Carta de rechazo a la criminalización, represión, hostigamiento e intimidación contra la Minga Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular de Colombia
Carta de rechazo a la criminalización, represión, hostigamiento e intimidación contra la Minga Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular de Colombia
Portugal, 5 de junio de 2016
“Vivimos porque peleamos contra el poder invasor y seguiremos peleando mientras no se apague el sol.”
Extracto de Hijo del Cauca, himno del Pueblo Nasa. Solidaridad desde los y las activistas/estudiantes de los Programas de Posgrado del Centro de Estudios Sociales (CES): Expresamos nuestra profunda preocupación y enérgica condena por los hechos que están aconteciendo en el marco de la Minga Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular de Colombia iniciada el 30 de mayo de 2016.
El mismo lunes 30 de mayo y justo al comienzo de las movilizaciones, el guardia emberachamí Willington Quibarecama Nequirucama, de 26 años, muere arrollado por una tanqueta de la policía en el sector de La Delfina, del municipio de Buenaventura, Valle.
El día 2 de junio de 2016 en que se cumplen 15 años de la desaparición aún no esclarecida del líder embera-katío Kimy Pernía Domicó, dos compañeros y guardias nasa: Gersaín Cerón Cuainás de 30 años, del resguardo indígena de Las Mercedes, y Marcos Aurelio Díaz del resguardo de La Aguada, ambos de la zona Nor-Oriente del Territorio Ancestral Sa´th Tama Kiwe han sido asesinados por impactos de bala efectuados por las fuerzas del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía Nacional de Colombia) en el corregimiento el Pital del municipio de Caldono, Cauca.
A fecha de 2 de junio sólo los pueblos indígenas ya reportan 135 heridos entre ellos una mujer embarazada y dos niños del pueblo Zenú, Córdoba afectados por los gases lanzados por el ESMAD; 2 indígenas judicializados entre ellos una mujer; 5 retenidos ilegalmente y un desaparecido el guardia Albino Oki Duade, Chocó.
Desde el compromiso solidario internacional demandamos del Gobierno de Colombia que respeten el legítimo derecho a la protesta, la movilización, el disenso y la resistencia, y no se dé un tratamiento de guerra a la protesta social movilizada en la Minga Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular de Colombia.
Exigimos que cesen las campañas de señalamiento y estigmatización del Gobierno Nacional en la persona del Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, y de algunos medios de comunicación sobre la movilización indígena.
Pedimos seguridad y cumplimiento de garantías por parte del Gobierno para las comunidades, organizaciones y personas movilizadas en la Minga frente a amenazas e intimidaciones de parte de elementos paramilitares entre otros. Por cada indio muerto, otros miles nacerán.
Cxa´ Cxa´ Cxa´ Cxa´- Fuerza Fuerza.
Con fuerza y cariño, firmamos activistas/estudiantes de los Programas de Posgrado del Centro de Estudios Sociales (CES):
Begoña Dorronsoro (Euskadi) Fabián Cevallos Vivar (Ecuador) Maisa Antunes (Brasil) Jonas Van Vossole (Bélgica) Tiago Miguel Knob (Brasil) Fernanda Belizário (Brasil) Maurício Hashizume (Brasil) Giovanna Micarelli (Italia) Orlando Aragón Andrade (México) Luciane Lucas dos Santos (Brasil) Javier García Fernáandez (España) Verónica Yuquilema Yupangui (Ecuador, Pueblo Kichwa Puruwá) Boaventura Monjane (Mozambique) Mateo Martínez Abarca (Ecuador) Sebastián Zúñiga (Chile) Francesca Paola Casmiro Gallo (Italia) Sergio M. Tapia Argüello (México) Sebastián Medina Gay (Chile) Cristopher Corvalán Rivera (Chile) Pablo Gilolmo Lobo (España) Dea Marlini (Italia) Ceren Akyos (Turquía) Jafar Silvestre (Mozambique) Sofia da Palma Rodrigues (Portugal)
Continúan acciones de liberación de la madre tierra en el norte del Cauca
La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, a través de un comunicado de prensa rechazó las afirmaciones del presidente de Asocaña, Juan Carlos Mira, que afirmó que las comunidades indígenas del norte del Cauca poseen más de 100 mil hectáreas de las cuales solo aprovechan el 10 por ciento y gran parte de ellas están sembradas en cultivos ilícitos.
Para Arcadio Mestizo, integrante de la Consejería de la ACIN, las afirmaciones de Mira, no solo son descontextualizadas, sino que además ignoran una lucha histórica que han emprendido las comunidades para que sus tierras les sean devueltas, en lo que se ha denominado «Liberación de la madre tierra» o para que se de una repartición de las mismas de una forma más equitativa.
«Para las comunidades indígenas, especialmente del Norte del Cauca, hay una necesidad de tierra, enmarcada en una propuesta que conoce el gobierno Nacional» afirmó Mestizo y agrego que están solicitando que se dispongan 270 mil hectáreas de tierra que serían ocupadas por 112 mil indígenas. (Le puede interesar: «Cerca de 19 empresas son las que han acaparado más tierras en Colombia»)
En ese mismo sentido aseguró que la ACIN ha intentado entablar un diálogo tanto con el gobierno como con las empresas de caña, en donde se les ha expuesto la situación que afrontan los indígenas y se les ha manifestado que solo estarían pidiendo que se re distribuya una pequeña cantidad de tierra para poder sembrar, no solo a los indígenas, sino también a los afros y campesinos que habitan el territorio.
«EL MONOCULTIVO DE LA CAÑA ESTA ARRINCONANDO A LAS COMUNIDADES INDÍGENAS»
Además, los indígenas han denunciado que el monocultivo de caña de azúcar ha generado diversos daños al ambiente y a los ecosistemas ancestrales, debido al uso excesivo del agua. Asimismo, afirmó que esta forma de economía esta arrinconando a las comunidades indígenas que no encuentran otro mecanismo para garantizar su supervivencia en el territorio.»El monocultivo de la caña lo que ha hecho es reducir la economía propia y sustentable porque se necesita el territorio para mantener una economía comunitaria» señaló Mestizo.
La ACIN afirmó que los diálogos para ellos continúan abiertos con todos los sectores, desde que se den de manera articulados con los empresarios y las instituciones gubernamentales, sin embargo denunciaron que hay un incumplimiento por parte del Estado, debido a que mendiante la Constitución de 1991 se garantizan los derechos básicos a las comunidades indígenas.
Las aseveraciones de Mira, se dan en medio del debate abierto por el candidato a presidencia Gustavo Petro, que propuso en Puerto Tejada, Cauca, comprar las tierras de la empresa Incauca, para dárselas a los indígenas.