Primero la vida y el territorio

Santander de Quilichao

Como Çxhab Wala Kiwe manifestamos nuestra profunda preocupación por los hechos de violencia que han tenido lugar en el Cauca en los últimos días. Prácticamente cada fin de semana ocurren oleadas de asesinatos en los distintos municipios de la región, manteniendo una constante zozobra que somete a las comunidades a un régimen de desarmonía permanente. Enero cierra con cifras asoladoras debido a por lo menos ocho homicidios. Primero se conoció del doble homicidio en el municipio de El Tambo, en el centro del departamento, donde se hallaron los cuerpos de dos jóvenes amarrados de manos, ejecutados con tiros de gracia. Dos asesinatos más se dieron el pasado sábado en Corinto, con pocas horas de diferencia. El primero se conoció alrededor de las 7:10 pm, frente al cementerio del pueblo, donde se encontró el cuerpo de un hombre aproximadamente entre los 20 y 25 años de edad. El segundo hecho ocurrió unas horas después, Daniela Díaz Collazos, de tan solo 17 años, originaria del municipio de Caldono y familiar del exconsejero mayor del CRIC por la zona Sa’t Tama Kiwe, Alfonso Díaz, apareció asesinada en el sector del Jagual. De otra parte, en el municipio de Santander de Quilichao fue asesinado Alex Galeano Grijalba de 25 años en el sector de Llanito, perteneciente al corregimiento de Mondomo. En el mismo sector hubo otro asesinato cuya víctima no había sido identificada hasta el momento de publicación de este comunicado.

En la mañana de este lunes 29 de enero, se ha conocido de al menos dos homicidios más. Primero el asesinato en el corregimiento de Siberia, municipio de Caldono, del joven Sebastián Collazos, originario de la vereda El Guaico, del mismo municipio. Más tarde, en la vereda El Guabo de Santander de Quilichao, a pocos minutos del casco urbano, fue asesinada otra persona que se movilizaba en una motocicleta, exactamente por el sector donde antes se encontraba la base militar.

Además de los asesinatos, permanentemente hay desarmonías que ponen en riesgo la vida y la integridad de comuneros a lo largo de la región. Casi todos los días se reportan menores desaparecidos en los territorios indígenas que, en realidad, obedece a reclutamientos de los grupos armados. Se dan intimidaciones a líderes sociales, como fue el caso del presidente de la JAC de la vereda Carbonero, resguardo de Canoas en el municipio de Santander de Quilichao, donde hombres armados llegaron a su casa en la noche de este domingo 28 de diciembre. Afortunadamente el presidente de junta logró huir, pero la situación de riesgo se mantiene, pues en este mismo territorio sucedió la masacre de la familia Ramos Menza en el mes de diciembre de 2023.

Consideramos que estos hechos son muestra de una situación de progresivo deterioro de la convivencia comunitaria y las posibilidades de construcción de paz. Es una preocupación del primer orden que los menores de edad sigan siendo víctimas de los asesinatos y el reclutamiento para la guerra. Esto no puede normalizarse de ninguna manera. La violencia ha ganado protagonismo como el principal regulador social, reina la imposición de la voluntad del más sanguinario. Como comunidades organizadas rechazamos todos los actos de violencia contra las familias y territorios. Nuestro compromiso absoluto con la paz nos obliga a pronunciarnos en estos momentos en los que el proyecto de muerte avanza. Hacia adentro tomamos medidas de protección colectiva y de cuidado de la vida, pero sin el compromiso del estado colombiano, así como de los demás sectores sociales, no podremos avanzar a una sociedad más justa y con una paz verdadera para los pueblos.

“Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra”

Juegos que fortalecen la vida, la juventud indígena se encuentra en Munchique Los Tigres

En el Norte del Cauca los Pueblos Indígenas se reunieron en el marco de los Cuartos Juegos Ancestrales “Por la juventud, la vida, la alegría y la paz del territorio”. Un encuentro del deporte es espacio de formación, pedagogía y reafirmación cultural.

El inicio de la Minga

El sol nuevamente se asoma en el territorio de Munchique los Tigres y ya se escuchan voces que llaman al encuentro; comuneros, jóvenes, niños y mayores llegan desde distintos Pueblos del Cauca y de otros rincones del País; traen consigo mochilas cargadas de comida, instrumentos musicales y la energía de la palabra que acompaña cada paso, aquí se inauguraron los Cuartos Juegos Ancestrales, un evento que desde el inicio anuncia que no se trata de una simple competencia deportiva, sino de un ejercicio de unidad, territorio y autonomía.

La convocatoria responde a una decisión política y pedagógica, ofrecer a la niñez y juventud Indígena un espacio para descubrir sus capacidades físicas y espirituales, fortalecer la identidad y sembrar herramientas de vida, durante cinco días, los Pueblos se reúnen bajo un mismo lema: Por la juventud, la vida, la alegría y la paz del territorio.

Palabras de los mayores

En medio de las competencias, los mayores toman la palabra, sus intervenciones no son discursos formales, sino consejos cargados de espiritualidad para los jovenes que estan participando en las diferentes disciplinas.

