Manuela Bedoya, una vida entre la memoria del Cauca y la resistencia Palestina

En Popayán y en las montañas del Cauca, el nombre de Manuela Bedoya resuena en los fogones del CRIC, es conocida por escuchar, por acompañar a las víctimas en su derecho a la memoria y por insistir en que la paz no era una consigna, sino un derecho que debía construirse desde abajo.

Su vida tiene pasos de convicción de los pueblos, sin importar su geografía, comparten una misma lucha contra el despojo, por eso no sorprendió verla en la Flotilla Global Sumud, llevando medicinas y alimentos a Gaza, sumando su voz a las de Greta Thunberg, Mandela y decenas de activistas internacionales.

Antes de perder comunicación, dejó un último mensaje en video:

“Estamos rodeadas de barcos militares, muy pronto vamos a perder conectividad, pero queremos decirles que seguimos navegando, que lo que llevamos es esperanza, salgan a las calles, no nos dejen solas, exijan nuestra libertad. A mi mamá, a mi papá, a nuestras familias: estamos bien, vamos a volver a casa y los amamos mucho”.

Ese testimonio, entre la serenidad y la urgencia, se convirtió en un grito global, en Bogotá, Barcelona y Berlín comenzaron las protestas. En las redes, la etiqueta #LiberenALunayManuela empezó a circular. Y en Cauca, las comunidades indígenas recordaron que aquella mujer que un día se sentó en las mingas ahora estaba en Gaza, recordando al mundo que la dignidad no se negocia.

En palabras de Petro:

“Colombia ayudará a todo pueblo que requiera nuestra colaboración. Hitler está vivo en la política del mundo. Ojalá los pueblos no sean anestesiados”.

La vida de Manuela es, entonces, una crónica inconclusa: de las luchas locales por la memoria en Colombia a la denuncia global contra el genocidio en Palestina, su historia nos recuerda que las fronteras no detienen la solidaridad, y que la esperanza aunque intenten interceptarla siempre sigue navegando.

Por: Programa de Comunicaciones CRIC.

Honrando la memoria de los compañeros caídos: ¡Guardia, Fuerza!

Este Gobierno nos sigue desapareciendo, violando, torturando, y masacrando. Son innumerables las acciones violentas que han cometido y siguen cometiendo contra el pueblo que se levanta, contra los jóvenes que sueñan un mejor mañana y contra las mujeres que quieren un mejor futuro para sus hijos.

En memoria de las personas a quienes se les ha callado la voz en este espacio pero que sigue retumbando en cada mente y corazón, la Guardia Indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, realizó un sentido homenaje desde uno de los puntos de resistencia sobre la vía Panamericana. (Sector puente sobre el río Mondomo).

“GUARDIA CRIC”: defensores de la vida, el territorio, la justicia y la paz, gente que con el bastón, la fuerza y la palabra luchan incansablemente por un mejor mañana.

Por los indígenas asesinados, por los muchachos de la primera línea y por todas las que salieron de su hogar y jamás regresaron; por ellos y por ellas estamos aquí, RESISTIENDO.

Por: Comunicaciones Nasa Çxhãçxha 2021