Pronunciamiento de los pueblos indígenas-Misak, Kokonuko, Polindara, Totoroez, Yanacona, Eperara Siapidara, Nasa, Quisgó y Ambaló pertenecientes al Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC- en el marco de los 40 años de presencia, permanencia, lucha y resistencia.

En la memoria histórica de los pueblos indígenas se evidencian más de 518 años de lucha y resistencia ante la invasión del modelo globalizante que usurpó, dominó, explotó y despojó gran parte de los territorios nativos, redujo las autonomías propias y muchas de nuestras formas culturales, imponiendo un nuevo modelo de vida.

Posteriormente, los partidos tradicionales y las ideologías doctrineras han contribuido al debilitamiento de nuestras estructuras y por ende a la violación de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas, lo cual condujo a que nuestros “caciques”, antiguos líderes, despertaran para exigir la reivindicación de los derechos que anteriormente fueron violentados. De esta manera se organizaron las comunidades para luchar desde el ámbito político, jurídico, cultural y espiritual, en nuestra persistencia por continuar como pueblos originarios. Una de las líneas fuertes que congregó a los pueblos para la lucha, fue la reivindicación de nuestros territorios, porque siendo dueños legítimos de estas tierras, permanecíamos como terrajeros, peones, cuidanderos y esclavos de los terratenientes.

 

En sentido de lo anterior, nuestras comunidades, en unidad con los empobrecidos de Colombia, nos organizamos según los principios señalados por nuestros caciques: la Gaitana, Juan Tama, Manuel Quintín Lame y nuestros espíritus mayores y menores, que indicaron el camino y las pautas para retomar la defensa de la identidad cultural, el territorio y la unidad.

Es así, como un grupo de compañeros de diferentes pueblos indígenas del Cauca se encontraron y compartieron estrategias para oponerse a la explotación y los derechos violados por el Estado y sus gobiernos, los terratenientes, los politiqueros y los grupos religiosos.

Fue así como se dio inicio a las recuperaciones de tierras, con estrategias, primero desde las vías de hecho y segundo desde la compra, bajo la figura de créditos dados por el INCORA.

Con estos antecedentes se fue consolidando una estructura para abogar por nuestros intereses y necesidades colectivas, creándose el Concejo Regional Indígena del Cauca -CRIC-el día 24 de febrero de 1971 en Toribío, estructura que tuvo problemas para su ejercicio por situaciones de represión, entonces 5 cabildos y diversas comunidades indígenas se reunieron, en el mes de septiembre en la finca la Susana, resguardo indígena de Tacueyo, Municipio de Toribio para ratificar la validez y legitimidad de esta organización, la cual asumió los principios de Unidad, Tierra y Cultura y emitió la plataforma de lucha con 7 puntos fundamentales, como son la recuperación de tierras, ampliación de los resguardos, fortalecimiento de los cabildos, no pago de terraje, conocer las leyes sobre indígenas y exigir su justa aplicación, defender la historia, la lengua y costumbres y formar profesores indígenas.

De acuerdo al avance y al proceso de lucha de los pueblos indígenas bajo su organización CRIC, se ha ido ajustando con otros puntos la Plataforma Política, entre ellos la formación de organizaciones económicas propias, protección y defensa de los recursos naturales y el fortalecimiento de la familia como centro de la cultura y base de la organización.

Dentro de la plataforma del CRIC surgen los programas para orientar el proceso. La función principal de estos programas ha sido capacitar a la gente en producción, educación, salud, medio ambiente, jóvenes, mujer y mayores., en apoyo a la dirección del CRIC; que Inicialmente se llamó Comité Ejecutivo, que contaba con cargos de presidente, vicepresidente, secretario, tesorero, fiscal y ejecutivos zonales. Dicha estructura con la orientación de las comunidades y autoridades hizo realidad en Julio de 1.999, mediante la movilización y declaratoria de la emergencia social, económica y cultural de los pueblos indígenas, que los cabildos certificaran al CRIC como Autoridad Tradicional y exigieron del Estado su registro como tal, lo cual se hizo mediante la resolución 025 emitida por el ministerio del Interior en el mismo mes y año.

