemos mantenido la resistencia desde la llegada de los invasores. El Consejo Regional Indígena del Cauca, creado en 1971, es el fruto de siglos de lucha. No fue un punto de partida, sino la consolidación de un proceso de unidad que venía forjándose desde mucho antes. Desde la fundación, el CRIC ha liderado la defensa de la tierra, cultura y autonomía, enfrentando tanto la violencia colonial como los ataques contemporáneos. Hoy, a más de 53 años de su creación, seguimos resistiendo, como lo expresa el líder Totoroez, José Gonzalo Sánchez, “Nuestra lucha no ha terminado, porque nuestra tierra sigue siendo nuestra madre, y defenderla es nuestro deber” (Sánchez, 2019).

Nuestra historia de resistencia es un puntal de cómo hemos transformado la lucha por la supervivencia en un proceso de construcción de vida digna. En 1971, comenzamos con la recuperación de tierras, pero hoy lideramos sistemas propios de educación y salud, como el Sistema Educativo Indígena Propio (SEIP) y el Sistema de Salud Propia Intercultural (SISPI), que son herramientas esenciales para garantizar la pervivencia de nuestra cultura y autonomía.

El 12 de octubre no conmemoramos el «descubrimiento» ni la imposición de un nuevo mundo, sino nuestra resistencia y la fuerza que hemos demostrado a lo largo de los siglos. Recordamos a los millones de hermanos y hermanas asesinados, despojados de sus territorios y culturas, pero también celebramos nuestra capacidad de resistencia y resurgimiento.

A lo largo de los siglos, hemos enfrentado no solo la invasión, sino también las políticas genocidas, el desplazamiento forzado, y la negación de nuestros derechos. Sin embargo, cada 12 de octubre, reafirmamos que seguimos de pie, desde nuestra creación, ha sido un bastión en esta lucha, defendiendo nuestra autonomía territorial, cultural y política. La firma de decretos con el gobierno, como los relacionados con la autonomía territorial y los sistemas de educación y salud propios, son parte de los logros alcanzados, pero seguimos vigilantes para que estos acuerdos se cumplan.

Hoy más que nunca, los pueblos indígenas del Cauca y de todo Abya Yala debemos estar unidos, porque las amenazas continúan. La lucha contra la ultraderecha y otros sectores que buscan deslegitimar nuestros derechos y el mandato popular sigue vigente. Debemos fortalecer nuestra unidad, en defensa de nuestros territorios, cultura y autonomía. Como dice Manuel Quintín Lame, «La libertad no se regala, se lucha y se gana. Y nosotros, los pueblos indígenas, seguiremos luchando hasta que nuestra tierra sea libre» (Lame, 1939).

El 12 de octubre es el Día de la Resistencia Indígena. No celebramos la invasión, pero sí conmemoramos nuestra capacidad de resistencia, de mantenernos firmes frente a la adversidad, y de seguir construyendo un futuro enraizado en nuestras tradiciones y autonomía. Seguiremos luchando por la unidad, tierra, cultura y libertad.
Por Programa de Cominicaciones CRIC.
Fuentes:
Cook, Noble David. Born to Die: Disease and New World Conquest, 1492-1650. Cambridge University Press, 1998.
CEPAL. Los pueblos indígenas en América Latina: avances en el último decenio y retos pendientes para la garantía de sus derechos. Santiago, 2020.
Sánchez, José Gonzalo. La resistencia Totoroez en tiempos de invasión. Editorial Universidad del Cauca, 2018.
Lame, Manuel Quintín. En defensa de mi raza. Editorial Suramericana, 1939.










