Carta pública al periódico El Liberal

 El 19 de marzo, de 2008 en una actividad de carácter religioso, al que asistió el ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, se publicitó la creación de una organización en apoyo a las políticas del presidente Álvaro Uribe y contraria al Consejo Regional Indígena del Cauca.

Este acto que pudo haber pasado inadvertido hizo parte de de la estrategia mediática del gobierno anterior cuyo fin único fue desinformar a la opinión pública y afectar el buen nombre del CRIC y del proceso de movilización de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria que reclamaba cambios en la política social, económica, cultural y ambiental, así como el cumplimiento de los compromisos que mantiene el Estado Nacional con los procesos de movilización desarrollados en el país en un periodo superior a 25 años.

Coincidencia o no, lo cierto es que 4 días después, en Washington, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) durante una audiencia pública solicitada por la ONIC para denunciar la difícil situación de derechos humanos vivida por los pueblos indígenas en Colombia, Viviana Manrique, entonces Viceministra del Interior y de Justicia, expresó, sin que nadie lo pidiera, «Quisiera saludar a la OPIC, que se conformó en un evento con más de 3000 indígenas (…) una organización que no comparte con el accionar del CRIC (…), apoyaron al presidente Uribe y a su política de seguridad democrática (…) y le dieron respaldo a las fuerzas militares y la policía».

Luego dicha organización aparece registrada en Cámara de Comercio como ONG incluyendo entre sus fundadores a superiores de la fuerza pública nacional y a un reinsertado de las autodefensas de Ortega quién meses después fue sindicado y detenido por su participación en la masacre del Naya, sucedida en abril del 2001.

Meses después, el gobierno nacional constata que la personería de ONG que tenía la OPIC no servía a sus fines de intervenir los territorios indígenas, por lo cual obliga otro procedimiento ilícito, mediante el cual, a través del engaño a dos autoridades tradicionales del pueblo Embera del litoral del San Juan, departamento del Chocó, la oficina de asuntos étnicos dio personería de consejeros a integrantes de la Opic, figura que solo ha sido concedida en Colombia por Autoridades Tradicionales de los pueblos indígenas del Cauca al CRIC A pesar de las denuncias e inicio de procesos públicos, en el marco del derecho propio, así como de solicitudes de investigación por calumnia, falsedad y engaño contra los comuneros Rogelio Yonda y Ana Silvia Secue, tanto el gobierno como algunos periodistas continúan entregando noticias a medias y muchas veces mal intencionadas que en vez de comunicar crean desinformación y situaciones de alteración de la convivencia ciudadana como las sucedidas en los municipios de Páez, Santander de Quilichao y Caldono, en donde se responsabiliza al CRIC de situaciones generadas por comportamientos anómalos de quienes se dicen voceros de la opic.

Informar que se enfrentan integrantes de dos organizaciones indígenas del Cauca no solo muestra el desconocimiento que tiene el periodista sobre el acontecer de los pueblos indígenas sino la validez que le otorga a sus fuentes quienes se muestran como víctimas atacadas por miembros del Consejo Regional Indígena del Cauca Cric.

El hecho, que puede parecer intranscendente en la cotidianidad caucana, es destacado en el periódico El Liberal con titular a tres columnas, presumiendo el periodista que lo sucedido “…pudo relacionarse con el hecho de que Cric no justifica la creación de la Opic…”, expresando más adelante que “…al cierre de esta edición, El Liberal llamó al Consejo Regional Indígena del Cauca (sic) para conocer si ya había un pronunciamiento sobre este caso, pero indicaron que ningún consejero dejó comunicado entorno a lo sucedido en Caldono.” De lo leído se desprende que se está haciendo prensa de escritorio y que no hubo corresponsal en el lugar de los acontecimientos, por lo tanto lo allí comentado, aparte de pernicioso e imparcial, resulta tergiversando lo sucedido, pues según denuncia oficial de las Autoridades Tradicionales de los resguardos indígenas de la Aguda San Antonio, Las Mercedes y Pueblo Nuevo, así como de Consejeros del Territorio Ancestral Sa´tha Ma Kiwe, lo que sucedió realmente fue producto del atropelló contra la guardia indígena realizado por parte de la señora Ana Silvia y sus acompañantes.

Denuncian los cabildos y asocabildos de Caldono que las circunstancias que rodearon los hechos se refieren a la realización de actividades sin permiso previo en el territorio de tradicional de La Aguada San Antonio por parte de personas extrañas a la comunidad una de la cuales era Ana Silvia Secue, comunera que rechazó su pertenencia al resguardo de Canoas, municipio de Santander de Quilichao y pregona que lo mismo deben hacer todos los indígenas del Cauca.

Es de público conocimiento, asunto dejado de lado por los periodistas al hacer noticias de la Opic, que tanto la señora Ana Silvia Secue como el señor Rogelio Yonda han sido emplazados ante sus comunidades para que respondan por los delitos de calumnia, falsedad y engaño, lo cual no han acatado, pero sí continúan su labor propagandística de desprestigio y afectación del buen nombre del proceso indígena del Cauca.

