El CRIC y La lucha por la equidad y la inclusión es esencial para construir una sociedad más justa

El CRIC y La lucha por la equidad y la inclusión es esencial para construir una sociedad más justa, donde cada persona tenga las mismas oportunidades y derechos. También se está cuidando el futuro de nuestras comunidades, asegurando que podamos vivir en un entorno saludable.

En ese sentido, el respaldo al mandato popular refuerza la idea de que el cambio debe venir desde la base, impulsado por las necesidades y deseos de la gente. Este proceso no solo busca mejorar las condiciones de vida actuales, sino que también es un llamado a la responsabilidad colectiva, donde cada uno de nosotros tiene un papel importante que desempeñar.

Las reformas son una oportunidad para abordar temas cruciales como la equidad, la inclusión y la protección del medio ambiente. Al exigir el respeto al mandato popular, se está promoviendo un proceso democrático que busca mejorar las condiciones de vida de todos.

En la ciudad de Popayán, se marcha por la lucha por una vida digna y por la paz no solo beneficia a las comunidades actuales, sino que también sienta las bases para un futuro mejor para las próximas generaciones. Es un momento decisivo para que todos se sumen a esta causa y sigan trabajando juntos por el bienestar colectivo.

En conclusión, ver cómo estas luchas se entrelazan y crean un movimiento poderoso hacia la paz y la dignidad. Cada acción cuenta, y cuando las comunidades se unen, su voz se vuelve aún más fuerte. Sigamos adelante con esa energía espiritual y compromiso.Todos podemos lograr grandes cosas para el presente y el futuro de nuestro país.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC.

Salud como derecho, no como negocio

El Consejo Regional Indígena del Cauca, expresa una profunda preocupación ante la situación actual en Colombia, especialmente en relación con la reforma de la salud. Esta reforma, que busca garantizar un acceso equitativo a la salud para todos los colombianos, es acogida con agrado por parte del movimiento indígena, ya que subraya la necesidad de un enfoque preventivo y no solo reactivo en materia de salud.

El énfasis en la atención primaria para prevenir enfermedades en lugar de simplemente tratarlas una vez presentadas es fundamental para mejorar el acceso y la eficacia de los servicios de salud, especialmente en comunidades rurales y dispersas en el territorio colombiano.

Reconocemos que la mercantilización de la salud ha sido un obstáculo para el bienestar de nuestra gente, y por lo tanto, respaldamos los esfuerzos para devolver la salud a su verdadero propósito: un derecho humano fundamental, no un negocio lucrativo.

Sin embargo, nos preocupa la resistencia que enfrenta esta reforma, especialmente por parte de aquellos con intereses arraigados en el negocio de la salud. La propuesta de archivar el proyecto ley de reforma en la comisión séptima del Senado representa un desafío, pero confiamos en que el proceso democrático prevalecerá y se garantizará un debate justo y transparente.

Llamamos a todos los colombianos a unirse en defensa de esta reforma vital, que busca transformar nuestro sistema de salud en beneficio de todos e invitamos al movimiento indígena a seguir caminando las apuestas políticas que se tienen en cuanto al SISPI llevándolos hacia lo nacional. Es fundamental que permanezcamos vigilantes y comprometidos con el proceso legislativo, asegurándonos de que los intereses del pueblo prevalezcan sobre los de unos pocos.

Desde el movimiento indígena, reiteramos nuestro compromiso con la promoción de un enfoque intercultural de la salud, que reconozca y valore las sabidurías ancestrales como parte integral del sistema de salud. Nuestro Sistema de Salud Propia Intercultural continuará su camino, independientemente del resultado de la reforma, pero creemos firmemente que un sistema de salud justo y equitativo es un derecho inalienable de todos los colombianos.

Por: Programa de comunicaciones CRIC