Uno de los periodistas que más conoce del tema indígena, si no el que más conoce, y de reconocida trayectoria en los medios de comunicación analiza la sentencia contra el líder caucano y sus implicaciones para la autonomía indígena.
Por José Navia
Periodista especializado en temas indígenas
18 de septiembre de 2015
Pareciera que la tranquilidad y la armonía que buscan los thewalas con cada ritual es algo negado para los indígenas del Cauca. Especialmente para los nasa, el pueblo de tradición guerrera que habita en las montañas del oriente de ese departamento.
Justo cuando los cabildos y demás organizaciones del pueblo nasa tienen un respiro, gracias a la tregua decretada por las Farc, les llega el llamado de alerta máxima del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, la organización que cobija a la mayoría de nasas, misak, tororoes, cocunucos y otros pueblos indígenas el Cauca.
Los nasa del norte del Cauca son los más afectados por la presencia y accionar de los grupos guerrilleros. Y preciso cuando estas comunidades comienzan a trazar planes y a debatir sobre cómo pueden desarrollar, por fin, sus proyectos de vida, les llega desde Popayán una noticia que los inquieta y los indigna: Feliciano Valencia, uno de sus líderes más emblemáticos, fue condenado a 18 años de prisión por el Tribunal Superior de Popayán, en segunda instancia. La condena anula el fallo absolutorio de un juez que, en febrero del 2015, lo había declarado inocente del cargo de secuestro simple.






