Informativo Regional AMCIC: CRIC convoca a la Marcha y Audiencia Pública en la Ciudad de Bogotá.

La “voz de los pueblos desde los territorios” continúa visibilizando la lucha y resistencia de los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas, así mismo a los sectores sociales y populares del Cauca, Colombia y el Continente del Abya Yala. El Consejo Regional Indígena del Cauca –CRIC- está convocando a una Marcha en la Ciudad de Bogotá en defensa de la Jurisdicción Especial Indígena, el Derecho a la Movilización y la Protesta Social a realizarse del 22 al 27 de noviembre de 2015; Recorrido que cerrara con  la realización de una Audiencia Pública, donde levantaremos nuevamente nuestra voz para denunciar la vulneración de nuestros derechos por parte del Gobierno Nacional. Mientras se habla de paz en la Habana, nos señalan y encarcelan cuando ejercemos nuestros derechos consagrados en la constitución política.

A través del Informativo visibilizamos la denuncia pública realizada por el gobernador de Munchique Los Tigres, sobre los hechos de persecución que continúan contra el pueblo Nasa ya que hombres armados atacaron Centro de Armonización de Gualanaday donde se encuentra nuestro líder Feliciano Valencia. Y trasladándonos al Resguardo de Jambalo conocimos de parte del colectivo Voces de Nuestra Tierra que los cuidadores del Territorio Kiwe the´gnas (guardias indígenas) adelantan encuentros en el Territorio con el objetivo de realizar análisis de contexto organizativo y territorial.

“Voces de los pueblos desde los territorios” conoció que el Programa de Educación Bilingüe Intercultural PEBI-CRIC realizará Junta Directiva Regional de Educación a realizarse el 30 de noviembre, 01 y 02 de diciembre de 2015 en el Territorio de Convivencia, Dialogo y Negociación La María Piendamo con el objetivo de retro alimentar y ratificar el Sistema Educativo Propio SEIP.

Por parte del Colectivo de Comunicación de la Zona Oriente nos dan a conocer que el Consejo Territorial de Autoridades Indígenas del Oriente Caucano COTAINDOC y su Programa de Educación Zonal continúan fortaleciendo la parte productiva de esta región del Cauca.

Continuando con el recorrido informativo nos trasladamos al Pueblo Totoroez donde dialogamos con el Karopik (gobernador) quien nos dio a conocer sobre el III Congreso a realizarse en la Vereda de Betania los días 4, 5 y 6 de diciembre de 2015, este tendra un carácter evaluativo que permita revisar mandatos que han surgido de los congresos anteriores, de esta forma replantear y proyectar el camino con el fin de continuar fortaleciendo nuestro Plan de Vida.

El Colectivo de Comunicación Nuestra Voz Estéreo nos dio a conocer que en la Zona Occidente la Consejería Uh wala Vxic Territorio Sagrado pico de Águila se prepara para la Asamblea Ampliada de Cabildos con el objetivo de continuar fortaleciendo el proceso organizativo.

En la Zona Costa Pacífica donde habitan el Pueblo indígena Eperara Siapirara conocimos de sus autoridades una denuncia sobre las políticas extractivistas como la minería están generando desarmonía en el territorio, así mismo no hay atención social por parte del estado a las comunidades y exigen mayor presencia del gobierno nacional.

En el ámbito Nacional “vos de los pueblos desde los territorios” realiza un recorrido informativo visibilizando el accionar de los Paramilitares en el Alto Baudó donde descaradamente  prometen asesinar a los que participen de la Minga comunitaria que están impulsando las comunidades, así mismo en San José de Apartadó los Militares y gobierno insisten en negar la realidad que viven las comunidades, en el Casanare asesinaron a Daniel Abril líder comunitario que denuncio en varias ocasiones a las empresas petroleras por violación a los derechos humanos a la población, movimiento social ha manifestado que es una gran pérdida para las comunidades y por último se evidencia una guerra preventiva del gobierno de Santos en favor a las empresas trasnacionales.

En el recorrido Internacional visibilizamos como en Paraguay los pueblos indígenas continúan defendiendo y protegiendo los bosques como elementos de vida para la humanidad. 

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Por: Programa de Comunicaciones CRIC

Denuncia y posición política del movimiento indígena acerca del genocidio que se viene presentando con los pueblos indígenas

Territorio ancestral de San francisco, Toribio.

