Miller Correa retornó a la madre tierra

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

La flauta de carrizo soplada por un comunero Nasa emitió su sonido lastimero para indicar que comenzaba el último camino para el retorno a la madre tierra del consejero de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca Thu’tenas José Miller Correa Vásquez quien fuera asesinado la noche del lunes 14 de marzo en Popayán luego de haber participado en varias reuniones de la organización indígena regional.

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

En los rostros de los comuneros llegados desde diferentes regiones del departamento del Cauca se observaban las gruesas lágrimas por el dolor que genera la partida temprana de una autoridad, un amigo, un compañero de lucha, pero especialmente de un hermano que dedicó toda su vida al servicio de la comunidad.

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

También eran lágrimas de rabia al saber que este crimen es ejecutado por unas pocas personas que se han convertido en enemigos de la paz en sus territorios y que buscan acallar las voces de quienes a gritos vienen reclamando que los separen de una guerra que no les pertenece. Son formas de expresar la inconformidad con las instituciones del estado colombiano que conocedoras de las amenazas que se ciernen contra los líderes del movimiento indígena hacen caso omiso a las solicitudes de protección y por el contrario permiten que esos grupos armados tomen fuerza y continúen con su carrera de muerte.

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

En este último tramo del caminar marcharon hombres, mujeres y niños que rendían un homenaje póstumo a quien desde muy joven se interesó por el trabajo comunitario a través del grupo juvenil, como autoridad de su territorio y ahora como consejero de la organización zonal. Era la forma de demostrar la unidad del movimiento indígena, de manifestar que la muerte no acalla las voces y que por el contrario aviva el proceso organizativo. Esta multitud también quería hacer el acompañamiento a su señora madre, a sus hermanos y demás familiares, así como a su compañera de vida y su hijo que lloraban desconsoladamente su partida hacia la otra casa.

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

Ese ascenso con el cuerpo de Miller hizo un alto en el camino frente a la casa que lo vio nacer y crecer, donde acompañó a sus padres y hermanos, donde inició su caminar por la vida que hoy le daba su último adiós. Fue la última ocasión de estar en su casa materna en compañía de sus familiares, de sus amigos más cercanos y de las autoridades tradicionales que con bastón en alta mostraban que Miller seguía vivo en el corazón de las comunidades.

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

El ascenso por la vía carreteable terminó en el cementerio católico ubicado en la parte alta de la vereda el Damián, resguardo de Tacueyó, municipio de Toribío donde una gran cruz de cemento lo recibía para que se quedara allí por siempre. En ese lugar, un sacerdote católico ofició la Santa Misa en medio de miles de indígenas, campesinos y afrocolombianos que habían pasado frente a su féretro para desearle éxito en el nuevo camino emprendido hacia la eternidad. Fueron muchas las voces que destacaron la labor del dirigente asesinado, su lucha constante por la unidad de su pueblo, razón por la que lo colocaron como ejemplo a las nuevas generaciones.

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

Pero no todo terminaba allí, porque un joven que reflejaba en su rostro la angustia de la partida de su padre se pronunció para agradecer el acompañamiento comunitario y referirse a la necesidad de fortalecer la familia. ¿Preguntó especialmente a los jóvenes “qué piensan de sí mismos?, que piensan de su futuro? éstas son las cosas que esperan que pasen?”, para agregar dirigiéndose a los padres de familia que “probablemente sus hijos estén en malos pasos y que en consecuencia qué pueden dar a la comunidad: que se maten entre hermanos o que se maten entre padres e hijos o se discuta por diferencias”. Con la mirada fija en el cuerpo inerte de su padre afirmó que “lo asesinaron por todo lo que ha hecho, porque ahora los asesinan porque el mensaje que damos no les gusta. «Toda nuestra filosofía, nuestra forma de vivir choca con esa forma de pensar tan vacía» agregó mostrando que otro dirigente está brotando en las montañas donde se asienta el pueblo indígena caucano.

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

A renglón seguido, Dora, su esposa, su compañera de lucha, tampoco podía ocultar en su rostro el duro momento por el que pasaba, pero sacando fuerzas de donde no existían se pronunció para expresar que «no podemos seguir sumando muertes, no podemos seguir llorando las desgracias que nos agobian, seguimos en la lucha como familia, como comunidad». Consideró en sus palabras que han sido muchas las experiencias, las semillas que han quedado plantadas de Miller, que son producto de otros aprendizajes, de otra gente, de su formación al lado del padre Antonio, en su paso por los delegados de la palabra, la catedra Nasa y el movimiento juvenil. Comentó como una mayora le recordó que Miller si caminó la palabra del padre Álvaro que hace 35 años juntó sus territorios y que Miller lo hizo d nuevo juntado estas mismas comunidades.

Que el dolor nos de fuerza para seguir, y seguir juntos – Asesinato Miller Correa

Al darle el último adiós a su compañero y el padre de su hijo recordó su vida familiar señalando que de él aprendió mucho, que aprendieron juntos, como pareja, con dificultades, como padres, que caminaron el proceso juntos con el mismo propósito. «Más que como pareja de familia, fuimos compañeros del proceso» puntualizó. Con el corazón en la mano, familiares, autoridades comuneros y seguidores del proceso indígena vieron, así como su compañero partía para encontrarse con su padre y con los dirigentes que le tomaron la delantera en esta guerra inútil que vive el país. «Miller, en los sueños en las señas nos seguiremos encontrando…Miller es lo que usted sembró…  en medio del dolor, que el dolor nos de fuerza para seguir y seguir juntos” agregó Dora al separarse materialmente de quien compartiera su vida y sus sueños…

Por programa de comunicaciones CRIC.

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