Un mayor Nasa afirma:

“Estos juegos son para que nuestras semillas, los niños y jóvenes, caminen con fuerza, que cada habilidad que muestran sea guía para cumplir sus sueños y planes de vida, que los seres espirituales nos cuiden, nos orienten y nos protejan en este camino”.

La autoridad de Munchique del Norte del Cauca, junto con la Consejería Regional y la coordinación del PEBI, recalcan la importancia de garantizar alimentación, hospedaje y seguridad. “Los pequeños son semillas de vida dicen y debemos cuidarlos con responsabilidad para que este encuentro sea un espacio de alegría y aprendizaje”.

Desde Risaralda llega una delegación de 40 jóvenes, acompañada de su mayor tradicional, quien señaló:

“Hoy nos sentimos agradecidos de compartir. Estos juegos fortalecen la cultura de todos los pueblos indígenas de Colombia. No damos cabida a lo malo; fortalecemos lo bueno que nos transmiten nuestros mayores”.

Voces de la juventud y las comunidades invitadas.

El ambiente es de entusiasmo, los jóvenes corren, juegan, se pintan el rostro y ensayan danzas, para muchos, es la primera vez que participan en un evento de esta magnitud, la mezcla de nerviosismo y orgullo se refleja en sus miradas.

Semillas de vida de diferentes categorías de distintos departamentos coinciden en que los Juegos Ancestrales son una escuela en movimiento. “Aquí aprendemos más que deporte dice una joven participante; aprendemos a valorar nuestro territorio y a sentirnos orgullosos de ser indígenas”.

La presencia de delegaciones de pueblos Aarahuacos, Awá y otros invitados Nacionales confirma que este evento empieza a trascender lo regional, poco a poco se convierte en un referente Nacional de pedagogía Indígena.

Contexto histórico y político.

Los Juegos Ancestrales nacen de un mandato organizativo del Consejo Regional Indígena del Cauca y se articulan con el Programa de Educación Bilingüe Intercultural, su objetivo no es solo recreativo buscan consolidar un Sistema de Educación Propia que articule deporte, cultura y la espiritualidad, en un territorio golpeado por el conflicto armado y las desarmonías, los Juegos son también una respuesta política, frente a la violencia, los pueblos apuestan por la vida; frente a la imposición cultural, reafirman la identidad; frente al olvido del Estado, fortalecen la autonomía.

Aldemar Bolaños, componente político del PEBI-CRIC.

¿Cuál es el balance de estos Juegos Ancestrales? El balance es positivo, en primer lugar, hubo una convocatoria amplia y una participación significativa, este es un espacio de formación de nuestras semillas, donde a través del deporte y la integración se desarrollan habilidades y dones que sirven para la vida y para el proceso educativo propio.

¿Cómo se articulan los Juegos con el sistema de Educación Propia? Este espacio hace parte del mandato de nuestras autoridades, desde el inicio del PEBI hemos insistido en que la educación no es solo en el aula, sino también en la práctica comunitaria, los Juegos son un escenario estratégico que aporta a la pedagogía, a la política y al fortalecimiento territorial.

¿Qué proyecciones tienen hacia el futuro? La idea es que los Juegos se sigan realizando de manera continua, primero en el ámbito regional y luego en cada territorio, ya hay experiencias en algunas Zonas y Pueblos; lo importante es que se potencie desde la pedagogía y se articule con otros tejidos de formación, además, cada vez más Pueblos y Organizaciones de nivel Nacional muestran interés en participar, lo que indica que se está caminando hacia la nacionalización de esta experiencia.

En medio de la realización de los Juegos las Autoridades Indígenas ratifican su compromiso de continuar con estas iniciativas, el llamado es a que cada zona organice sus propios encuentros, fortaleciendo así el Sistema Educativo Indígena y multiplicando la experiencia.

Los próximos pasos incluyen la evaluación de esta versión y la planificación de la siguiente, con la expectativa de ampliar la participación a más comunidades y, eventualmente, a pueblos no indígenas interesados en aprender desde la interculturalidad.

La voz final es colectiva, se escucha como un eco que viaja entre las montañas y que reafirma el camino trazado hace más de cincuenta años por el CRIC:

“Los Juegos Ancestrales no son un deporte cualquiera, son un mandato de vida, un camino para que nuestras semillas crezcan con identidad, alegría y fuerza, aquí reafirmamos que la paz se construye desde la juventud, que la unidad se fortalece con el juego y que la Autonomía se defiende con el cuerpo, la palabra y el pensamiento, seguiremos caminando en Minga, porque en cada arco, en cada trompo y en cada danza late la resistencia de nuestros pueblos”.

No hay medallas de oro ni récords oficiales, pero sí un triunfo colectivo: la vida misma, sembrada en cada Semilla de vida de los jovenes que regresan a su territorio con el corazón más fuerte y la convicción de que jugar también es resistir.

Por programa de comunicaciones CRIC y la Red AMCIC.