Finaliza la Primera Cumbre de la Nación Nasa

Primera Cumbre de la Nación Nasa, Çxhab Wala Kiwe, Territorio Sa’th Tama Kiwe, Caldono, Cauca – 5 al 8 de Diciembre de 2025

El Pueblo Nasa Reafirma su Compromiso con la Paz, la Defensa del Territorio y los Derechos Culturales

En el marco de la Primera Cumbre de la Nación Nasa, celebrada del 5 al 8 de diciembre de 2025 en el Territorio Sa’th Tama Kiwe, Kwet Ki’na (El Pital), Municipio de Caldono, Cauca, se reunió un gran número de Autoridades, sabedores ancestrales, mayores, mayoras, comunicadores y niños del pueblo Nasa para dar voz a las preocupaciones y reflexiones sobre la realidad actual, la defensa del territorio y la protección de la cultura, espiritualidad y el Nasa Yuwe.

Palabras de los Sabedores Ancestrales

El Territorio y la Espiritualidad

Los sabedores ancestrales, sabiendo que el territorio no es solo tierra, sino un espacio energético y espiritual, destacaron la necesidad de volver a conectarnos con nuestra Uma Kiwe (madre tierra), uno de los sabedores dijo: “El territorio es nuestra Uma Kiwe, el espacio energético sagrado donde los grandes espíritus nos dan la vida, no se trata solo de tierra, sino de un cosmos en el que estamos interconectados con la luna, el sol y las estrellas”. En sus palabras se resaltó que al hablar de territorio, no se refiere solo al espacio físico, sino a la conexión sagrada que tenemos con los elementos del universo, esta visión de territorio y espiritualidad está profundamente marcada por la cosmovisión Nasa, en la cual “no hay territorio sin la tierra, y no hay tierra sin la conexión espiritual”, este enfoque también subraya la importancia de la lengua materna Nasa Yuwe, que es el medio para mantener viva esa conexión, sin la cual perderemos nuestra esencia.

A lo largo de la cumbre, las y los sabedores pidieron rescatar nuestra lengua y recordaron que “el Kwe’sx Yuwe (lengua Nasa) es la herramienta para comunicarnos con los espíritus, con la tierra”, los mayores compartieron su dolor al ver cómo la lengua Nasa Yuwe se ha debilitado, observando que mientras que los niños y jóvenes ya no hablan la lengua, el castellano se ha impuesto y con ello, hemos perdido mucho de nuestra conexión ancestral.

El “Ombligo” del Pueblo Nasa

Un Llamado a la Sanación Espiritual

Uno de los mayores utilizó la palabra el “ombligo” para describir el estado espiritual del pueblo Nasa: “Nuestro ombligo está enfermo. El corazón de nuestra Nación Nasa está insípido, porque hemos dejado de fortalecer nuestras raíces, nuestra espiritualidad y nuestras costumbres”, esta enfermedad espiritual, dijeron, se refleja en el desgaste de nuestras tradiciones, la pérdida de conexión con la lengua y la crisis ambiental que afecta directamente a nuestra tierra y la vida misma de nuestra comunidad. El llamado a la acción fue claro: “Debemos sanar ese ombligo, reactivar nuestras raíces espirituales y caminar juntos hacia la sanación”, este proceso, indicaron, debe involucrar a toda la comunidad, autoridades tradicionales, mayores, sabedores espirituales, y comunicadores, para restablecer la armonía perdida y fortalecer la unidad del pueblo Nasa, propusieron que esta sanación debe incluir mingas espirituales en cada resguardo, para recoger las fuentes energéticas de la tierra y restaurar el equilibrio.

El Papel de los Niños, Mujeres, Guardia, Mayores,Sabedores ancestrales y Comunicadores

Tejedores de Paz y Defensores de la Vida

En este espacio de reflexión, los Niños, Mujeres, Guardia, Mayores, Sabedores ancestrales y Comunicadores del pueblo Nasa, reafirmaron su rol como Tejedores de paz y protectores de la vida y el territorio, en el caso de “la comunicación no es solo un hecho técnico, es un acto político, es defender nuestra vida y territorio”, subrayaron; en el papel de los Niños, Mujeres, Guardia, Mayores, Sabedores ancestrales y Comunicadores, aseguraron que no solo buscan visibilizar los procesos de la comunidad, sino también proteger a los suyos desde una perspectiva ancestral y comunitaria. Los comunicadores manifestaron “No estamos solo para informar, sino para prevenir, para curar, para proteger la vida”, enfatizando que la comunicación es clave para la armonía territorial y que su trabajo va más allá de simplemente dar noticias: es un acto de amor y de defensa por la vida.

En las intervenciones, los comunicadores destacaron que la comunicación propia debe ser el medio para fortalecer la unidad del pueblo Nasa y preservar la identidad, recalcaron que la comunicación debe contribuir a sanar las heridas espirituales y culturales que se han generado a lo largo de los años.

La Participación de los Niños

Mujeres, Guardianes del Futuro

Los niños, en su voz sincera, mostraron un profundo entendimiento sobre los problemas que enfrenta su pueblo, en su intervención, expresaron con claridad que “la vida es cuidar a Uma Kiwe”, de manera conmovedora, hablaron de la importancia de proteger la madre tierra, no solo de la violencia, sino también de los daños causados por la explotación de los recursos naturales, especialmente la cultivación de coca, un niño expresó que “la coca es mala porque nos trae muerte y enfermedad, debemos sembrar café, sembrar vida”.

