No la quieren en sus tierras. Ni a grande, ni a pequeña, ni a mediana escala; ni mucho menos a cielo abierto. Ni la legal ni la ilegal. Ni siquiera la ejercida por ellos mismos. Eso contaba Andrés Almendra antes de que comenzara el ‘Primer encuentro intercultural en defensa de la Madre Tierra’
Los indígenas nasas libraron la primera gran batalla contra la minería en el río Mondomo (norte del Cauca). La consigna era: si nos toca dar la vida, la damos, pero nuestro territorio lo respetan, cuenta Andrés Almendra, comunero. Tres retroexcavadoras, siete dragas y ocho motobombas habían sido instaladas en las riberas. La guardia indígena de los resguardos Las Mercedes y la Laguna Siberia enfrentó a los invasores. Aparecieron con sus bastones de chonta y sus banderas rojas y verdes. No sabían si los obreros que estaban extrayendo oro tenían licencia para estar allí. No importaba. No queremos ningún tipo de minería en nuestro territorio, repite Almendra.