El Territorio Ancestral Resguardo Indígena San Andrés de Pisimbalá informa a la opinión pública que el viernes 5 de junio de 2026, la autoridad principal del resguardo de San Andrés de Pisimbalá se encontraba realizando diligencias personales en la cabecera municipal de Inzá. Posteriormente, emprendió su regreso hacia su lugar de residencia, ubicado en la vereda Lomitas.
Siendo aproximadamente las 7:30 p. m., al transitar por un sector conocido como El Matadero, observó que unas personas que se encontraban en el lugar encendieron una motocicleta y se desplazaron por la misma vía en dirección al puente sobre el río Ullucos, en la vereda Lomalta. La autoridad continuó su recorrido de manera habitual y logró adelantarlos, mientras dichas personas permanecieron en el sector.
Minutos después, a una distancia aproximada de tres kilómetros, en el límite entre las veredas Lomalta y Lomitas, dos personas salieron repentinamente a la vía e interceptaron el paso de la autoridad, haciendo uso de expresiones agresivas en su contra. Ante esta situación y considerando las difíciles condiciones de orden público que actualmente afectan al territorio por la presencia de actores armados al margen de la ley, la autoridad reaccionó para proteger su vida e integridad.
Durante el hecho, abandonó la motocicleta y se lanzó por una zanja. En medio de la persecución, los presuntos delincuentes intentaron sujetarlo de la ruana para impedir su escape. En medio de la maniobra, la autoridad cayó sufriendo lesiones y afectaciones físicas. A pesar de ello, logró reincorporarse, escapar de sus agresores y ponerse a salvo. Posteriormente, se comunicó con un cabildante del territorio de San Andrés de Pisimbalá para informar lo sucedido.
De manera inmediata se activaron los mecanismos de apoyo comunitario. Integrantes de la comunidad, junto con el cuerpo de Cabildo y la Guardia Indígena, acudieron al lugar de los hechos para brindar acompañamiento, verificar la situación y realizar las acciones correspondientes. Sin embargo, las personas involucradas ya habían abandonado el sector, por lo que no fue posible establecer su identidad.
Desde el Territorio Ancestral Resguardo Indígena San Andrés de Pisimbalá rechazamos de manera contundente cualquier hecho que ponga en riesgo la vida, la integridad, la tranquilidad y la seguridad de nuestras autoridades, comuneros y comunidades. Situaciones como esta generan preocupación, afectan la convivencia y alteran la armonía territorial que históricamente hemos construido como pueblo indígena.
Exigimos a todos los actores armados el respeto por la vida, la integridad personal, la autonomía de los pueblos indígenas y el ejercicio de nuestros derechos colectivos, en concordancia con los principios del Derecho Internacional Humanitario y el respeto irrestricto de los derechos humanos.
Los pueblos indígenas continuamos siendo defensores de la vida, del territorio, de la armonía comunitaria y de la construcción de una paz duradera. Nuestro compromiso sigue siendo la protección de los derechos individuales y colectivos, así como la pervivencia física y cultural de nuestros pueblos.
Hacemos un llamado al Gobierno Nacional, a los organismos de control, a las instituciones competentes y a la comunidad internacional para que acompañen y garanticen la protección de los pueblos indígenas del Cauca frente a las situaciones de violencia que continúan afectando nuestros territorios.
Reiteramos nuestro compromiso con la paz, la convivencia y la defensa de la vida. Estos hechos representan una amenaza para los esfuerzos colectivos que adelantan nuestras comunidades en la búsqueda de la armonía y el buen vivir.
“Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra.”
Territorio Ancestral Resguardo Indígena San Andrés de Pisimbalá
6 de junio de 2026.








Con el primer canto de los pájaros y el fuego encendido en el Ipx Ka’th (Tulpa) intercultural, inició este viernes 5 de diciembre la Primera Cumbre de la Nación Nasa – Nasa Wala, Çxhab Wala Kiwe, un encuentro importante que reúne a Autoridades Tradicionales, mayores espirituales, Kiwe Pu’yaksa, Kiwe Thegnas, mayoras, mayores, mujeres, jóvenes y representantes de los 206 territorios que conforman la gran Nación Nasa en Colombia.
Instalación del evento: palabra de origen y mandato colectivo
Tras un espacio autónomo de las Autoridades, a las 2:00 pm. se instaló oficialmente la Cumbre, en este acto, los Kiwe Thegnas, los The’ walas, las Autoridades espirituales y los representantes zonales recordaron que esta cumbre es más que una reunión: es la reafirmación de la existencia milenaria del Pueblo Nasa como Pueblo Originario del Abya Yala y la continuidad de un mandato que viene desde los mayores que resistieron la invasión, la colonia y las múltiples formas contemporáneas de violencia. Las autoridades recordaron que los Pueblos Originarios han resistido, han creado, tejido y propuesto caminos propios de vida en medio del conflicto armado, el despojo, el extractivismo, la militarización y las violencias sistemáticas que persisten en los territorios, también se recordó que el Pueblo Nasa fue reconocido por la Corte Constitucional como uno de los pueblos en riesgo de exterminio físico y cultural, y que el Plan de Salvaguarda protocolizado en 2016 no ha sido implementado por el Estado, en un Territorio marcado por la violencia y las tensiones armadas, el arte se volvió mensaje de esperanza y continuidad.
Una jornada histórica