Las 17 Autoridades Indígenas del municipio de Páez en uso de las facultades legales que le confiere la Ley de Origen, el Derecho propio (las resoluciones internas de control territorial), bajo el amparo del marco constitucional y legal de la República de Colombia en materia de Derechos indígenas que incluye entre otros: la ley 89 de 1890, el Convenio 169 de la OIT (ley 21 de 1991), los artículos, 7, 246, 330 de la Constitución Política de Colombia de 1991.
MANIFESTAMOS QUE:
En la actualidad se evidencia un aumento en la presencia de grupos armados legales (ejército Nacional) e ilegales (miembros de la disidencia de las FARC, ELN, y otros grupos armados por fuera de la ley) dentro de los territorios indígenas y sitios sagrados, que ha generado la comisión de desarmonías territoriales y vulneraciones a los Derechos humanos y al Derecho Internación Humanitario; como homicidios de comuneros y líderes y lideresas indígenas, reclutamiento de menores, amenazas, lesiones, agresiones sexuales, Hostigamientos armados, tránsito y comercialización de sustancia ilícitas y demás.
En lo que va corrido del mes de noviembre se han presentado afectación en nuestro territorio por parte de grupos armados, dentro de los cuales se presenta:
La muerte del menor JOSUE PUSCUE TENORIO comunero del Resguardo de chinas, como consecuencia del ataque indiscriminado a la Cabecera Municipal de Páez Cauca perpetrado por miembros del Grupo armado ilegal autodenominado Dagoberto Ramos.
Desplazamiento forzado de una familia del Resguardo Indígena de Cohetando
Enfrentamiento entre grupos ilegales y fuerza pública en medio de la comunidad del Resguardo de Huila
Amenazas de desplazamiento forzado a familias indígenas de los diferentes resguardos de Páez.
Hechos como los que originaron la Muerte del menor JOSUE PUSCUE TENORIO son un claro reflejo de las consecuencias y repercusiones del ingreso de personal armado a los territorios, y de la carencia del Gobierno Nacional de garantizar la protección de los Derechos Humanos de los pueblos Indígenas, y más aún la protección de los Derechos Fundamentales de nuestros niños, niñas y adolescentes indígenas.
La presencia de los grupos armados legales e ilegales genera una grave desarmonía territorial, pone en grave peligro a los comuneros y comuneras indígenas y se constituye en una violación a los derechos Humanos y una grave afectación al Derecho Internacional Humanitario.
Como pueblo indígena Nasa, la orientación de nuestras mayoras y mayores ha estado enmarcada en el caminar de la palabra, en la armonización y protección de nuestro territorio desde el sentir, desde el corazón con el propósito de consolidar los principios de unidad, tierra, cultura y autonomía y alcanzar el WËT WËT FXI’ZENXI. Bajo estas premisas caminamos por la construcción de una paz duradera, que permita el pleno goce de los Derechos Humanos y dignifique la vida de nuestros comuneros. Y la cual será posible en la medida en que las acciones adelantadas se enmarquen desde los usos y costumbres e integren un componente social y de protección de los Derechos Humanos.
Como dueños legítimos del territorio y según la orientación de los mayores espirituales, continuaremos nuestro camino de lucha y resistencia, en procura de la protección de nuestro territorio y garantizar el efectivo goce de los Derechos Fundamentales de nuestros comuneros, siempre enmarcado en nuestros planes de vida, la ley de origen, el Derecho Mayor, Usos y Costumbres.
Por tanto los diez y siete (17) territorios ancestrales del municipio de Páez. Rechazamos la agresión sistemática que se evidencia dentro de nuestros territorios, la violencia contra nuestros comuneros indígenas y población en general y la incursión de personal armado legal o ilegal a nuestros territorios.
En ese sentido:
PRIMERO: RATIFICAMOS lo mandatado en la Resolución de Vitoncó de 1985, La Resolución de Tafxnu del 20 de julio de 2009, y la Declaración de Pisxnu del 24 de febrero de 2010 las cuales mandatan la desmilitarización de los territorios indígena, el Derecho a la no intervención, presencia y ocupación del territorio por parte de los grupos armados en medio de la población civil, en casas, escuelas y otros espacios comunitarios. Y en ese sentido exigir el cumplimiento de los mandatos y resoluciones locales, zonales y regionales por parte de los grupos armados legales e ilegales, y comunidad en general. En procura de salvaguardar nuestro territorio y nuestros sitios sagrados de cualquier presencia armada legal e ilegal
SEGUNDO: REITERAMOS nuestro continuo apoyo y creencia en la construcción de una paz, enmarcada bajo los principios de Unidad, Tierra, Cultura y Autonomía y amparada en nuestro Derecho Mayor, Derecho Propio y Ley de Origen.
TERCERO: EXHORTAMOS a nuestras Autoridades Indígenas como Jueces Naturales y en marco del Derecho mayor, Ley de Origen, usos y Costumbre a realizar los procesos de aplicación de la justicia indígena de cualquier individuo que pertenezca a grupo armado, o genere la comisión de desarmonías dentro del territorio, o ponga en riesgo o amenaza la vida, integridad personal, física de la comunidad, líder o lideresa, y sitios sagrado.
CUARTO: EXHORTAMOS a los organismos garantes de los Derechos Humanos a denunciar, acompañar, exigir el respeto a la vida, al gobierno propio y nuestros procesos político-organizativo como pilar fundamental para la pervivencia de nuestro pueblo.
QUINTO: EXIGIMOS a la Defensoría del Pueblo, Fiscalía General de la Nación, Gobierno Nacional, organizaciones de derechos humanos regionales, nacionales e internacionales para que se realicen las gestiones de investigación tendientes a identificar a las personas responsables de este acto.
Por la defensa de los derechos de la Madre Tierra, los espacios de vida natural y espiritual caminamos en Defensa a la Vida y el Derecho Ancestral
AUTORIDADES TRADICIONALES INDIGENAS
Páez (Belalcázar) 12 de noviembre de 2020