13 de Agosto de 2019

Minga es unidad por la vida, la dignidad y el territorio

Las autoridades ancestrales, las guardias milenarias y las comunidades indígenas somos el fruto de un largo proceso de pervivencia de los pueblos originarios, que ancestralmente hemos habitado estos territorios, en consciencia profunda del ordenamiento natural, revelado desde el mundo espiritual por la vivencia de la ley de origen. 

Pasando por los tiempos de la Cacica Gaitana, Juan Tama, Manuel Quilos y Ciclos, Quintín Lame y los 48 años del Consejo Regional Indígena del Cauca, las comunidades, somos herederas de un gran sueño, construido y reafirmado en los diferentes congresos y asambleas comunitarias llevadas a cabo por nuestro proceso, que ha mandatado la necesidad de ser nosotros mismos quienes dirijamos el destino de nuestras vidas, desarrollando formas de convivencia  armónicas con la madre tierra que retomen lo ancestral y los mandatos comunitarios, escuchando, comprendiendo y orientando, desde la parte espiritual, la familia, la comunidad, y la autoridad a partir de los sentidos de la vida; e interactuando con otras culturas.

En este sentido desde la llegada de la invasión, hemos resistido con la fuerza asombrosa de nuestro espíritu a la violencia cíclica, que de un periodo a otro se sigue reproduciendo con otros sujetos, otras armas, y otras estrategias cada vez más sofisticadas, menos evidentes, que constituyen en estos tiempos un panorama difícil por la persistencia de altos índices de robos, secuestros, amenazas, asesinatos sistemáticos, desapariciones, enfrentamientos y el reclutamiento de jóvenes y menores.

Desde el periodo en que se firma el acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC – EP estos hechos se recrudecen, registrando entre enero de 2016 y Julio de 2019, 738 homicidios en contra de líderes sociales y defensores de derechos humanos, 161 en el departamento del cauca, 40 de ellos dentro de nuestro proceso organizativo.

En ello la desaparición de las FARC-EP como fuerza político militar está acompañada de una recomposición de poderes y de negocios en la zona; transformación que comenzó desde 2015 en lo que las FARC-EP llamaron su economía de guerra, la cual teniendo en cuenta el secuestro, se relaciona con la distribución de rentas y seguridad armada de los negocios de la cocaína, la marihuana y la minería en los eslabones locales, regionales e internacionales, escenario actual de disputa en nuestros territorios por las nuevas relaciones de dominio territorial con todas sus implicaciones, en las que contamos seis grupos armados con presencia en el departamento, grupos residuales o emergentes, lo mismo que narco-paramilitares.

En 2019 los cultivos ilícitos llegan a 171 mil hectáreas, cifra sin precedentes en la historia, pero de manera contradictoria, durante todos estos años los gobernantes de turno autorizaron la extradición de no menos de 2.423 connacionales, con miles de hectáreas fumigadas con glifosato y sometidas a erradicación forzada.
A la luz de estos resultados –sin considerar los miles de muertos y de la confiscación de embarques, por acción de la llamada “guerra contra las drogas”- es necesario preguntar: ¿Dónde está la efectividad? ¿Por qué no decae el negocio que dice combatir? ¿Por qué el establecimiento continúa aferrado a una estrategia totalmente inocua?

Frente a esto el gobierno actual estigmatiza nuestras comunidades y nos culpa de no querer dejar entrar a la fuerza pública en nuestros territorios, a sabiendas que ya existen más de 7 bases militares, con puestos de policía en todos los municipios y constantes monitorios aéreos, a pesar de los reclamos de autonomía que hacemos los pueblos indígenas, sin ninguna efectividad real, ni respuesta satisfactoria para solucionar esta problemática. Y es que para nadie es un secreto la estrecha relación que existe entre narcotráfico y poder tradicional que anida en la institucionalidad colombiana, con el lavado de activos, el aceite a campañas electorales y la complicidad de entidades del estado que convirtieren al narcotráfico en una estrategia del poder tradicional para conquistar nuestros territorios, mediante la destrucción de los tejidos y procesos sociales, hilados a lo largo de décadas de lucha por el derecho a la tierra y una vida digna.

