Asesinato comunero de Toribío

BOLETÍN DE DERECHOS HUMANOS

Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos Çxhab Wala Kiwe – ACIN

11 de agosto de 2025

 ASESINATO COMUNERO DE TORIBÍO

El Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos informa a la comunidad en general, y a la opinión pública nacional e internacional sobre el más reciente asesinato de un comunero del municipio de Toribío, en el norte del Cauca.

Alrededor de las 9:00 am de este lunes 11 de agosto, en la vereda Pedregal del Municipio de Caloto, fue asesinado German Andrés Yule Ramos de 22 años de edad, oriundo del territorio de Toribío, quien se desplazaba en un vehículo tipo volqueta a realizar sus labores. German Andrés hacia parte de la Banda Fiestera de Tacueyó e hijo de un Guardia Indígena.

Las Autoridades y la Guardia Indígena son informadas de los hechos ocurridos y, en una acción humanitaria, se dirigen al sitio. Allí realizan acompañamiento en el levantamiento del cuerpo en el marco de sus facultades jurisdiccionales.

Con posterioridad, en el punto de cuidado territorial ubicado en la vereda el Tierrero, Municipio de Caloto, la guardia indígena fue víctima de hostigamientos.

Estos actos violan los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Hacemos responsable de estos hechos al Frente Dagoberto Ramos quien hace presencia armada en este sector.

Las comunidades indígenas seguimos padeciendo los horrores de la guerra y un exterminio sistemático de nuestras comunidades. Los grupos armados no pueden seguir impartiendo muerte bajo ninguna circunstancia. Su lógica asesina solo profundiza las duras condiciones en que las comunidades tratan de sobrevivir. Exigimos el fin de las agresiones contra la población y el respeto a la vida en todas las circunstancias.

Hacemos de la misma manera un llamado a los organismos de derechos humanos a permanecer alertas ante estos hechos y brindar la ayuda humanitaria necesaria.

Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos Çxhab Wala Kiwe – ACIN

11 de agosto de 2025

La Minga del Arte es un escenario político de comunicación que tiene su raíz en el territorio

Bajo la protección del fuego sagrado, la música de la lluvia, las voces del viento y el aroma a musgo mojado, reunidos desde distintos territorios del Abya Yala, los pueblos indígenas del Cauca y otros territorios de Colombia, Ecuador, Brasil y México nos hemos encontrado en la ciudad blanca de Popayán para vestirla de colores por cuatro días. En este breve tiempo hemos compartido con gran intensidad, cariño y alegría lo que somos. Nos hemos movilizado hacia acá y tomado la ciudad para comunicar a todas las direcciones del cosmos nuestro sentir y agradecimiento hacia la vida, expresado en el arte indígena que acompaña el caminar de las comunidades.

Tenemos muchas formas de hacer minga, de juntarnos para compartir y construir juntos. Muchas veces ha sido con el predominio de la palabra. Esta vez no ha sido la palabra, han sido los símbolos, la danza, la música, la pintura, los tejidos. En estos días hemos hecho del arte una excusa para estar en una Minga que implicó un largo proceso de preparación, de formación, de concertación y de encuentro entre los pueblos.

En esta Minga los jóvenes han tenido un papel fundamental. Han llegado desde los territorios retomando esas enseñanzas de los mayores, se han vuelto multiplicadores del saber, son esos nuevos músicos, danzantes, artesanos, que sueñan con un Cauca distinto y que se refugian en el arte como una opción de vida, escapando en su mente y sus corazones de esa violencia que está dañando los territorios.

Esta Minga ha sido también un encuentro de medicinas. Porque una vez más hemos vivenciado el poder del arte para curar el corazón de la gente y d los pueblos. Porque cuando se recupera la danza, se recupera nuestra capacidad de movernos. Cuando se recupera el tejido, se recupera nuestra capacidad de enlazarnos, de organizarnos, de construir relaciones de armonía entre hermanos y entre pueblos. Cuando se recupera el canto, se recupera la voz, nuestra capacidad de hablar con claridad armonía y respeto. Cuando se recuperan las artes, se recupera el lenguaje del corazón, se recupera la vida.

Esta Minga del arte es una forma de sumar nuestras propias luchas a las diversas resistencias que acontecen en Colombia y en el mundo: las de todos esos sectores de estudiantes, campesinas y campesinos, trabajadoras y trabajadores que se movilizan por sus derechos y por construir nuevas realidades. Porque desde el arte también expresamos lo que le duele a la madre tierra y a sus hijas e hijos.

Nuestro sentir desde el corazón se plasma de múltiples formas en nuestras expresiones que hacen arte. El respeto a la simbología y toda elaboración artística de los pueblos indígenas implica reconocer que el conocimiento tradicional no es de nadie, se comparte dentro del territorio bajo los principios del respeto y el cuidado de la vida. Es desde el derecho propio que se regulan nuestros conocimientos tradicionales y que se garantizan el respeto y la protección de los derechos colectivos de los pueblos indígenas.

Como parte de la política pública que tanto Gobierno como los Pueblos hemos venido construyendo juntos, nos hemos organizado para la realización de esta tercera versión de la Minga de Arte Indígena, que tiene como lema arte, paz y territorio. Es tarea de las autoridades y estructuras organizativas de nuestros pueblos fortalecer, apoyar y proteger el trabajo de los y las artistas indígenas, como una forma fundamental de creatividad, movilización y resistencia.

El arte comunica la sabiduría de la vida desde el sentir de nuestros pueblos y desde todas sus expresiones. El arte es tejer la vida y comunicar los principios del respeto a la diversidad, la paz, la unidad, el diálogo, el reconocimiento y la inclusión. Dentro del derecho de los pueblos indígenas la comunicación es nuestro derecho a seguir expresándonos y encontrándonos con la sociedad.

La Minga del Arte Indígena seguirá siendo un espacio permanente que permita la visibilizarían y el diálogo intercultural a partir del arte, para lo cual requiere todo el apoyo y garantías del estado colombiano. A partir de hoy queremos caminar con las y los artistas, presentes en nuestros territorios, porque esta una de las formas en que los pueblos indígenas construimos paz. Nuestro danzar juntos es la reconciliación entre todos.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC.