Mensaje de Todd Howland para Acto de perdón público por asesinato de José Eduin Legarda Vasquez

Mensaje de Todd Howland al movimiento indígena con motivo del reconocimiento del acto de desagravio y perdón público por el asesinato de José Eduin Legarda Vasquez

Apreciada Aida,
Apreciada Consejería del Cric,

Quisiera agradecer la invitación que me enviaron para participar en el acto de desagravio y perdón público del Estado colombiano dirigido a las comunidades indígenas del Cauca, Aida y familiares del Sr. Jose Eduin Legarda Vásquez.

Debido a la visita en Colombia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos no podré participar en este importante acto y he delegado a dos personas en representación de la oficina: Sol Espinosa y Johanna Calvo.  Adicionalmente, hemos grabado un video con un mensaje de mi parte y espero que puedan proyectarlo durante el acto de desagravio. Pueden descargar el original en este link  o por este link.

Por este medio aprovecho la oportunidad

De reiterar mi estima por la lucha incansable de Aida en la búsqueda de la justicia por el asesinato de su esposo José Eduin Legarda Vásquez. Aida, como mujer y como integrante de un Pueblo Indígena, ha sido un ejemplo para el país en la lucha por los derechos fundamentales de las víctimas a la justicia verdad y reparación. Espero que el acto de desagravio y perdón público a las víctimas individuales y colectivas de este delito sea el inicio de un verdadero reconocimiento de responsabilidad frente a lo sucedido y de una reparación integral para los familiares de José Eduin y el movimiento indígena caucano, que con la muerte de José Eduin perdieron uno de sus líderes.
Un saludo fraterno,

anexo original firmado por:

TODD HOWLAND
Representante Oficina en Colombia
Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos

Unidad contra el genocidio

El Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC se solidariza con las familias, comunidades y organizaciones de las tres personas indígenas asesinadas ayer día  jueves 17 de octubre de 2019 en los departamentos de la Guajira, Quindío y Nariño, pertenecientes a los pueblos Wayu, Embera Chami y Awá (Oneida Epiayú, Constantino Ramírez y Lilia Patricia García, respectivamente).

Estas muertes violentas, que engrosan el listado de 234 líderes indígenas asesinados durante el periodo del actual gobierno Iván Duque, la mayoría de ellos en nuestro departamento del Cauca, esto confirman que para los sectores dominantes en Colombia no se podrá cerrar el conflicto armado hasta que nuestras organizaciones, luchas y territorios queden completamente debilitadas y nuestros derechos hayan desaparecido.

La muerte de indígenas se convirtió en un lugar común durante el periodo del conflicto armado reciente, continuando la larga tradición de la colonia y la república. No podemos olvidar que en la década del 60 del siglo pasado, colonos en los entonces Llanos Orientales señalaron, en su defensa ante su juzgamiento por masacres de indígenas Guahibos en las llamadas “cacerías”, que no sabían que matar indígenas era delito; cada día lo recordamos porque así parece seguir pensando gran parte de la opinión del país.

Denunciamos el genocidio que se presenta contra los pueblos indígenas en Colombia y la actitud del actual gobierno que parece no darse por enterado que su finalidad es proteger la vida e integridad de todos los colombianos y colombianas, ya que, según reafirma todos los días, su  única preocupación  es la de proteger la inversión y la ganancia de los grandes capitales.

Claramente la estrategia de copamiento territorial con fuerza pública, por parte del Estado colombiano, no es para proteger nuestra vida y nuestros derechos sino para garantizar el extractivismo y la expropiación; no existen estrategias para terminar con el conflicto armado ni con los actores armados ilegales que tienen su combustible en el narcotráfico, la minería y la financiación desde grupos económicos de poder y clanes políticos.

El actual gobierno colombiano parece ser complaciente con las acciones violentas contra nuestras comunidades y procesos organizativos, lo cual estaría fortaleciendo dinámicas contrarias a nuestros  procesos, promovidas desde la institucionalidad, como el paralelismo organizativo, las normas contra los resguardos y territorios tradicionales, el incumplimiento de los acuerdos y el señalamiento público a nuestras organizaciones y liderazgo, entre otras.

Nos permitimos también denunciar y solidarizarnos con las familias y organizaciones del municipio de Jamundi en donde el día de hoy, 18 de octubre, se ha presentado una masacre de cinco personas, lo cual confirma que la violencia en nuestra región se está agudizando y no hay capacidad o intención en el Gobierno colombiano para que esta tendencia se detenga.

Llamamos a las organizaciones regionales para que unifiquemos nuestras luchas, fortalezcamos la resistencia y coordinemos exigibilidad para el respeto de nuestra vida y nuestros derechos.

EXIGIMOS Y LUCHAMOS CONTRA EL GENOCIDIO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN COLOMBIA.

18 de octubre de 2019

CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DEL CAUCA CRIC