Para estos poderes, el recorrido de los 48 años de vida del CRIC, en su proceso de autonomía y la búsqueda de reconocimientos de la institucionalidad frente la exclusión permanente con relación a la tierra productiva, el buen vivir, la salud, la educación y la defensa de la madre tierra, son un peligro para sus intereses. 

Algunas de nuestras conquistas, que son el desarrollo de poner en práctica el anhelo histórico de la reforma agraria, nos han convertido en un referente que quieren destruir con leyes y fusiles, que nos tiene por más de 60 años sumidos en un proceso de guerra que no es nuestra, pero que ha afectado profundamente los aspectos cosmogónicos, culturales y territoriales que nos hacen parte de un numero calculado de 8 millones de víctimas. 

En esto vivimos una fuerte desesperanza a un proceso de paz, al cual brindamos el apoyo y del cual fuimos los primeros en buscar una salida negociada, pero al que hoy asistimos con la negación de parte de estos gobiernos a los planteamientos de una paz integral, con todas sus reformas regresivas, los tratados de libre comercio, y la exacerbación de la guerra. 

Frente a esta situación requerimos de un diálogo con el presidente Duque de gobierno a autoridades ancestrales y de todos los pueblos de Colombia a un debate de alto nivel para discutir sobre el conjunto de políticas que consideramos contrarias, y reiteramos el llamado a concertar con los pueblos sus propias visiones del desarrollo para el estado y el buen vivir para nosotros. 

Llamamos a los demás pueblos de Colombia, y a los movimientos sociales, estudiantiles, obreros, urbanos y comunidades rurales para que de manera conjunta reactivemos acciones que ayuden a visibilizar la problemática que hoy estamos viviendo, reactivando la Minga en todos sus aspectos.

No vamos a coordinar acciones con la fuerza pública, pues debemos de pactar un acuerdo definitivo para la solución a los cultivos de uso ilícito, a través del fortalecimiento de los planes de vida, así como el reconocimiento y fortalecimiento de los Kiwe Thegnas y las diferentes denominaciones de las guardias comunitarias afros, campesinas e indígenas, defensoras de la vida, para el ejercicio de control territorial convocando una gran minga nacional e internacional. 

En ello desarrollaremos acciones de carácter humanitario y de control territorial, que nacen del acuerdo conjunto firmado entre las autoridades el presente año fundamento en la ley de origen, derecho propio, usos y costumbres del pueblo nasa, fallos del nasa üus yutx pehnxi, la resolución de Vitonco de 1985, la declaratoria de emergencia de la maría Piendamo en 1999, la resolución de autonomía en Pancitara del 2000, pronunciamiento de Toribio del 2011,  los congresos territoriales, la ley 89 de1890 y los artículos 7, 10, 63, 246, 329 y 330, sentencias y autos emitidos por las cortes y demás normas de la constitución política a favor de los pueblos indígenas de Colombia, el convenio 169 de la OIT ratificado por la ley 21 de 1991, la declaración universal de los Derechos de los pueblos indígenas de la ONU del 2007 y la Declaración Americana de Derechos de los Pueblos Indígenas de la OEA del 2016. 

Llamamos a la comunidad internacional para que continúe con su misión de observación y verificación, tanto de los acuerdos gobierno-insurgencia, pero también sobre la crisis humanitaria que vive Colombia y en particular la zona norte del cauca.

Afirmamos que las declaraciones de la ministra Nancy Patricia y su comitiva en reunión en la sede del Cric día 12 de agosto del presente año, no satisfacen ni dan respuesta a nuestras exigencias, por lo tanto, nos declaramos en asamblea permanente.

Llamamos al estado colombiano, exigiendo salidas inmediatas y concertadas para la solución de las problemáticas de las comunidades del norte del cauca fundamentalmente alrededor de los siguientes puntos: 

  • Problemática del narcotráfico con base a un plan integral de los pueblos indígenas, acorde con sus planes de vida.
  • Fortalecimiento de la guardia indígena y de los mecanismos de control propio de los pueblos indígenas en el marco de la autonomía, el territorio y los sistemas propio
  • Parar el genocidio a nivel nacional y especialmente en el norte del departamento del cauca
  • Le necesidad de tierras productivas para las comunidades indígenas, y la democratización en la propiedad rural en Colombia
  • Aclarar la presencia del cartel de Sinaloa. 
  • Precisar las acciones internas para la agenda que se tratará con las comunidades. 

Consejo Regional Indigena del Cauca CRIC