
Al celular del gobernador, Rolando Tálaga, del resguardo indígena de Honduras, municipios de Morales, llegó el anterior texto donde no solo a él, sino a otras autoridades indígenas, concejales y pastores evangélicos, los señalan de ser colaboradores de la guerrilla y los amenazan de muerte si no abandonan el territorio, recordando que esta situación ya le pasó al conductor Julio y al profesor Libardo, quienes fueron asesinados , el primero (Julio) apenas el domingo 12 del presente mes, en el casco urbano municipal y el del segundo (el comunero campesino Libardo Rodallegas) el año pasado en la vereda de San Isidro, en plena contienda electoral.






