El tejido Ancestral del pueblo Nasa: Un Vínculo entre Culturas y Semillas

En algún rincón de la Colombia indígena

En lo profundo de las costumbres de los pueblos indígenas, un proceso mágico se desarrolla mientras las manos trabajan en armonía con las palabras. «Así nos va guiando el camino, él nos enseña el cuerpo u origen del tejido, mientras se va hablando de cada parte se va tejiendo», comparte una de las mujeres sabias de la comunidad. Este proceso se divide en cuatro partes, cada una representando una parte del tejido que va tomando forma mientras se teje y se escuchan historias ancestrales.

Los hilos se entrelazan con las palabras y experiencias compartidas, convirtiéndose en un testimonio viviente de la cultura y la vida cotidiana en el proceso autónomo de Wasakwewesx de Loma Linda resguardo de Toribio, donde cada camino andando queda reflejada en el hilado de la lana, y así, las memorias y las enseñanzas se convierten en obras de arte tejidas con paciencia y amor.

Una mujer del pueblo Nasa, habla de la importancia de reproducir las semillas. Estas no son sólo semillas de la tierra, sino también de la comunidad. «Con las buenas semillas que son nuestros hijos debemos fortalecer», enfatiza. La idea de semillas no se limita solo a las plantas, sino a las futuras generaciones que llevarán adelante los usos y costumbres de cada pueblo originario.

En la comunidad, los sueños son tejidos en cada hebra, y se reflejan en las casas con convivencia familiar que fluye en armonía con la naturaleza. Aquí, todos hablan en Nasa Yuwe, la lengua que une a todos como hermanos y familia.

La importancia de preservar estas tradiciones y mantener la lengua ancestral viva es Cuando todo se conversa en su lengua, fundamental para las comunidades indígenas. Cuando todo se conversa en su lengua, se sienten como una gran familia, unida por lazos culturales que han perdurado a lo largo de las generaciones, es la conexión profunda con la madre tierra.

En este rincón de la Colombia indígena, el tejido es mucho más que una habilidad artesanal; es un testimonio vivo de una cultura rica y resiliente que sigue tejiendo su historia en cada hilo y palabra compartida

Duele Breiner David Cucuñame López y la guerra en el norte del Cauca

Cuidador de la Madre Tierra

Guardián del Territorio

Guardia indígena estudiantil

Kiwe Thegna del resguardo de Las Delicias

Niño protector de la vida

Nasa de acciones colectivas y sueños grandes

Orgulloso de su pueblo y de su labor portando su bastón de autoridad y su chaleco en el páramo.

Ayer la Guardia Indígena alertó y pidió ayuda a la comunidad por la presencia armada. Lxs comunerxs abandonaron sus labores y salieron a verificar y hacer un recorrido territorial. Llegaron al punto llamado El Salvador y encontraron un cambuche donde habían estado los armados. «Seguimos, nos dividimos en varios grupos, hasta que nos encontramos con Samuel Cucuñame y su hijo que venían de laborar, de construcción. Ellos nos indican que el grupo armado va adelante de nosotros y que tengamos cuidado porque van muy armados. Nos indican coger un desecho. Diez minutos más adelante nos agarran a bala. Nos tocó tirarnos por un peñasco, rodamos. De ahí en adelante se escuchó el estruendo de una bomba. Después nos comunican en la radio de la guardia que habian dos heridos. Salimos a la carretera, pasó el carro de la guardia y nos alzó. Más abajo nos encontramos con los compañeros que estaban heridos. El compañero Guillermo iba demasiado herido, creo que los disparos fueron directamente en el estómago, venía muy mal. El compañero Fabián de la guardia también venía herido. Los logramos sacar en medio de la balacera y después nos llevamos la sorpresa, que más acá arriba, el compañero Samuel que habíamos encontrado con su hijo también está herido. Creemos que fue a consecuencia porque los armados tiraron bala a lo que se moviera, a lo que cayera, no tuvieron en cuenta que había caminos, que había personal y que habian niños. Y desafortunadamente cayó un niño de 14 años…» (mujer que participó del recorrido).

Sí, ese niño era Breiner. A él lo asesinaron ayer.

También asesinaron a Guillermo Chicame Ipia, quién cuidaba a Fabián Camayo, coordinador de la Guardia Indígena de Las Delicias. Fabián y otra mujer fueron heridos y son atendidos en Santander de Quilichao.

Sí, a este niño los armados ayer le cortaron las alas en nuestra Madre de los Bosques (Kauka)

Sí, él es uno más de muchísimos que siguen siendo asesinados por la disputa territorial mafiosa que se incrustó en nuestros territorios

Duele profundamente el desangre de la Madre de los Bosques en todas partes

Duele ver los territorios invadidos de coca y marihuana

Duele ver la mercantilización de las plantas sagradas

Duele ver a las juventudes Nasa en las filas de los grupos armados que nos están matando

Duele ver cotidianamente a decenas de jóvenes asesinados y tirados como basura

Duele la zona norte convertida en campo de muerte

Duele la niñez y la juventud reclutada, cooptada, asesinada…

Duele la inercia disfrazada de diálogo

Duele la guerra camuflada en la paz

Duele la vida y también la muerte cuándo nos la siguen imponiendo

«…No es el primer compañero que se nos lleva que grupo armado, nos han venido asechando, se han llevado uno por uno. Nos tienen amedrentados, quieren hacer con nosotros lo que ellos quieren, pero nosotros como pueblo al territorio no lo vamos a entregar. No vamos a entregar ni a nuestro territorio no a nuestros jóvenes. Vamos a seguir en pie de lucha…»

Créditos a Radio Payumat Tejido De Comunicación Acin quienes envían los reportes radiales y a los Kiwe Thengza que defienden los territorios y compartieron la fotografía.

#NarcoEstadoParamilitar

#nosestanmatandoencolombia

Por: Vilma Rocío Almendá Kiwenas