En medio del conflicto armado del Cauca, los Nasa tejen la paz

Las comunidades indígenas del Cauca luchan constantemente por mantener sus costumbres en medio de la guerra. Crónica de una lucha por la pervivencia.

Hace menos de cinco minutos que cesaron los disparos. El ataque de los guerrilleros contra el cuartel de Policía de Toribío duró casi una hora. La primera explosión, seguida de ráfagas y tiros sueltos, retumbó en el pueblo poco después de las ocho de la noche.

Las detonaciones espantaron a los escasos comensales del restaurante Yoli, pero no a los borrachitos que coreaban ‘Viejo farol’ en la licorería El Che. Hicieron bajar la cortina metálica y siguieron la rumba adentro.

Las primeras en correr fueron las parejitas y demás usuarios del parque principal de este municipio incrustado en la cordillera del norte del Cauca. Casi todos sus habitantes son indígenas Nasa.

El Macizo Colombiano se moviliza

A través de foros municipales, las comunidades promueven una gran movilización regional por la vida, el territorio y el medio ambiente y en contra de la locomotora minera.

Almaguer ya no es lo que fue en la época de la Colonia: la capital del Gran Cauca. Está incrustado en el corazón del Macizo Colombiano, y es uno de los municipios más pobres del Cauca y de Colombia. Según el censo del DANE de 2005, el 88% de la población vive con necesidades básicas insatisfechas. A pesar de ello, está sentado en el oro que quedó escondido en las montañas de las veredas Jordan, Buenavista, Riñonada y El Tambo, las mismas que hoy están concesionadas a la multinacional Anglo Gold Ashanti y por las que el Macizo Colombiano se movilizó en días pasados en el tercer foro minero en defensa de la vida, el territorio y el medio ambiente.