Los niños también hablaron de la identidad, reconociendo que “ser Nasa es saber de dónde venimos, quiénes son nuestros abuelos y abuelas”, este llamado a la identidad Nasa es un grito de esperanza, donde los más pequeños piden que sus voces sean escuchadas y que se fortalezcan los procesos de enseñanza de la lengua y las costumbres ancestrales.

La Importancia del Consejo de Sabedores

Unificación y Acción Colectiva

Un tema clave de la cumbre fue la propuesta de crear un Consejo de Sabedores, conocido en lengua Nasa como “Jü’gthewe’sx Yuwe”, este consejo tendría la misión de guiar y orientar a las Ne’jwesx (autoridades tradicionales), no para quitarles sus funciones, sino para trazar un camino espiritual y cultural que permita la sanación y restauración del pueblo Nasa, “El consejo no es un espacio para juzgar, sino para sanar y unir a la comunidad”, indicaron los mayores.

Este Consejo de Sabedores sería crucial para enfrentar los desafíos contemporáneos, especialmente la pérdida de nuestra lengua, el desgaste espiritual y la crisis ambiental que afecta a la madre tierra, la propuesta fue recibida con gran esperanza, pues se considera una herramienta vital para recuperar la unidad y fortalecer la espiritualidad dentro de la Nación Nasa.

Un Llamado a la Unidad y la Acción Colectiva

Este espacio fue un punto de reflexión profunda, donde las Autoridades, sabedores ancestrales, los Niños, Mujeres, Guardia, Mayores, Sabedores ancestrales y Comunicadores coincidieron en la necesidad de reconstruir el tejido social, cultural y espiritual del pueblo Nasa, enfatizaron que el camino hacia la paz y la protección del territorio no solo pasa por la defensa de los recursos naturales, sino por un proceso de sanación profunda que debe involucrar a todos los miembros de la comunidad.

El camino hacia la paz es la armonía territorial, y esa armonía solo se logra si todos nos unimos para cuidar nuestra tierra, nuestra lengua y nuestra cultura”, este fue el mensaje final de la cumbre, que resuena en cada rincón del territorio Nasa, recordándonos que, como comunidad, debemos sanar nuestras heridas y caminar juntos hacia un futuro de unidad y bienestar colectivo.

Por: Programa de Comunicaciones – CRIC

Los sueños de las semillas de vida – Kikɨta Pusr Unirik

En el ser y sentir del corazón de los sueños de semillas de vida (Masrpe Maitik Kikɨta Pusr Unirik) se forja el destino de muchos, un llamado ancestral que trasmite los conocimientos y coloca el camino hacia una guía donde la identidad, la tierra y la esperanza se tejen entre hilos de resistencia y transformación, los niños guardianes de un legado sagrado se convierten en los herederos de los usos, costumbres, tradiciones y las aspiraciones de un pueblo que ha sabido resistir y soñar en medio de desafíos históricos.

El movimiento indígena con las cosmovisiones de nuestros ancestros y los llamados constantes de la madre tierra en forma de lluvias, truenos y arcoíris; un ejemplo fue el volcán en el territorio de Puracé, hoy nos habla no solo para reivindicar los espacios de vida los mal llamados recursos naturales, sino de construir una sociedad donde cada territorio, cada voz y cada sueño encuentren su lugar en el tejido de unidad, el cambio climático, reflejo de los desequilibrios que afectan directamente a nuestra vida, se apuntala como un llamado de urgencia por proteger nuestros espacios de vida y nuestras formas de producción donde el clima define lo que alguna vez fue armónico-familiar.

Nuestra organización, al igual que el maíz, enfrenta malezas, que con el tiempo, hay que ir desyerbando; durante este período, vamos fortaleciendo la gobernabilidad y la autoidentidad hasta lograr la recuperación del territorio y la defensa de nuestra cultura y vida, con el espíritu de aquellos que han recorrido los caminos se nos llama a repensar el futuro: ¿qué sociedad queremos construir? ¿cómo podemos entrelazar los sueños de los niños y la experiencia de los mayores en un proyecto político que abraza tanta diversidad étnica como los desafíos internacionales?

La respuesta se encuentra en la unidad, en el trabajo en minga y en la capacidad de transformar cada obstáculo en una oportunidad de reencuentro. Las normativas ancestrales y las leyes modernas se convierten en herramientas que, si se utilizan con sabiduría, pueden potenciar las acciones colectivas de las comunidades en el territorio. En este contexto, el diálogo entre los distintos sectores indígenas, campesinos, afrodescendientes y demás aliados, se torna prioritario para continuar construyendo procesos a favor de las comunidades.

Este es el sueño que nos une, un sueño mediano a largo plazo, que se alimenta de la memoria y se proyecta hacia el horizonte de una sociedad en minga, justa y en armonía con la naturaleza, sí, en cada comunicación, en cada decisión política y en cada gesto de solidaridad, renovamos el compromiso de construir, para todos y con todos, el espacio vital de nuestros pueblos.

Que todos esos sueños se cumplan y en otros 54 años sigamos firmes en este caminar el cual debe perdurar durante el tiempo y en el espacio.

Comunicaciones CRIC