Lo acontecido en La Aguada San Antonio no es más que uno de los resultados que esperaba el gobierno Uribe al fomentar la política de rompimiento de la unidad indígena del Cauca, para lo cual una de sus puntas de lanza fue crear organismos paralelos, como la Opic, a los cuales entregaba recursos pertenecientes a las comunidades indígenas, mientras dificultaba los verdaderos compromisos históricos que mantiene el Estado colombiano con nuestros pueblos.

En conclusión

1.     En el Resguardo indígena de la Aguada San Antonio, municipio de Caldono, contrario a lo informado por el periódico El Liberal, Ana Silvia Secue y sus acompañantes atropellaron a integrantes de la Guardia Indígena al momento de ser notificada de la citación que tiene dicha señora ante la justicia propia y mientras era informada que por no ser integrante de la comunidad no podía hacer proselitismo ni oponerse al ritual del Sakelu que por esos días realizaba el pueblo Nasa que integra los seis resguardos indígenas del territorio ancestral Sa´tha Ma Kiwe.

2.      El CRIC nunca se ha opuesto a la creación de otras organizaciones indígenas, como lo afirma el periódico El Liberal, pero sí ha exigido que ellas respondan al querer y decisión de sus comunidades, aclarando que en el caso de la Opic su existencia es producto de muchas situaciones anómalas y perversidad institucional pues no es propiamente indígena sino una organización pluricultural extraña al Cauca, como lo muestran los registros de la oficina de etnias del ministerio del interior y de justicia.

3.     En bien de la convivencia comunitaria se requiere del gobierno nacional recomponer los actos emitidos que dieron origen a la Opic y que la prensa respete los mandatos de la prensa libre en el sentido que antes de entregar una noticia se documente bien y acuda a las fuentes ojala en el lugar de los acontecimientos.

REQUERIMIENTO AL DIARIO EL LIBERAL: En beneficio de la verdad y la imparcialidad informativa y la connivencia comunitaria, la Consejería Mayor CRIC, reclama de los directivos de ese diario la publicación de lo aquí expuesto en los mismos términos de espacio, sección y títulos de la nota en cuestión, publicada el pasado 24 de de agosto. 

CONSEJERÍA MAYOR
CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DEL CAUCA CRIC 

Popayán,  agosto 28 de 2010.

comunicado a la opinión pública nacional e internacional: Actor armado disparan sus fusiles contra guardia indígena en Caloto Cauca

Las 126 autoridades tradicionales organizadas en el Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, y la Guardia Indígena como defensores de la vida en todas sus manifestaciones, se permite informar a la opinión pública nacional e internacional, organizaciones defensoras de los derechos humanos y organizaciones indígenas del orden Nacional, a los diferentes movimientos  sociales y populares, que rechazamos y repudiamos de manera categórica el actuar del grupo armado que disparó su armamento de largo alcance contra Guardias Indígenas que desarrollaban su labor de protección comunitaria.

Hechos.

Desde horas de la mañana del día de hoy 9 de agosto de 2019 las comunidades indígenas aledañas a la vía el Palo – Toribio sector Buitrera y Pajarito hicieron llamado de urgencia a la guardia indígena pues cerca a algunas viviendas y en un sitio de paso de mucha población, se instalaron artefactos explosivos que generaban inminente riesgo. Los guardias indígenas del norte del Cauca acudieron de inmediato en protección de la población para alertar de la peligrosidad y brindar cuidado a niños y transeúntes. En el sector el pajarito por más de media hora, hicieron disparos con armas de fuego, contra el  vehículo donde se movilizaba la guardia, el cual fue impactado.

Condenamos este acto de absoluta barbarie contra los guardianes de la vida y el territorio, denunciamos ante la comunidad internacional esta violación del derecho a la vida en el marco internacional de los derechos Humanos, instamos a las altas cortes internacionales a pronunciarse frente a la gravísima situación de violencia en contra de nuestros pueblos indígenas, en especial el Pueblo Nasa del Norte del Cauca.

El fantasma de la guerra nuevamente intenta silenciar nuestras voces, exterminar la vida y adueñarse de nuestros territorios, pero con la dignidad en alto le expresamos al gobierno nacional y los grupos armados, que seguiremos caminando bajo la orientación de nuestra plataforma de lucha y los principios de unidad, tierra, cultura y autonomía, defendiendo la vida y el territorio con nuestra única estrategia el control territorial que ejercen nuestro Kiwe Thegnas.

Ante este grave escenario de violencia hacemos un llamado urgente a la defensoría del pueblo, Comisión de derechos Humanos del Congreso de la Republica, comisión de paz del Senado, ONU derechos humanos, Mapp OEA y demás organizaciones defensoras de derechos humanos a mantener y seguir brindando su apoyo a los procesos comunitarios de cuidado y defensa de la vida ante estos hechos que buscan agudizar las dinámicas del conflicto que están generando desarmonía en las comunidades.

CUENTEN CON NOSOTROS SIEMPRE PARA LA PAZ, NUNCA PARA LA GUERRA.

CONSEJO REGIONAL INDIGENA DEL CAUCA CRIC.