Los mayores, autoridades espirituales y tradicionales, mujeres, hombres, jóvenes, y niños presentes en esta conmemoración de los 40 años, hemos realizado análisis, enfatizando en los siguientes puntos: capacitación permanente frente a los derechos de los pueblos indígenas, retomar la historia del proceso organizativo en los diferentes escenarios comunitarios, centro educativos, mingas y asambleas, así como plantear estrategias de conservación y protección de los recursos naturales, hídricos y mineros como estrategia contra el tráfico de semillas, los transgénicos y de defensa del territorio. Orientando además sobre la necesidad del fortalecimiento de los cabildos, el ejercicio de la autoridad y la autonomía, en cuya labor comprometemos a la juventud.

Recomendamos fortalecer la plataforma de lucha de acuerdo a los mandatos emitidos durante los congresos de nuestra organización y que todos conozcamos la estructura del CRIC, para continuar con nuestros procesos de recuperar las tierras, sanear y ampliar los resguardos. Se ha expresado, que al delegar a quienes nos representan a nivel local, zonal, regional y nacional, se debe exigir claridad política y respeto por las decisiones comunitarias, con el ánimo de que el Consejo Regional Indígena del Cauca, los resguardos y las comunidades no se conviertan en fortines politiqueros, surjan o se consoliden compadrazgos y autoritarismos. En este sentido se considera conveniente recuperar y fortalecer las organizaciones locales y nacionales como la ASI y la ONIC, reorientando su función en perspectiva del poder comunitario y la unidad de los sectores sociales, desde la convicción que no somos de derecha ni de izquierda sino pueblos indígenas autónomos.

Para que lo analizado y lo propuesto se haga realidad es imprescindible que nos comprometamos como constructores, desde la familia, la educación propia, la comunidad, la guardia Indígena y en especial de nuestras autoridades tradicionales y espirituales. Se recomienda evitar las ambiciones e intereses personales de tipo económico en nuestros resguardos, asociaciones y en particular de nuestra regional. Además, debemos ser conscientes que para estar al frente de nuestras organizaciones se deben conocer y ser parte activa de nuestros procesos, nuestra historia de lucha, en especial, de la organización del CRIC.

También, es importante tener en cuenta a los diferentes pueblos indígenas del país que han contribuido a fortalecer nuestro proceso. Por eso estamos en el ejercicio de evaluarnos de forma permanente con el fin de que los pueblos indígenas revisemos los avances positivos y negativos con el ánimo de proyectarnos no solo hacia los próximos 10 años, sino para garantizar nuestros planes de vida y nuestra permanencia como pueblos originarios.

Ratificamos, al conmemorar los 40 años del CRIC, nuestro deber de apoyar y fortalecer entre todos nuestros procesos de autonomía territorial y de gobierno, dando continuidad al diálogo y la concertación, con énfasis en la Minga y la Movilización como un derecho de todos nosotros, ya que con ellas hemos ganado espacios importantes que poco a poco se han ido consolidando como parte de nuestra historia.

En estos 40 años, El CRIC reconoce, agradece y valora el apoyo solidario de otras organizaciones sociales como Afro colombianos, Campesinos, universidades, agencias de cooperación, ONGs, al igual que de algunos gobiernos extranjeros y a personas no indígenas que han caminado con nosotros a lo largo de nuestro proceso.

Un reconocimiento de especial agradecimiento a nuestros amigos y compañeros mártires, caídos que ofrendaron su vida en este proceso de nuestra lucha y que permanecen en nuestra memoria alumbrando el camino.

Se reconoce y valora igualmente el aporte trascendental de la mujer por ser generadoras de vida y por su participación incondicional en la construcción de este largo proceso.

Por último, este evento se compromete e invita a fortalecer los lazos de unidad y solidaridad para continuar luchando por nuestros derechos históricos de forma que nos garanticen condiciones de vida digna y favorezcan también a todos los sectores sociales del país, en procura de consolidar la equidad, la justicia y la paz de todos los pueblos del Cauca y de Colombia.

Dado el 24 de febrero de 2011, en el Territorio de Convivencia, Diálogo y Negociación de la Sociedad Civil, resguardo Indígena Guambiano de La María, Piendamó, por los Pueblos, Autoridades y comunidades asistentes a la conmemoración de los 40 Años de Presencia, Permanencia, Lucha y Resistencia del Consejo Regional Indígena Del Cauca –CRIC-.

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